La CIA educa a la extrema derecha mexicana desde los 1970. De allí vienen los Salinas

15/06/2026 - 12:05 am

Documentos desclasificados de la CIA revelan cómo Hugo Salinas Price participó en una red anticomunista en México; seis décadas después, el apellido vuelve a escena.

Ciudad de México, 15 de junio (SinEmbargo).- Era la década de los sesenta del siglo pasado. Hace seis décadas. Empresarios, funcionarios, políticos e intelectuales de ultraderecha de México se pusieron a las órdenes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). ¿Su objetivo? Combatir a la izquierda mediante la violencia, el espionaje y la difamación, en una tarea unificada de cuerpos represivos del Estado, grupos de choque estudiantiles, organizaciones secretas y medios de comunicación.

Aquella historia ha quedado documentada en los archivos mismos de la CIA. Pero las tácticas que se diseñaron entonces para ir contra los adversarios ideológicos de Estados Unidos en México están de regreso, con algunas actualizaciones. Ya no son sólo medios de comunicación (en particular la televisión y los impresos), sino también redes sociales. Y los grupos de choque, en su mayoría, se han movido al mundo digital a orquestar campañas negras. La información disponible sugiere que está en marcha, actualmente, un plan análogo contra el gobierno de izquierda de México, con Washington como actor central.

Y los articuladores de la extrema derecha en ambos casos son padre e hijo, con medio siglo de distancia entre ellos: Hugo Salinas Price y Ricardo Salinas Pliego.

Documentos de la CIA recientemente desclasificados y cuyas copias obtuvo SinEmbargo acreditan el papel estratégico de Salinas Price en el proyecto LIHUFF, un plan diseñado, financiado y manejado por la CIA para combatir a la izquierda de México mediante el espionaje y la violencia, usando como ariete al grupo de choque Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO), controlado por las organizaciones secretas fascistas de Los Tecos y El Yunque, con la participación directa de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) que encabezaba Fernando Gutiérrez Barrios.

Los cables de la CIA son prolijos en la forma en como articuló a toda la extrema derecha de México contra la izquierda, por instrucciones directas del jefe de la estación, Winston C. Scott, quien daba instrucciones directas a Gutiérrez Barrios para movilizar al grupo de choque de MURO.

Un documento desclasificado de la CIA sobre actividades políticas en México menciona al empresario Hugo Salinas Price entre las figuras consideradas de relevancia dentro de los círculos de derecha con los que mantenía contacto un informante identificado como LIHUFF/1, según el apartado de “objetivos” y “blancos” del reporte.

Salinas Price, actualmente de 94 años de edad, confesó en sus memorias que financió a MURO, como otros empresarios de extrema derecha, y se sabía también que la DFS apoyaba a este grupo de choque, porque Gutiérrez Barrios fue agente de la CIA, pero hasta ahora se comprueba documentalmente que ambos eran parte de la estrategia del Gobierno de Estados Unidos para interferir en asuntos de México, como en el movimiento estudiantil de 1968, tal como lo hace actualmente Salinas Pliego contra el gobierno de Claudios Sheinbaum.

Una operación secreta

El proyecto LIHUFF, que funcionó entre 1960 y 1970, se refiere al Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas (IISE), que Salinas Price fundó y presidió, cuyos integrantes de su Mesa Directiva —miembros de la alta burguesía bancaria e industrial mexicana ligada al capital extranjero— están identificados por la CIA como participantes del plan secreto contra organizaciones y personas de izquierda, sobre todo en el ámbito estudiantil. El plan tenía como jefes operativos a Adolfo Rudolf Wichtrich y Agustín Navarro Vázquez, agentes llamados LIHUFF-1 y LIHUFF-2, quienes recibían instrucciones y rendían informes directamente de la Embajada de Estados Unidos en México.

Un memorando de la CIA sobre la renovación del Proyecto LIHUFF, correspondiente a 1969-1970, describe la red de contactos del agente en México entre sectores empresariales y políticos de derecha.

