Los tres hijos de Romero Deschamps, Paulina, Alejandro y José Carlos, no escaparon de la polémica. Se les veía posando en fotografías con ropa y accesorios de diseñador, paseando en yates y autos de lujo, viajando por todo el mundo y comiendo en los restaurantes más caros. Un estilo de vida que no correspondía al de los hijos de un líder petrolero.

Ciudad de México, 16 de octubre (SinEmbargo).- Los 26 años que Carlos Antonio Romero Deschamps estuvo al frente del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), su familia fue beneficiada con cargos en el gremio y sus hijos no escaparon de las acusaciones por su estilo de vida lleno de lujos.

Hijo de Clementina Deschamps y José Romero García, el ex líder petrolero llegó al STPRM en 1969 con el cargo de trabajador eventual en la refinería de Salamanca (Guanajuato) hasta que su primo hermano, Víctor Deschamps, lo presentó con el entonces líder petrolero Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, quien lo incluyó en su equipo de trabajo desde donde cumplía tareas de mensajería y fue su chofer.

Después ocupó el cargo de secretario general de la sección 35 impulsado por “La Quina” y en 1993 se convirtió en Secretario General del gremio más importante dentro de Pemex y uno de los más poderosos en México y América Latina.

En esta fotografía de mayo de 2011 se ve a Carlos Romero Deschamps y su esposa Blanca Rosa Durán, a su llegada al Museo Soumaya. Foto: Cuartoscuro.

Desde su posición como líder sindical puso en la nómina del STPRM a familiares y amigos, además de quedarse con propiedades y dinero que Petróleos Mexicanos (Pemex) le daba al gremio, según acusaciones de trabajadores petroleros.

“En el caso de Salamanca, todas las propiedades de la organización sindical han venido siendo privatizadas y hoy son propiedad de familiares y amigos de Romero Deschamps, lo mismo que de funcionarios del sindicato de Pemex, como es el caso de la funeraria sección 24, gasolineras, instalaciones, ranchos, tiendas de los que hoy son socios su mujer y cuñados”, dijo Juan Carlos Chávez González, presidente de Alianza Nacional Democrática de Trabajadores Petroleros A.C (ANDTP), en una entrevista publicada este año en SinEmbargo.

El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana cuenta con la “Cláusula 251”, en la que Pemex pone 12 trabajadores al servicio del Secretario General, cargo que ostentaba hasta este miércoles Carlos Romero. Se les debe pagar salarios, prestaciones y viáticos.

Hijo de Clementina Deschamps y José Romero García, el ex líder petrolero llegó al STPRM en 1969 con el cargo de trabajador eventual en la refinería de Salamanca. Foto: Cuartoscuro.

Estos 12 trabajadores, cuyos cargos son los de “comisionados”, cobran de entre 160 y 180 mil pesos mensuales y sus salarios son devengados por Pemex y no por el sindicato.

A pesar de que la figura de comisionado es legal y tiene la función de estar a las órdenes directas del Secretario General, los petroleros denunciaron que Romero Deschamps abusó de este poder para colocar a sus familiares en este puesto.

“En Salamanca tenemos a la mayoría de los familiares de Romero Deschamps trabajando en el sindicato. Álvaro Durán Limas lleva 56 años de antigüedad y 30 como comisionado, el caso de Guadalupe, lleva 54 años e antigüedad y 30 de comisionada, Esther lleva poco más de 20 años de comisionada, también está la sobrina que es esposa de un ex presidente municipal de Salamanca, se llama Ana Luisa Aguinaco Romero”, detalló Juan Carlos Chávez a este medio.

Óscar Solórzano, vocero nacional de Petromex, sindicato alterno al STPRM, dijo tener información directa de que hay sobrinos de Romero Deschamps, incluso en algún momento estuvieron los hijos, que solamente fueron a cobrar en Salamanca sin trabajar.

“Tenemos información de compañeros de la delegación de Petromex de Salamanca de que familiares de Romero Deschamps solamente van a firmar de vez en cuando y a cobrar. En el asunto de las becas dentro de Pemex, hay familiares en línea directa involucrados”, aseguró en una entrevista publicada en julio.

