El ruido está catalogado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el contaminante más compartido en el mundo, la segunda mayor amenaza ambiental para la salud de las personas y, sin embargo, el menos atendido.

Ciudad de México, 13 de agosto (SinEmbargo).– Una baja de defensas, enfermedades del corazón, estrés, mayor consumo de alcohol y hasta menor éxito laboral, son algunas de las consecuencias que el ruido excesivo puede traer a las personas expuestas a él.

Recientemente, investigadores del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) encontraron que el ruido aumenta el nivel de cortisol en la saliva, lo que implica que (como lo han demostrado otros estudios) el sistema inmunológico se inhibe y deja de operar de manera efectiva, lo cual genera que cualquier virus o bacteria ataque y que, por tanto, la persona sea más susceptible a enfermedades bajo condiciones de estrés, que también pueden llevar a la depresión y dificultades para conciliar el sueño.

“La gente que vive en zonas ruidosas tiene un mayor consumo de alcohol, pero ello no quiere decir que tengan mejor calidad de sueño. También encontramos que duermen en promedio una hora más”, dijo la maestra Claudia Vega a la Agencia Conacyt.

Además, de acuerdo con el doctor Everardo Camacho, el ruido puede estudiarse desde un enfoque económico, en el entendido de que produce somnolencia al impedir una buena calidad de sueño durante la noche y esto se puede reflejar en una productividad mermada de las personas en el trabajo.

Por otro lado, Santiago Jesús Pérez Ruiz, investigador del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (Ccadet), mencionó que la exposición prolongada al ruido no solo provoca sordera sino también enfermedades crónico degenerativas como afecciones cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias, diabetes, entre otras.

UNA SOLUCIÓN: RUIDO AISLADO Y CONTROLADO

Imagen: Facebook (ComaudiRuidoNo)

En México, una empresa ofrece desde hace 30 años un servicio a nivel industrial y empresarial, que ayuda a las personas a evitar las enfermedades relacionadas con los altos niveles de ruido y para mejorar la calidad de vida. Se trata de Comaudi y en Magazine hablamos con su director ejecutivo, Daniel Salomón.

Nuestra especialidad es la acústica y control de ruido, principalmente en la industria, fábricas ruidosas en las que por normatividad y ética empresarial no quieren que la gente se exponga a niveles de ruido peligrosos, hacemos control de ruido a través de encasetamientos o tratamientos de muros y plafones para reducir los niveles sonoros.

En los últimos años hemos incursionado en la parte de acústica arquitectónica, que ya no es el ruido que te deja sordo y te causa algún daño fisiológico, sino que es calidad de vida, ya sea mejorar la acústica en una sala de juntas, en un estudio, un cuarto de televisión o bien, evitar que el ruido de un cuarto de hotel se oiga en el cuarto contiguo”, dice en entrevista.

Menciona que sobre todo en la Ciudad de México y en su reciente incursión en Estados Unidos, trabajan también en restaurantes y centros nocturnos, “en los antros es donde hay más controversia, áreas como la Condesa o la Zona Rosa, donde hay gente viviendo y  a su vez, antros, bares, restaurantes, se presta mucho a conflictos entre los vecinos”, dice.

“Básicamente es mejor calidad de vida, en un día a día, por lo menos hay un momento en el que el ruido te molesta, si es en casa o en el trabajo, la calidad de vida se afecta, la posibilidad de evitar el ruido tiene un efecto importante. En el aspecto industrial, es evitar que pierdan la audición, así como muchos otros daños fisiológicos que se ha comprobado que provoca, incluyendo afecciones en el aparato circulatorio, el digestivo, incluso en pláticas coloquiales con gente expuesta, dice que su vida sexual se ve afectada”, finaliza.

-Con información de la Agencia Conacyt