Navarro Vázquez, a quien se le atribuye la propuesta a Salinas Price de fundar el IISE en 1953, era quien manejaba directamente a MURO, cuyos primeros tres presidentes, Luis Felipe Coello Macías y Fernando Baños Urquijo y Manuel Alonso Aguerrévere, eran agentes de la CIA, pero él controlaba también —con financiamiento de esa agencia— a medios de comunicación como Puño, Espejo y Temas Contemporáneos, y hasta intelectuales como Manuel Calvillo Alonso, secretario general de El Colegio de México y subsecretario de Educación con Jaime Torres Bodet, identificado como LICHANT-1.

En los documentos de la CIA queda de manifiesto toda la red ultraderechista de empresarios, medios de comunicación, grupos de choque y agentes del aparato represivo del Estado para combatir a la izquierda, cuya articulación resultó efectiva, porque logró la renuncia de rectores de las universidades de Puebla, Michoacán y Veracruz, si bien no tuvo éxito en remover a Javier Barrios Sierra como rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Entre los primeros “objetivos” del proyecto LIHUFF, según los documentos de la CIA, estaba incorporar a elementos y organizaciones políticas de derecha en México: “Esto incluiría no sólo al lic. Navarro, IISE, Espejo y MURO, sino también a Hugo Salinas Price, Jorge Siegrist Clamont y muchos otros de importancia política en la escena mexicana”.

Un documento desclasificado de la CIA describe al profesor y funcionario mexicano Agustín Navarro, identificado como LIHUFF/2, como un intelectual conservador con acceso a ámbitos educativos, políticos y círculos de derecha. El memorando señala que sus vínculos con Navarro permitían al Proyecto LIHUFF obtener información con fines de inteligencia a través de organizaciones como el IISE y el MURO.

Salinas Price y el MURO

En su libro Mis años con Elektra, editado en el año 2000, Salinas Price narra por qué y cómo financió a MURO, al IISE y a otras iniciativas políticas e ideológicas de extrema derecha manejadas por su amigo Navarro Vázquez, incluido el Partido Nacionalista Mexicano, que pretendió unificar a toda la derecha, incluyendo al Partido Acción Nacional (PAN):

“Siempre apoyé a Navarro Vázquez, un verdadero héroe de la libertad, a quien la patria no le ha rendido el debito reconocimiento. En varias conversaciones me planteó la conveniencia de crear un grupo de choque de jóvenes, a efecto de contrarrestar el terror de la izquierda entre estudiantes. Se llamaría MURO, por sus iniciales: Movimiento Universitario de Renovadora Orientación. Lo más probable es que hubo varios que lo apoyaron, pero yo nunca supe quiénes más apoyaron a ese grupo, que resultó muy efectivo para darle a la izquierda una sopa de su propio chocolate.”

Cuenta Salinas Price: “MURO tenía una casa ubicada en avenida División del Norte, en donde practicaban artes marciales los muchachos. En una ocasión MURO decidió hacer una manifestación en la propia UNAM. Para asombro de la izquierda, se quemó una efigie de Fidel Castro. Fue divertido: Tanto mi cuñado como yo estuvimos ahí. Él salió fotografiado en los periódicos al día siguiente, junto a la efigie en llamas. Después de este incidente, el licenciado Navarro creó un nuevo grupo que avivaría la conciencia cívica —proyecto muy idealista en un país tan sufrido como México— y otra vez invento un nombre: UNID, iniciales de Unión Nacional Independiente Democrática. Yo financie —más bien dicho pagué— todos los gastos para el sostenimiento de este organismo, que nunca llego a organismo porque nunca suscitó el más mínimo interés. Estuvo a cargo de Carlos Campos, buen animo del licenciado Navarro. En 1964 conocí ahí a un personaje muy interesante, el licenciado Jorge Siegrist”.

Mis años con Elektra, de Hugo Salinas Price.

