La Canciller boliviana exigió al Gobierno de Argentina no ceder en caso de que el ex Presidente Evo Morales pretenda realizar actos políticos desde aquel país.

La Paz, 12 diciembre (EFE).- El Gobierno interino de Bolivia espera que Argentina no permita a Evo Morales hacer política en contra de la Ejecutivo transitorio, Jeanine Áñez, como ocurrió en México pese a su condición de asilado, según consideró.

“Esperemos que Argentina cumpla rigurosamente con esos principios”, advirtió este jueves la Canciller interina boliviana, Karen Longaric, respecto de la condición de Morales como asilado político en ese país, la cual le impediría realizar actividades políticas. “No ocurra como en México, donde tenía micrófono abierto, palestra abierta para hacer política”, agregó la funcionaria.

La Canciller interina se pronunció en estos términos sobre la llegada del ex Presidente boliviano al país sudamericano esta mañana, después de su estancia como refugiado en México, país al que el Gobierno interino de Bolivia reprochó reiteradamente que le permitiera hacer política en su contra pese a la condición de asilado.

En una comparecencia ante los medios en La Paz, Longaric aseguró  que la Presidenta provisional ya tenía conocimiento de que Morales iba a viajar a Argentina, donde “presumiblemente solicite asilo o refugio”. Así mismo, expresó el pedido de su Gobierno transitorio para que su homólogo argentino no permita que Evo Morales haga “manifestaciones ni actos políticos”, que conlleven a “desestabilizar” la autoridad de la Presidenta transitoria, Jeanine Áñez.

De esta manera, el Gobierno provisional boliviano espera “un relacionamiento seguramente básico, pero respetuoso” con el nuevo mando de Alberto Fernández en Argentina, quien comunicó que no reconoce al de Áñez en Bolivia.

Longaric advirtió de que para los diplomáticos bolivianos en Buenos Aires será una situación “muy difícil”, pues se espera “mucha agresividad, mucha hostilidad” por parte de residentes de Bolivia “alineados” con Morales, y apoyados por “piqueteros argentinos”.

Evo Morales, por su parte, manifestó que está “fuerte y animado” y buscará “seguir luchando por los más humildes y para unir a la Patria Grande”, luego de su aterrizaje a Argentina, donde además pidió refugio.

“Hace un mes llegué a México, país hermano que nos salvó la vida, estaba triste y destrozado. Ahora arribé a Argentina, para seguir luchando por los más humildes y para unir a la #PatriaGrande, estoy fuerte y animado. Agradezco a México y Argentina por todo su apoyo y solidaridad”, escribió Morales en su cuenta oficial de Twitter.

Morales, quien abandonó su país el pasado 11 de noviembre al denunciar un golpe de Estado para derrocarlo, llegó al Aeropuerto Internacional Bonaerense de Ezeiza procedente de Cuba, donde se encontraba desde la semana pasada por un supuesto tratamiento médico.

El Gobierno interino de Bolivia presentó contra él una denuncia en la fiscalía en La Paz por delitos como terrorismo, acusándolo de incitar la violencia contra Áñez desde su asilo en México.