Los ediles que acusan al Gobierno estatal de un desvío de recursos federales por más de 200 millones de pesos, liberaron esta tarde el Palacio de Gobierno y Casa Veracruz tras llegar a un acuerdo con la nueva Secretaria de Finanzas y Planeación.

Alcaldes del estado se reunieron con la nueva titular de la SEFIPLAN, Clementina Guerrero, para acordar soluciones ante el adeudo de recursos federales. Foto: Cuartoscuro.

Alcaldes del estado se reunieron con la nueva titular de la SEFIPLAN, Clementina Guerrero, para acordar soluciones ante el adeudo de recursos federales. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 14 de noviembre (SinEmbargo).- Alcaldes panistas y perredistas liberaron esta tarde el Palacio de Gobierno y la Casa Veracruz, que mantenían tomados desde hace 15 días en protesta por la falta de entrega de recursos federales a los ayuntamientos.

Los ediles se reunieron con Clementina Guerrero, quien este mismo día asumió la Secretaría de Finanzas y Planeación en sustitución de Antonio Gómez Pelegrín, funcionario de Javier Duarte de Ochoa y ratificado en gobierno interino de Flavino Ríos.

El panista Miguel Ángel Yunes Márquez, Alcalde de Boca del Río, informó que con Clementina Guerrero hablaron sobre la posibilidades de alcanzar un acuerdo para recuperar los recursos que les adeuda el Gobierno del estado.

“No nos dejamos y logramos lo que quisimos. Tumbamos al delincuente de Gómez Pelegrín y llegó una mujer honesta. Ganamos el compromiso de que serán reconocidos nuestros adeudos”, expresó, “ya estuvo bueno; que entre la gente nueva estamos contentísimos”, dijo Yunes a reporteros.

En la reunión, los alcaldes y la funcionaria también acordaron instalar una mesa de negociación el próximo martes, en la que se determinará un plan para regresar los recursos que les fueron desviados a los 212 municipios.

Yunes Márquez afirmó que el Palacio de Gobierno y Casa Veracruz no sufrieron ningún daño durante las protestas y que su liberación será registrada ante notario público.

Los ediles acusan que el Gobierno estatal es responsable de un desvío de recursos federales por más de 200 millones de pesos, razón por la que, aseguran, no han podido pagar sueldos de los trabajadores.

También acusan a Flavino Ríos, Gobernador interno, de ser cómplice de Duarte de Ochoa y de seguir desviando recursos ahora como mandatario interino.