Cualesquiera que sean tus creencias, no debemos olvidarnos que tenemos una responsabilidad con los animales y con el planeta, que en cada uno de nosotros está la oportunidad de construir un mejor lugar para vivir. Ojalá incluyas en tu tradicional lista de propósitos de año nuevo el ser un humano más bondadoso y cuidadoso con los animales. Ellos no pueden defenderse solos y necesitan que nosotros les demos voz. Recuerda: no podemos cambiar el mundo, pero sí podemos cambiar el mundo de una persona o de un animal.
Por Beto Castillo
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