En los documentos de la CIA aparecen los nombres de Siegrist Clamont, Carlos Campos y la UNID como parte del proyecto LIHUFF que, detallan, “consiste en brindar apoyo y ayudar a sostener un grupo anticomunista mexicano independiente llamado Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas (IISE). El grupo, fundado en 1953, tiene como objetivo difundir los principios de la libre empresa y la iniciativa privada. LIHUFF es particularmente activo en el ámbito estudiantil, habiendo organizado una organización estudiantil activa y de derecha a nivel nacional llamada Movimiento Universitario de Renovadora Orientada (MURO)”.

En otro documento de la CIA, fechado el 7 de junio de 1964 y firmado por el jefe de la “Estación” en México, Winston Scott, se describen más antecedentes:

“(El IIES) fue fundado en 1953 por un grupo de empresarios mexicanos para difundir los principios de la iniciativa privada libre. Desde ese entonces estableció numerosos contactos y relaciones de influencia, y se ha involucrado en diversas actividades anticomunistas y otras. Organizó reuniones y varios tipos de congresos donde puso al centro los peligros del comunismo; publicó libros, panfletos y folletos sobre el comunismo, así como los peligros del socialismo económico. Organizó un grupo estudiantil (MURO), estableció y mantuvo contactos en los campos universitarios, económicos y de negocios en América Latina; impulsó considerablemente la colocación en la prensa de temas vinculados con la iniciativa privada y la amenaza comunista, y acumuló un archivo de datos básicos sobre eventos e individuos vinculados al comunismo y el socialismo que sería difícil de igualar por cualquier otro grupo privado en México”.

Entre los miembros del IISE, cuyo director era Navarro Vázquez, estaban los empresarios Juan Sánchez Navarro, Luis Montes de Oca, Ernesto Amescua, Aníbal de Iturbide, Adolfo Autrey, Enrique Uthoff, Gustavo R. Velasco, José Ribera, José Escandón y Pedro Aspe Sais, padre del secretario de Hacienda de Carlos Salinas de Gortari, Pedro Aspe Armella, quienes privatizaron la televisión pública Imevisión a favor de Ricardo Salinas Pliego.

En ese mismo documento de la CIA, se destaca que el Proyecto LIHUFF de Rudolph Wichtrich y Navarro Vázquez era muy apreciado en la “Sede” de esta agencia del gobierno de Estados Unidos, en el contexto de la Guerra Fría y sobre todo para ejercer influencia en el gobierno de Adolfo López Mateos y luego en el de Gustavo Díaz Ordaz:

Un informe secreto de la CIA de junio de 1964 sobre el Proyecto LIHUFF describe al Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas (IIES) como una organización creada en 1953 por empresarios mexicanos para promover la libre empresa y combatir al comunismo.

“La importancia de que un grupo como éste, ruidoso y combativo, exista en México no se valora en términos absolutos, sino en términos relativos. Como la Sede está enterada, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el poder es básicamente un reflector delicado de las muchas corrientes políticas y de presión que existen en México. Durante las elecciones, así como en las designaciones y las decisiones, el PRI sopesa muy cuidadosamente sus acciones políticas. Cuando los izquierdistas radicales son dudosos y activos, entonces las decisiones tienden a ponderarse a su favor y a orientarse según su puntos de vista. En otras palabras, para tener cierto contrapeso, incluso entre extremos, la derecha debe ser tan ruidosa y activa como la izquierda. Básicamente es donde la Estación ve el valor del mecanismo LIHUFF. No pretende que México abrace la filosofía o los objetivos de LIHUFF en su totalidad, o incluso en gran parte: Busca que LIHUFF ejerza una influencia y restrinja a México de sucumbir a las presiones y los reclamos de la izquierda radical. Si no fuera porque algunos pocos como LIHUFF-2 (Navarro Vázquez) y Miguel Alemán Valdés se movilizan a través de organizaciones de este tipo, el centro de gravedad política se movería hacia la izquierda radical de manera desenfrenada y más allá de lo que las políticas de ODYOKE (gobierno de Estados Unidos) pudieran supervisar. Es el único valor específico que la Estación ha visto, y sigue viendo, en la actividad de LIHUFF”.

