Ciudad de México, 12 de junio (SinEmbargo).- La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) confirmó en su informe de este jueves que ya comenzó el fenómeno climático conocido como el "Super Niño", el cual podría intensificarse a finales de año y registrar cambios climáticos históricos.
"Las condiciones de El Niño se desarrollaron durante el pasado mes, como se muestra por las temperaturas de superficie oceánicas, por encima del promedio a través del océano Pacífico ecuatorial central a este [...] se pronostica que El Niño se intensifique hasta el invierno 2026-27 del hemisferio norte y está atada a anomalías de alto contenido calórico oceánico y la expansión de anomalías en los vientos del oeste a través del Océano Pacífico ecuatorial", se lee en el informe de la NOAA.
Ante la inminente llegada del fenómeno, las autoridades climáticas mundiales reiteraron la importancia de la cooperación internacional en el monitoreo continuo para ofrecer pronósticos actualizados a los servicios meteorológicos nacionales e internacionales.
🚨 ALERTE CLIMAT 🚨🌡️
🔴 Les dernières Prévisions de la NOAA montrent maintenant qu’un SUPER NIÑO est TRÈS Probable (> 60% de chances) !
📈 Contre ~ 40% lors de la dernière actualisation en Mai.
✅ Je pense qu’il est clair que nous aurons à minima un Super Niño, voire pire…🤔 pic.twitter.com/VsICgXTFQx
— Chems Météo (@ChemsMeteo) June 11, 2026
¿Cuáles serán los efectos del fenómeno "Super Niño"?
En el último informe de la Organización Mundial de Meteorología (OMM), los expertos consideran los efectos del fenómeno como una "alerta climática urgente" que exacerbará el riesgo de olas de calor tanto en tierra como en el océano, potenciando los efectos del calentamiento global debido a la mayor energía y humedad disponibles en la atmósfera.
Para términos de impacto regional, El Niño se asocia habitualmente con un aumento de las lluvias e inundaciones en el sur de América del Sur, el sur de los Estados Unidos, Asia central y partes del Cuerno de África. En contraste, se prevén condiciones más secas y riesgo de sequías en América Central, el norte de América del Sur, el Caribe, Australia e Indonesia.
Para este año, se estima que las lluvias monzónicas en Asia meridional y las precipitaciones en el norte del Cuerno de África serán inferiores a la media. Además, este fenómeno suele debilitar la formación de huracanes en el Atlántico mientras los intensifica en el Pacífico central y oriental.

Para el período de junio a agosto de 2026, se esperan temperaturas superiores a lo normal en casi todo el mundo, lo que incrementa los riesgos de estrés térmico y peligros climáticos combinados.
OMM hace un llamado a la cooperación mundial
La organización insta a los gobiernos a utilizar los pronósticos estacionales, y datos científicos para realizar una planificación anticipada que proteja vidas y medios de subsistencia. Se recomienda tomar decisiones fundamentadas aprovechando la ventana de oportunidad que brindan las predicciones, tratando este fenómeno como una "alerta climática urgente" debido a su alta probabilidad de consolidarse en los próximos meses.
Una medida central es la implementación de sistemas de alerta temprana para todos, los cuales son considerados vitales para salvar vidas, y mitigar los efectos en las economías y comunidades. Estos sistemas permiten que sectores sensibles como la agricultura, la salud, la energía y la gestión del agua adopten medidas preventivas, enfocándose especialmente en la protección de las poblaciones más vulnerables.
A nivel estructural, se recomienda acelerar la transición hacia energías renovables y reducir la dependencia de los combustibles fósiles para abordar la crisis climática que El Niño agrava. Asimismo, los gobiernos deben fortalecer la colaboración con sus Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales y participar en foros regionales para adaptar la información técnica global a las necesidades y contextos específicos de cada país.




