Pasaron varios días para que sus manifestaciones rindieran frutos. Sin embargo, ahora es una realidad, ya que el pasado viernes 15 de enero, la Jefa de Gobierno de la ciudad anunció la reapertura de los comercios de alimentos que podrán abrir con medidas específicas obligatorias con las que se pretende reducir el riesgo de contagio por la COVID-19.

Ciudad de México, 18 de enero (SinEmbargo).– Los restaurantes de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) se preparan para volver a ofrecer sus servicios, luego de casi un mes de permanecer cerrados como consecuencia del Semáforo Rojo que decretaron los gobiernos de la capital del país y del Estado de México.

El cierre del 2020 y los primeros días del 2021 se volvieron un calvario para los trabajadores de restaurantes, quienes ante la orden para el cese de sus actividades emprendieron una serie de protestas contra el Gobierno de la Ciudad de México, al mando de Claudia Sheinbaum Pardo, para que se llegara a un acuerdo con el que finalmente pudieran reabrir.

Pasaron varios días para que sus manifestaciones rindieran frutos. Sin embargo, ahora es una realidad, ya que el pasado viernes 15 de enero, la Jefa de Gobierno de la ciudad anunció la reapertura de los comercios de alimentos que podrán abrir con medidas sanitarias obligatorias con las que se pretende reducir el riesgo de contagio por la COVID-19.

La agencia fotográfica Cuartoscuro compartió una serie de imágenes de algunos restaurantes que, desde la tarde del 17 de enero, se preparan para recibir a los comensales con una estricta política de medidas sanitarias que cumplir.

Foto: Cuartoscuro.

De acuerdo con por Eduardo Clark, titular de la Dirección General de Gobierno Digital de la Agencia Digital de Innovación Pública y quien estuvo encargado de presentar el plan “Reactivar sin arriesgar”, la capital del país retomará algunas actividades que representan muy bajo riesgo de contagio, y a las cuales se les aplicarán medidas sanitarias sumamente estrictas.

Por ello, anunció que a partir de este lunes 18 de enero se reabrirán los restaurantes al aire libre, los comercios esenciales del Centro Histórico (modalidad para recoger y atención en ventanilla), y las clases deportivas y gimnasios al aire libre.

Para los restaurantes, la Ciudad de México implementará únicamente el servicio en terrazas y mesas al exterior, con un aforo máximo del 30 por ciento. Podrán brindar servicio a no más de cuatro personas por mesa y sólo hasta las 18:00 horas. Después de este horario, el servicio deberá ser para llevar. Todos los restaurantes que reabran deberán contar obligatoriamente con el uso del código QR para localizar posibles casos COVID.

El Gobierno de la Ciudad de México acordó con los restauranteros que podrán instalar sus mesas al aire libre ocupando terrazas o espacios descubiertos, estacionamientos propios, banquetas, franjas de estacionamiento sobre arroyo vehicular (estacionamiento habilitado) o un carril sobre el arroyo vehicular.

La administración de Sheinbaum Pardo enfatizó que los lugares están mencionados por orden de prioridad y que “deberán agotar cada opción antes de optar por la siguiente”. Además, no podrán colocarse enseres en el arroyo vehicular de vías primarias, de acceso controlado, ciclovías, ciclocarril ni en carriles exclusivos para circulación de transporte público.

Aquellos restaurantes que deseen abrir nuevamente sus instalaciones deberán registrarse en covid19.cdmx.gob.mx/medidasaanitarias para imprimir la carta compromiso y exhibirla en un lugar visible de su comercio. El registro es gratuito e inmediato y no requiere de ningún otro trámite ni autorización de alguna autoridad. Cabe destacar que el consumo en restaurantes también será válido en el Estado de México, tal como lo anunció el homólogo de Sheinbaum Pardo, Alfredo del Mazo.

Loa restaurantes volverán a brindar servicio para comensales y para llevar desde este 18 de enero. Foto: Cuartoscuro.