El documento citado no ofrece detalles sobre las organizaciones y acciones de Alemán Valdés, el primer Presidente civil de México y abiertamente proempresarial, como sí lo hace en varios documentos sobre la Operación LIHUFF. Por ejemplo, en otro reporte del 15 de octubre del mismo 1964, la CIA celebra la eficacia de la Operación LIHUFF para atacar a la izquierda en la UNAM:

“Hay cierta cantidad de evidencias que se deducen de las reacciones de la izquierda radical que muestran que LIHUFF es un motivo de preocupación. Para ellos, como se indicó en la evaluación reciente, LIHUFF se dedica a combatir a los extremistas de izquierda desde el ala de la extrema derecha y contra los comunistas con sus propios términos de activismo, fuertemente ruidosos, para fungir como contrapeso a la influencia de la izquierda radical, en la medida en que la consideran los cálculos del PRI. Evidentemente a la izquierda radical no le gusta la idea”.

Reportes desclasificados de la CIA celebran la eficacia de la Operación LIHUFF para combatir a la izquierda radical en la UNAM.

La CIA estaba feliz con la operación LIHUFF en México, sobre todo con Navarro Vázquez (LIHUFF-2), pese a que era muy informal para entregar los reportes que le solicitaban para el control de los recursos:

“LIHUFF-2 es exitoso, prominente, capaz y es cercano a demasiadas otras personas prominentes y eventos por su propia cuenta como para que sus actividades obedezcan a un solo individuo o actividad. Responde a los requerimientos de la Estación sobre el uso de los recursos e incluso busca consejos sobre otras actividades de LIHUFF que no son financiadas por la Estación. A lo que no responde de manera puntual es al reporte detallado por escrito. Parte del problema en este aspecto es sin duda que está involucrado en tantas actividades que se le hace difícil encontrar el tiempo. Para los objetivos de la Estación en este programa particular, el control no es el ideal, pero es sin duda suficiente para tener las cosas hechas en las áreas deseadas, ya que existen pocas dudas sobre su motivación y sus habilidades”.

En otro documento, la CIA consigna una vez más la eficacia de Navarro Vázquez, hijo del primer rector de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), de donde en los treinta nació la banda fascista los Tecos, que se expandió en los cincuenta a Puebla para crear una especie de sucursal llamada El Yunque, que durante una década actuaron conjuntamente hasta que, en 1965, se separaron violentamente:

“Es tan eficiente que ayuda a organizar grupos estudiantiles anticomunistas en Venezuela y Costa Rica que vienen a México a recibir adiestramiento. LIHUFF-2 además entregó a la CIA copia de su tarjetero con los nombres de 2 mil 233 ‘comunistas, socialistas y marxistas’ activos en México y tiene a sueldo a seis estudiantes en la UNAM para que lo tengan informado”.

Era tan activo Navarro Vázquez que, en el mismo documento de la CIA de diciembre de 1963, se detalla una negociación que él hizo para unificar a la derecha de México, incluyendo el PAN y el Partido Nacionalista Mexicano, presidido por el empresario Salinas Price.

“LIHUFF-2 se involucró en la organización y en actividades del derechista Partido Nacionalista Mexicano (PNM), que intentó ‘unificar la derecha’ con grupos políticos conservadores de México. La Unión Nacional Sinarquista (UNS), el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM) y en NM tuvieron largas discusiones y construyeron un programa conjunto, pero no pudieron convencer al Partido Acción Nacional, el partido católico de derecha, legalmente constituido, de unirse a ellos, por lo que se considera que sus esfuerzos de unificación no desembocarán en nada”.

En este documento, la “Estación” de la CIA en México se deslindó de motivar la unificación de la derecha: “La Estación no se involucró ni directa ni indirectamente en las actividades de LIHUFF en el PNM”.

