Según el sitio de Presidencia, donde se reprodujo su discurso de esta mañana en San José, California, el Jefe del Ejecutivo mexicano preguntó: “¿Por qué sigue este negocio de armas? Yo lo digo abiertamente: por el lucro, por las ganancias que le produce a la industria armamentista norteamericana este asunto. Yo acuso a la industria armamentista norteamericana de las miles de muertes que están ocurriendo hoy en México”, expuso ante unos 600 migrantes.

“Yo acuso y exijo, exijo que se ponga orden en este tema. Y no se trata de reformar la Constitución de Estados Unidos siquiera, tan sólo con que restablecieran lo que puso el presidente William Clinton alguna vez (The Assault Weapons Ban), ley que prohibía la venta de armas de asalto, con eso iríamos de gane en muchas cosas”, afirmó.

En el auditorio del Center For Employment Training afirmó que Estados Unidos tienen que tomar medidas porque no es un asunto sólo de México.

También dijo que mantendrá el combate a la criminalidad, porque no se le puede pedir al Presidente que no se meta: “Si hay una familia amenazada en Durango o en Michoacán, en Chihuahua o en Tamaulipas, esa familia merece el respaldo de todos los mexicanos a través de sus instituciones, no se le puede pedir a un presidente simplemente que no se meta, que no haga nada”.

“Pero qué es lo que debe hacer una autoridad, para qué le pagan a un presidente. Para lo que un presidente, y también déjenme decirles, para lo que un gobernador o un alcalde, todos nos comprometimos el día que tomamos posesión, hicimos un juramento, juramos guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes que de ella emanen. El primer deber de la autoridad es guardar la ley y eso es lo que estamos haciendo en México”.