El Obispo de Celaya aseguró que ha utilizado la mariguana con fines medicinales, a la vez que criticó el fallo de la SCJN, al otorgar amparos para el consumo de la droga.

El Obispo de Celaya afirmó que la mariguana medicinal que él mismo ha usado la compra en Guadalajara, Jalisco. Fotografía: Luis García/Zona Franca

El Obispo de Celaya afirmó que la mariguana medicinal que él mismo ha usado la compra en Guadalajara, Jalisco. Fotografía: Luis García/Zona Franca

Ciudad de México, 9 de noviembre (SinEmbargo).- El Obispo de la diócesis de Celaya, Benjamín Castillo Plasencia, aceptó que ha utilizado la mariguana con fines medicinales, a la vez que criticó el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), al otorgar amparos para que cuatro integrantes de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante (SMART), cultiven, trasladen y consuman la droga, con fines recreativos.

“Muchas medicinas se sacan de hierbas. Yo mismo me he puesto mariguana con alcohol. ¿Cómo la adquiero? En Guadalajara es muy sencillo, llevas tu bote de alcohol y te lo llenan de mariguana y eso no es ningún mal, al contrario, es muy buena para las reumas y parra otras cosas”, dijo el religioso en entrevista para Grupo Imagen, el cual también señaló que aún en esos casos “debe existir una regulación por parte del Estado mexicano”.

“Si se piensa hacer una consulta a mí me parece que fue un paso que se adelantó, porque eso va a cargar los dados, ya no es tan sencillo, ya se adelantó esto y creo que no les tocaría, yo creo que le tocaría más bien a la cámara de diputados el tratar el asunto”, mencionó el Obispo, que también afirmó que la sustancia es adictiva y “puede generar muchos males en perjuicio de la sociedad”, comparando la droga con el alcohol y el tabaco.

“En nombre de la libertad, que es un don muy grande, se pueden hacer muchas cosas, creo que el Estado debe saber regular eso, no todo lo que el hombre decide hacer es bueno, aún el hombre puede decidir entre el bien y el mal y muchas veces nos inclinamos al mal”, señaló para pronunciarse también a favor de una consulta y de que el tema sea analizado a detalle para “no generar más problemas en el país”.

PRELADO POLÉMICO 

El prelado católico de Celaya ha tenido una gestión muy polémica. En septiembre de 2013, el Obispo calificó como circunstanciales los asesinatos de mujeres que se han registrado en Guanajuato, por lo que no pueden catalogarse como feminicidios, además de que no hay un patrón que así lo señale.

Aseveró que en ocasiones los homicidios de mujeres se tratan de venganzas pues, según dijo, están cada vez más inmiscuidas en actividades ilícitas.

“No creo que sea cosa de género. Son homicidios que se deben de investigar las causas y no se debe de hacer más escándalo en este sentido, es duro decirlo pero son crímenes normales, circunstanciales”, dijo.

Asimismo, en marzo de ese mismo año, el prelado aseguró que este tipo de crímenes se debían a la participación de las mujeres en las pandillas, “en muchas bandas hay mujeres, si ellas mismas en otros lugares venden droga, a veces en los mismos tendejoncitos (pequeños abarrotes) en donde las señoras venden droga, y si la mamá vende, ¿los hijos qué van a aprender? entonces se va dando eso y ya no se respeta, ya es parejo”, dijo en su momento.

El pasado mes de abril, Castillo Plasencia, dijo que el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, defensor de los derechos humanos, es un “chicharronero”” que no acata los dictámenes de la Iglesia y criticó su gusto por aparecer frente a las cámaras.

“Él es el chicharronero, en ese sentido es lo que estoy diciendo, él es que anda buscando los reflectores, porque ignora la obra de todos los demás […] la Iglesia está muy abierta a la ciudadanía y tenemos muchas obras sociales”, comentó Plasencia tras las críticas hechas por el fundador del albergue Hermanos en el Camino.

Solalinde Guerra había dicho durante una conferencia de prensa que Iglesia Católica es autoritaria y no escucha a los ciudadanos y sigue siendo “chicharronera como en la Edad Media”.