Madrid, 20 Jun (Notimex).- El juicio contra el derrotado presidente de Túnez, Zine El Abidine Ben Ali y su esposa, ambos prófugos de la justicia desde que huyeron del país en enero pasado tras las revueltas populares, comenzó hoy en un tribunal en ausencia de los acusados.

El proceso, que comenzó en un ambiente tenso y con gran asistencia de público tanto en el interior como en el exterior de la sala, inició en ausencia de Ben Ali y su esposa Leila Trebelzi, actualmente refugiados en Arabia Saudita, según la cadena de televisión qatarí Al Yazira.

En este juicio, Ben Ali y su esposa se enfrentan a dos cargos relacionados con la malversación de fondos públicos y posesión de armas y estupefacientes, delitos que pueden ser sancionados con penas de entre cinco y 20 años de prisión, según el Ministerio de Justicia.

El primero de los cargos, dirigido contra la pareja, se debe al hallazgo de alrededor de 27 millones de dólares en efectivo y joyas en el Palacio presidencial de Sidi Bou Said, a las afueras de Túnez.

La televisión pública tunecina mostró imágenes de fajos de billetes de dinares y de divisas extranjeras apilados en un enorme cofre, en lo que llamó la “caverna de Alí Babá”.

En el segundo caso el único inculpado es el ex mandatario tunecino, tras el hallazgo de armas y de droga en el palacio presidencial de Cartago.

Posteriormente, la justicia militar tunecina instruirá otros cargos contra Ben Ali y miembros de su entorno, con acusaciones más graves, como homicidios voluntarios, torturas, abuso de poder, complot contra la seguridad del Estado, blanqueo de dinero, entre otros delitos.

Después de la lectura del acta de acusación, los abogados de Ben Ali solicitaron este lunes posponer el juicio para poder preparar mejor su defensa en el tribunal de primera instancia de Túnez.

“Vamos a pedir un aplazamiento de la audiencia para ponernos en contacto con nuestros clientes y preparar los medios para su defensa”, dijo uno de los abogados de Ben Ali, quien niega de forma categórica todos los cargos imputados.

Ben Ali, quien dirigió Túnez con mano de hierro durante 23 años, consideró que este juicio es un intento de las autoridades tunecinas por desviar la atención por su incapacidad de restaurar la estabilidad política y económica del país.

En un comunicado publicado por su abogado francés, Jean-Yves Le Borgne, en vísperas del comienzo del juicio, ex presidente tunecino rechazó las acusaciones en su contra, alegando que la mayoría de las armas encontradas fueron regalos de visitas de jefes de Estado.

Otro de los abogados de oficio del ex mandatario, Akram Azouri, afirmó que Ben Ali jamás abandonó su puesto de presidente de Túnez como se ha informado falsamente.