Londres, 20 Jun (Notimex).- La policía paquistaní presentó hoy a una niña de ocho años, que fue secuestrada por el Talibán para obligarla a cometer un atentado contra las fuerzas de seguridad, en medio de una serie de ataques y actos de violencia, que dejaron 14 muertos.

En una conferencia de prensa, difundida por la televisión paquistaní, la Policía Nacional presentó a la niña, identificada como Sohana Javaid, a través de un vídeo en el que narra cómo fue secuestrada y obligada a ser un kamikase.

“La niña paquistaní de ocho años de edad, fue secuestrada por militantes que la obligaron a usar un chaleco suicida para atacar a las fuerzas de seguridad”, indicó un oficial de policía, según un reporte de la cadena Dawn.

La pequeña recordó que fue secuestrada en su ciudad natal de Peshawar por dos mujeres y un hombre, quienes se acercaron a ella en un automóvil, la sometieron y se la llevaron.

“Me pusieron un pañuelo en la boca y quedé inconsciente. Me llevaron a un lugar. Me dieron unas galletas para comer y de nuevo perdí el conocimiento”, explicó la pequeña Sohana en el vídeo.

La menor dijo que cuando despertó llevaba puesto un chaleco suicida, y fue trasladada hasta un puesto de control de las fuerzas de seguridad en un pequeño pueblo en el distrito de Lower, en la provincia de Khyber Pashtunkhwa, noroeste paquistaní.

“Me moví hacia el puesto de control, pero me detuve y comence a gritar y fui puesta bajo custodia”, dijo Sohana al final de su historia, que según el reporte de la cadena informativa privada paquistaní es imposible verificar.

La policía indicó que esto demuestra que los Talibán en Pakistán están utilizando a niños inocentes para llevar acabo sus ataques contra las fuerzas de seguridad, que han ido en aumento en los últimos meses.

La presunta niña kamikase fue presentada en medio de una serie de nuevos ataques explosivos en varias regiones de Pakistán y operaciones contra la insurgencia que dejaron 14 muertos y decenas de heridos.

Un coche bomba estalló este lunes cerca de un colegio femenil en la sureña ciudad paquistaní de Quetta, capital de la provincia de Baluchistan, provocando la muerte de al menos de dos personas y una docena de heridos, informaron fuentes oficiales.

Hamid Shakil, portavoz de la policía local, explicó que el coche bomba fue estacionado a unos metros de la entrada principal del colegio y activado al parecer mediante un dispositivo de tiempo, sin embargo omitió dar a algún comentario sobre los posibles responsables.

El ataque ocurrió horas después de que un grupo de unos 80 extremistas irrumpieron en las casas de dos prominentes líderes tribales, opuestos al Talibán en una población cercana a la frontera con Afganistán, provocando la muerte de al menos cuatro personas y cuatro heridos.

En tanto, al menos ocho, presuntos militantes islámicos, murieron este mañana en el ataque de dos aviones sin piloto (drones) de la aviación etadunidense contra el distrito tribal de Kurram, noroeste de Pakistán).

El ataque es el segundo ataque aéreo en las últimas 24 horas, después del lanzado la víspera contra la zona tribal de Mohman, en la frontera con Afganistán, que dejaron al menos 25 milicianos muertos y decenas de heridos.