 

SUS HIJOS Y LOS LUJOS

Los tres hijos de Romero Deschamps, Paulina, Alejandro y José Carlos, no escaparon de la polémica. Se les veía posando en fotografías con ropa y accesorios de diseñador, paseando en yates y autos de lujo, viajando por todo el mundo y comiendo en los restaurantes más caros. Un estilo de vida que no correspondía al de los hijos de un líder petrolero.

El periodista Mario Maldonado narra en su columna de El Universal: “‘Son los dueños de Pemex’. decían de los hijos de Romero Deschamps cuando llegaban en sus Ferraris o Lamborghinis a los lugares más exclusivos de Miami”.

Su hijo Alejandro Romero Durán es dueño del yate “El Guly”, mientras que José Carlos Romero Durán posee dos departamentos de lujo en Miami Beach, Estados Unidos, y en 2013 su nombre fue conocido porque recibió de regalo un auto Ferrari Enzo con valor de dos millones de dólares.

Todavía en 2013, el auto seguía estacionado afuera de su domicilio, según reportes periodísticos. Y al parecer, la flotilla de vehículos de colección había crecido.

El dueño del Ferrari Enzo, José Carlos Romero Durán, así como su esposa María Fernanda Ocejo Garrido, fueron señalados en 2013 como propietarios de dos empresas de bienes raíces en Miami. El diario Tabasco Hoy dijo que a través de las inmobiliarias la pareja compró dos lujosos departamentos en un exclusivo edificio de Miami. El primero, adquirido el 12 de enero de 2005, está en el número 5959 de Collins Avenue suite 3005, en la zona de South Beach. El hijo del ex líder petrolero, según esta información, pagó 2 millones 50 mil dólares.

Romero Durán y María Fernanda Ocejo Garrido se casaron el sábado 14 de junio de 2003 en la Ciudad de México, en la iglesia de San Fernando, con gran pompa.

La ceremonia fue oficiada por el cura católico Onésimo Cepeda. Romero Deschamps contrató a la Orquesta de la Ciudad de México y a los coros de Bellas Artes para el evento. Asistió Leonardo Rodríguez Alcaine, líder de la CTM (ya fallecido). Estuvo también el entonces Senador Joel Ayala, otro priista, dirigente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).

El 1 de marzo de 2006, el hijo de Romero Deschamps compró otro departamento en el mismo edificio, de acuerdo con la misma publicación. Se trata de la suite 1803, por la que pagó 5 millones 500 mil dólares. Por ambas propiedades sumadas pagó 7 millones 550 mil dólares.

En mayo de 2012, cuando Enrique Peña Nieto tenía apenas unos meses en el poder, Reforma dio a conocer que Paulina Romero Deschamps presumía sus viajes por todo el mundo, paseos en yates y comidas en restaurantes exclusivos.

“Paulina Romero Deschamps, la hija de Carlos Romero Deschamps, líder del sindicato petrolero –quien oficialmente gana como obrero 24 mil 633 pesos mensuales, incluyendo prestaciones– vive en realidad, como la hija de un jeque. Ella presume sus viajes por todo el mundo, en aviones comerciales y privados; paseos en yates, comidas en restaurantes exclusivos y beber vinos Vega Sicilia de más de 10 mil pesos la botella”, señaló.

De acuerdo con el periódico capitalino, el diario de viajes de la hija del dirigente sindical de Pemex está en su página de Facebook, donde aparece como “Pauli Rod”, y donde también presume bolsas Hermés de miles de dólares, las que considera sus “bolsas del Superama”.

Paulina Romero también disfrutaba “las comidas en uno de los restaurantes más sofisticados de México, el Nobu, propiedad de Robert de Niro, a donde ha ido acompañada por Jamil Nacif, hijo del polémico empresario Kamel Nacif, con quien también ha vacacionado en Acapulco”.

Este miércoles, Carlos Antonio Romero Deschamps presentó su renuncia al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana luego de 26 años en el cargo. Sobre el ex líder petrolero y su familia pesan numerosas acusaciones de corrupción, sustentadas en una vida con mansiones, yates y autos de lujo.