Sobre este episodio del Partido Nacionalista, que él presidía y el secretario general era Siegrits Clamont, Salinas Price cuenta que terminó de mala manera, porque al secretario de Gobernación, Luis Echeverría, no le pareció que él no quisiera recibir subsidio oficial:

“Hubo una entrevista con el secretario de Gobernación, Luis Echeverría Álvarez, y en ella se mencionó un subsidio para el partido, que no supe quién lo propuso. En eso tomé la palabra, y ante la mirada incrédula del licenciado Echeverría, anuncié que el partido no requeriría de subsidio, que se bastaría solo. Inmediatamente comenzaron a salir noticias en los periódicos en el sentido de que estaba en disputa la presidencia del partido, que si era Salinas o si era Alejandro Corral. Este Corral se pasó a las filas del establishment y se prestó para simular una escisión interna. En vista del ‘problema’, Gobernación retiró el registro al partido. Aventé la toalla. Entre lágrimas anuncié a los colaboradores en el partido que me retiraba, que no era posible para mí seguir erogando gastos ni entrar en pleitos, que veía serían mi tumba, y que renunciaba. Ahí acabó el partido.”

La estrecha amistad que Salinas Price tenía con Navarro Vázquez se extendió a los líderes de MURO, Coello Macías y Baños Urquijo, quienes trabajaron con él en Televisión Azteca, amigos también de Gutiérrez Barrios, identificado como agente de la CIA como LITEMPO-4,. Otro agente fue también Miguel Nazar Haro, emblemas ambos de tortura, desaparición y asesinato de opositores de izquierda en México.

La relación entre la CIA y la DFS

Un cable de la CIA, fechado el 24 de agosto de 1968, acredita la relación directa que tenía el jefe de la estación de la agencia de Estados Unidos, quien usaba el seudónimo de Willard C. Curtis, con Gutiérrez Barrios, el director de la DFS, para el financiamiento de las movilizaciones de MURO sin que se conociera esta injerencia en el movimiento estudiantil.

El cable que acredita la relación directa que tenía el jefe de la estación de la agencia de Estados Unidos, quien usaba el seudónimo de Willard C. Curtis, con Gutiérrez Barrios.

“1. Agradecemos la autorización. Curtis asigna fondos y elabora planes directamente a través de Litempo-4 en lugar de LIHUFF1 para minimizar la posibilidad de repercusiones en Estados Unidos.

“2. Los recursos de la estación, LIRICE-1, BENJAYA y LICOAXES, promueven la participación estudiantil. MURO distribuye folletos por toda la ciudad instando a una amplia participación estudiantil en la manifestación”.

Como en todas las movilizaciones de MURO, incluyendo las acciones violentas, la CIA se impartía instrucciones, hasta para acarrear manifestantes, como establece un pie de página del cable referido, se alude directamente al financiamiento a Gutiérrez Barrios, el jefe de la DFS identificado como LITEMPO/4:

“La estación tiene capacidad para aumentar el número de manifestantes de MURO frente a la embajada soviética en 5000 personas que cuestan US $4000 a través de LITEMPO/4”.

No hay evidencias documentales, hasta ahora, de la participación de la CIA en las acciones políticas que desarrolla Salinas Pliego, pero su activismo a través de su televisora, sus organismos políticos y redes sociales se produce en el contexto del acoso del gobierno de Estados Unidos a México, como la incursión, en abril, de cuatro agentes de esa agencia en un operativo en Chihuahua, en abril, con el consentimiento de la Fiscalía de Chihuahua, de la que depende de la gobernadora panista María Eugenia Campos.

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Álvaro Delgado Gómez

Álvaro Delgado Gómez

Álvaro Delgado Gómez es periodista, nacido en Lagos de Moreno, Jalisco, en 1966. Empezó en 1986 como reportero y ha pasado por las redacciones de El Financiero, El Nacional y El Universal. En noviembre de 1994 ingresó como reportero al semanario Proceso, en el que fue jefe de Información Política y especializado en la cobertura de asuntos políticos. Ha escrito varios libros, entre los que destacan El Yunque, la ultraderecha en el poder (Plaza y Janés); El Ejército de Dios (Plaza y Janés) y El engaño. Prédica y práctica del PAN (Grijalbo). El amasiato. El pacto secreto Peña-Calderón y otras traiciones panistas (Editorial Proceso) es su más reciente libro.

Lo dice el reportero