Por Alberto Bravo

Cristiano Ronaldo inauguró un museo dedicado a su carrera en Portugal. Foto: @Cristiano

Cristiano Ronaldo inauguró un museo dedicado a su carrera en Portugal. Foto: @Cristiano

Madrid, 23 dic (dpa) – Cristiano Ronaldo invirtió los papeles y explotó en un año en el que se hizo más “extraterrestre” en el campo y más “humano” fuera de él, todo un contraste con la aciaga campaña de un Lionel Messi acosado por las lesiones y los tribunales.

“Messi se lesionó mucho este año, Cristiano Ronaldo debería ganar el Balón de Oro”, declaró el mismísimo Diego Armando Maradona, quien se alineó con quienes expresaron su admiración por el portugués.

Lo cierto es que Cristiano Ronaldo volvió a demostrar ese espíritu competitivo que cada día le lleva a luchar por ser mejor. A su obsesión por el cuidado de su físico añadió una evidente evolución en su juego. Quitó adornos y se hizo más concreto, más incisivo, más productivo.

El Santiago Bernabéu lo entendió y pasó a considerar al portugués como su mayor ídolo aprovechando las horas bajas de otro icono como es Iker Casillas. “Cristiano, Cristiano”, fue el nuevo grito de guerra de la hinchada blanca.

El propio futbolista explicó qué propició esa evolución: “La edad y la experiencia quizás me hacen ver las cosas de una forma diferente. Quizás ahora pienso diferente a hace cuatro años y ya no cometo algunos errores. Eso forma parte de mi evolución, y en mi balanza me noto mejor, por eso estoy muy a gusto”.

Junto a su espectacular desarrollo sobre el campo, también llamó poderosamente la atención su evolución fuera de los terrenos de juego. Nada que ver con ese futbolista vanidoso que tanto odio generó entre las hinchadas rivales a su llegada al Real Madrid.

El club blanco explotó esa “nueva imagen” del futbolista, quien comenzó a pararse y poner la mejor de sus sonrisas con quienes le pidieron una fotografía. Sí, es un nuevo Cristiano Ronaldo.

A cambio, el Real Madrid premió al futbolista con el mejor contrato del momento: 21 millones de euros (28,8 millones de dólares) por cada una de las cinco próximas temporadas, según las estimaciones de la prensa española.

El resto lo hizo Joseph Blatter, el presidente de FIFA, a finales de octubre con una parodia de Cristiano Ronaldo. El dirigente recibió un aluvión de críticas y por contra el futbolista ganó adeptos.

El nuevo estatus de Cristiano Ronaldo contrastó con el peor año en la carrera de Messi. En todos los sentidos.

La fiscalía de delitos económicos de Barcelona acusó a Messi y a su padre de no haber declarado a Hacienda más de cuatro millones de euros entre 2007 a 2009. Foto: EFE

La fiscalía de delitos económicos de Barcelona acusó a Messi y a su padre de no haber declarado a Hacienda más de cuatro millones de euros entre 2007 a 2009. Foto: EFE

El argentino comenzó su travesía por el desierto el 2 de abril en el partido de Liga de Campeones ante el Paris Saint-Germain. Entonces sufrió una lesión muscular en lo que fue el primer eslabón de una cadena que en noviembre le llevó a parar e irse a Argentina con el objetivo de detener la sucesión de dolencias. Además, dejó huérfano a su equipo, que cayó por un doloroso 7-0 global en las semifinales de la Champions ante el Bayern Múnich.

Durante todos estos meses, fue habitual ver a Messi deambulando sobre el campo sin disfrutar del fútbol. Para él, que sólo es plenamente feliz con un balón, fueron tiempos de auténtica pesadilla.

Esto se vio unido al deterioro de la imagen del futbolista, inmaculada hasta ahora. Y lo primero fueron sus problemas con el fisco español.

Porque la fiscalía de delitos económicos de Barcelona acusó a Messi y a su padre Jorge de no haber declarado a Hacienda más de cuatro millones de euros entre 2007 a 2009 procedentes de unos derechos de imagen que viajaron por paraísos fiscales.

La familia Messi pareció admitir su culpa cuando poco después pagó voluntariamente 10 millones de euros al fisco español.

“Una de las salidas es que el jugador devuelva el dinero presuntamente defraudado y pague una multa millonaria. A cambio el fiscal rebajaría sustancialmente la petición de la pena y se podría alcanzar una sentencia de conformidad que evitaría el juicio. Esa multa, de acuerdo a la cantidad presuntamente defraudada, podría llegar a ser de 24,6 millones”, explicó “El País”.

El peor año del futbolista se cerró con otro dolor de cabeza: la noticia de que la policía española está investigando por blanqueo de dinero procedente del narcotráfico a los organizadores de los partidos benéficos que jugó y promocionó con su nombre en junio.

Messi asistió a todos estos acontecimientos a 10.000 kilómetros de distancia, recuperándose de su lesión en Argentina. A cambio, la mayor preocupación de Cristiano Ronaldo se centró en inaugurar su museo personal en Portugal y decidir si asiste o no a la ceremonia por el Balón de Oro, en su condición de favorito. Diferentes formas de afrontar el Fin de Año.