El Acuario de Veracruz muestra a todos sus visitantes diversas especies acuáticas y al mismo tiempo es una fuente de protección a la vida submarina, además representa una oportunidad para aprender de los sistemas marinos.

Ciudad de México, 18 de agosto (SinEmbargo).- Peces del Amazonas, Asia, África y Norteamérica; reptiles, mamíferos, corales, meros y tiburones son sólo algunos de los animales que habitan el Acuario de Veracruz, lugar para vivir una gran experiencia marina.

No es un secreto que nuestro país cuenta con lugares espectaculares para conocer y aprender; al hablar de un lugar para observar peces, tiburones y corales, que no sea el mar, siempre pensamos en un acuario.

De acuerdo con su página oficial, la historia del Acuario de Veracruz comenzó a finales de la década de los 80 cuando un grupo de empresarios se puso en pláticas con el Gobierno del Estado de Veracruz para construir un espacio en el que se exhibiera la fauna característica de la región. Después de considerar diversos factores, se eligió un terreno de 3 mil 500 metros cuadrados en el antiguo Playón de Hornos y en noviembre de 1990 se inició con la construcción que terminaría en 1992.

Delfin nariz de botella en el acuario de Veracruz. Foto: Cortesía

El Acuario alberga tortugas, medusas, delfines, manatíes, tiburones, y un sin fin de especies marinas de distintas zonas del mundo. Foto: Diego Simón Sánchez, Cuartoscuro

El Ing. Hiroshi Kamio diseñó los planos e incluyó 3 áreas de exhibición: Galería de Agua Dulce, Pecera Oceánica y Galería de Agua Salada. Además del vestíbulo, un Museo interactivo y Área de proyección de videos. Posteriormente, en el año 2000, se inició con la ampliación para agregar un recinto para tiburones, manatíes y una terraza; inaugurando en 2009 del Delfinario.

El acuario cuenta con varias exhibiciones, entre ellas Selva de los Tuxtlas, Agua Dulce, Agua Salada, Tiburonario, Manatiario, Pingüinario y Medusas, entre otras.

Sin duda, uno de los espacios que más llama la atención es el Tiburonario que alberga a tiburones aleta de cartón (que pueden tener hasta 2 metros de longitud), tigre y gata. Una de las actividades de esta exhibición es la “caja de acrílico” que permite la inmersión del visitante, junto a un buzo certificado, para observar a los tiburones e incluso alimentarlos. Además, cuenta con un túnel de 6 metros de longitud desde el que se puede vivir una gran experiencia. Destaca el hecho que después de un tiempo en cautiverio los tiburones tigre son liberados para ser monitoreados.

Los pingüinos Humboldt pesan de 3 a 4.5 kilogramos. Foto: Cortesía

El Acuario de Veracruz es uno de los recintos acuáticos más grandes de Latinoamérica.
Foto: Félix Márquez, Cuartoscuro

El Pingüinario permite observar a pingüinos Humboldt que miden entre 65 y 70 centímetros, estos animales monógamos se alimentan principalmente de peces como calamares y sardinas.

El Acuario de Veracruz fue el primero en América Latina en mostrar una exhibición de medusas; las especies que se pueden observar son las que habitan en las costas del estado y las lagunas costeras del Golfo de México; entre ellas se encuentran la medusa ortiga de mar del Atlántico, medusa invertida, medusa luna, medusa Bala de cañón y medusa Australiana de puntos blancos.

EDUCACIÓN AMBIENTAL

El Acuario tiene varios programas que buscan concientizar y educar desde los más jóvenes hasta los adultos, entre ellos están talleres sabatinos, de ciencias, recorridos, campamento nocturno, curso de verano, limpieza de playas, además de pláticas y conferencias.

“Nos enfocamos mucho a las escuelas obviamente, cuando necesitan una plática o taller, les hablamos acerca de los ecosistemas costeros, les comentamos acerca de cómo son, qué animales habitan ahí y qué problemáticas están enfrentando actualmente, obviamente problemas causados por el hombre así como ¿qué podemos hacer para revertir un poco o mucho el daño que estamos causando a los ecosistemas?”, dijo a Magazine el Ing. Miguel Ángel Hernández Álvarez, Jefe del Depto. de Educación Ambiental.

El acuario tiene diversas actividades como campamentos y talleres para educar y concientizar. Foto: Acuario de Veracruz

El campamento nocturno es uno de los que más le gusta a los niños porque salen de su entorno escolar y en él “los niños se quedan una noche y en esa actividad en particular ellos se dan cuenta del comportamiento nocturno de los animales, que no se van a dormir como nos han hecho creer las caricaturas y que tienen un comportamiento diferente, algunos se esconden, otros son más activos durante la noche y vemos la situación de depredador-presa”.

Respecto a la actividad de playas limpias, se proporciona una plática acerca del cuidado, la problemática en especial de las playas de Veracruz, de la contaminación, la basura del entorno que llega al mar y los problemas que ocasiona para este y la salud, tras terminar la plática el grupo se dirige a la playa para levantar basura, principalmente plásticos y microplásticos, esto con guantes y para no tocar algo que pueda afectar la salud de los participantes.

“La respuesta ha sido muy favorable, tenemos escuelas que año con año nos llaman para darles talleres”, explicó Hernández Álvarez, además el Jefe del Depto. de Educación Ambiental del acuario contó que hay niños que han regresado ya de adultos al acuario convertidos en biólogos.

“Uno de nuestros objetivos es no sólo crear consciencia sino también forjar carreras para que los niños se interesen por el estudio de las ciencias naturales y a lo largo de estos años hemos visto que ha dado frutos porque niños que tuvimos como asistentes a cursos de verano ahora son biólogos y en algunas ocasiones vienen y nos piden trabajo y les brindamos la oportunidad ya que somos forjadores de esto”, señaló.