En el caso de los servicios esenciales en el Centro Histórico, sólo se operará en modalidad de recoger en ventanilla con cita previa o esquemas de ventas por teléfono o en Internet, con ello se pretende reducir el tiempo de espera de los clientes para que pasen el menor tiempo posible en el lugar. También será obligatorio el uso del cubrebocas y que los comercios tengan las cortinas cerradas sin permitir el ingreso al espacio cerrado. Aún con ello, los comerciantes tendrán la obligación de asegurar la sana distancia al exterior del lugar.

Para el caso de las actividades deportivas, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México indicó que se podrán dar clase deportivas siempre y cuando sean al aire libre y se garantice la distancia social, con esto, se permitirá el uso de espacios abiertos como parques y jardines.

Empleados y restauranteros se vieron sumamente afectados por la COVID-19. Foto: Cuartoscuro.

Por último, los supermercados de la capital podrán operar las 24 horas, los siete días de la semana (si así lo desean), con la finalidad de evitar aglomeraciones y reducir riesgos de contagios.

En la Ciudad de México los contagios y muertes por COVID-19 han aumentado exponencialmente desde finales de noviembre del 2020. Foto: Cuartoscuro.

“¡ABRIR O MORIR!”

¡Abrimos o morimos! Es el grito de auxilio de miles de restauranteros y sus trabajadores (cocineros, meseros y valet parking) a casi un año de que llegó la pandemia a México, país cuya comida es considerada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2010. Muchos lugares icónicos cerraron sus puertas, otros más han luchado por sobrevivir y hasta se han rebelado a las medidas de gobiernos locales con la esperanza de que sean declarados como actividad esencial.

Desde los restaurantes de alta cocina hasta los favoritos de la colonia, para todos el 2020 fue un año desgarrador y este 2021 no pinta mejor, de acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac).

Previo a la pandemia, la industria restaurantera representaba 2.14 millones de empleos (8 por ciento del total de personas empleadas en México), de los cuales, el 58 por ciento eran mujeres y muchas de ellas cabezas de familia, de acuerdo con datos del Censo 2019 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Además de aportar 15.3 por ciento del PIB turístico y 1.3 por ciento del PIB nacional.

Cientos de restaurantes del Estado de México y la Ciudad de México se rebelaron a principios de semana en contra de las medidas impuestas por las autoridades estatales y abrieron, pese a estar en Semáforo Rojo.

De acuerdo con datos de la Canirac, desde el inicio de la pandemia en la Zona Metropolitana del Valle de México se han cerrado 13 mil 500 establecimientos. Tan solo este último cierre de tres semanas provocó que hubiera un 10 por ciento adicional de recorte de personal.

El sector restaurantero emprendió una serie de protestas para exigir que se les dejara operar a pesar del Semáforo Rojo. Foto: Cuartoscuro.

El pasado 7 de enero más de 500 integrantes de la industria restaurantera enviaron una carta abierta a la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum Pardo, y al Gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza, haciendo un llamado de auxilio para reabrir en Semáforo Rojo.

Los restaurantes sólo podrán ofrecer servicio en el lugar hasta las 18:00 horas y aplicando severas medidas sanitarias.Foto: Cuartoscuro.

Durante la jornada de protestas que se llevó a cabo los días 11 y 12 de enero, colaboradores de todas las áreas de los restaurantes como comedor, cocina y administrativo expusieron las dificultades que han sorteado en esta pandemia.

El Instituto de Verificación Administrativa de la Ciudad de México (Invea), en coordinación con las Secretarías de Gobierno, de Seguridad Ciudadana y de Gestión Integral de Riesgos y de Protección Civil, inició el lunes 11 de enero un operativo para exhortar a brindar únicamente servicio para llevar o con entrega a domicilio a los establecimientos con giro de restaurante.

-Con información de Guadalupe Fuentes