López Obrador como conductor contraproducente; como actor auto-destructivo; como político paradójico que encabeza una izquierda empecinada en fomentar el regreso del PRI. Un PRD que en lugar de actuar como contrapeso eficaz al resurgimiento de lo peor de pasado, contribuye a su regreso. El apoyo al priísmo crece mientras el apoyo electoral al perredismo disminuye. La popularidad del tricolor sube mientras la del sol azteca desciende. Triste resultado.
Por Denise Dresser
MÁS EN Opinión
Álvaro Delgado Gómez
La humillación a Salinas Pliego
""El propio Salinas Pliego ha dicho que se identifica con Donald Trump, el fascista Presidente de Est..."
Fundar
Del otro lado de las vallas la rebeldía tiene memoria y dignidad
""Las protestas sociales son una de las formas que adquieren las injusticias, son demandas que se for..."
Gustavo de Hoyos Walther
Costos de la Reforma Judicial
""Como muchos advertimos, la Reforma Judicial ya ha mostrado haber retrocedido al país en su salud de..."