Rubén Martín

Trump, empantanado en Irán

15/03/2026 - 12:03 am

“El ataque a Irán nos debe llevar a cuestionar el derecho que se abroga el gobierno de Estados Unidos".

Trump, empantanado en Irán por Rubén Martín.
"Desde que EU e Israel atacaron a Irán, los precios del petróleo han aumentado más de 40 por ciento". Foto: X @WhiteHouse

Tras lo que consideró una exitosa operación para secuestrar al presidente Nicolás Maduro en Venezuela al comienzo del año e imponer un gobierno alineado al poderío de Estados Unidos, Donald Trump se dejó arrastrar por los intereses de Israel en Medio Oriente y lanzó el pasado 28 de febrero la operación Furia Épica contra Irán con el objetivo de decapitar la cúpula político militar de ese país e impulsar un cambio de régimen.

Si bien no hubo un objetivo explícito para ese ataque (los agresores ya ni se molestaron en inventar un pretexto), lo cierto es que esperaban que la contundencia del ataque les diera una rápida victoria que a la vez se tradujera en un aumento de la popularidad de Trump dentro de Estados Unidos y un aumento de preferencias para el partido Republicano de cara a las elecciones de noviembre. Pero las cosas no le han salido como esperaba.

Por un lado, no hubo cambio de régimen y, por el contrario, se afianzó una continuidad del grupo gobernante y liderazgo con el nombramiento del hijo de Ali Jamenei, Mojtaba Jamenei. Y si bien hay corrientes disidentes al régimen dentro de Irán, el ataque israelí-estadounidense también despertó un sentimiento nacionalista en el país y movilizaciones de apoyo a la nueva cúpula gobernante.

De otro lado, las fuerzas armadas de Irán han respondido al ataque con un despliegue militar de mayor envergadura a lo esperado y con una estrategia de implicar a diversos países de la región (especialmente del Golfo Pérsico y la península arábiga) convirtiendo el ataque en su contra en una guerra regional.

Hasta ayer, la respuesta militar de Irán ha implicado al menos 45 ofensivas con misiles y drones sobre Israel y en los siguientes países de la región: Líbano, Chipre, Jordania, Irak, Kuwait, Arabia Saudita, Baréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Omán. El ataque a la embajada estadounidense en Bagdad, Irak, ayer sábado por parte de una milicia pro-iraní, es la confirmación de la extensión regional de la guerra iniciada por los mandatarios Benjamin Netanyahu de Israel y Donald Trump de Estados Unidos.

El diario New York Times reportó que el sábado el Ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos informó que sus defensas aéreas interceptaron 9 misiles balísticos y 33 drones lanzados por Irán, mientras que el gobierno de Arabia Saudita reportó algunas interceptaciones de drones durante el día. El ejército de Bahréin declaró haber destruido 124 misiles y 203 drones desde el inicio de los ataques iraníes.

Y esta vez Irán cumplió con cerrar el estrecho de Ormuz que ya antes había amenazado pero ahora sí lo llevó a cabo, ocasionando la mayor afectación a la distribución de petróleo de toda la historia, según admitió la Agencia Internacional de Energía, incluso más grave que la crisis petrolera de 1973-1974 cuando los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decretaron un embargo de crudo a los países capitalistas de Occidente.

Esto ha repercutido gravemente con la falta de petróleo lo que obligó a la AIE a liberar 400 millones de barriles de petróleo de su reserva estratégica para tratar de impedir que el precio del crudo siga subiendo y para abastecer al sistema mundial de producción capitalista. Desde que EEUU e Israel atacaron a Irán, los precios del petróleo han aumentado más de 40 por ciento, y los precios de la gasolina en Estados Unidos han aumentado más de 23 por ciento desde el inicio de la guerra, lo que ha generado molestias e irritación entre los consumidores, incluidos partidarios del movimiento MAGA que sostiene a Trump. La situación se puede agravar si se cumple el anuncio de una alianza entre el régimen de Irán y los huties de Yemen que han amenazado con cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb (al otro extremo del estrecho de Ormuz en la península arábiga), que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y por donde transita aproximadamente el 12 por ceinto del comercio marítimo mundial. Si esta alianza se cumple, se agravaría la crisis de suministro de petróleo al cerrarse prácticamente 32 por ciento de las vías por donde se exporta el petróleo que se produce en Medio Oriente. Eso acarrea consecuencias económicas directas tanto para Estados Unidos como la Unión Europea y otros países asiáticos que dependen de ese petróleo.

Y esto ocurre en el contexto de que la mayoría de los estadounidenses desaprueban la guerra de su país contra Irán: 53 por ciento se opone a la acción militar de Estados Unidos contra Irán, según una encuesta de Quinnipiac realizada durante el fin de semana, según publicó el diario Los Angeles Times. La misma encuesta mostró que la mayoría se muestran muy preocupados por el aumento de los precios de la gasolina. El resultado de todo esto es que apenas 40.7 por ciento de los estadounidenses aprueban la gestión de Trump mientras que 54.9 por ciento lo desaprueba

La desaprobación puede aumentar cuando la mayoría de la población se entere del altísimo costo que les implica esta guerra. Según fuentes del Pentágono, citados por el diario New York Times, la primera semana de la intervención en Irán ha costado 11,300 millones de dólares, es decir más 1,600 millones de dólares diarios. Si la guerra continúa hasta finales de marzo, los contribuyentes estadounidenses estarían gastando casi 50 mil mdd en una guerra que la mayoría desaprueba

A lo largo de 14 días desde que iniciaron los ataques contra Irán, Trump ha declarado la victoria contundente de su país en contra de la república islámica, pero lo cierto es que la respuesta militar de Irán lo contradice y todo indica que el conflicto se puede extender sin una victoria clara de Estados Unidos. Y mientras más pasa el tiempo, evidentemente crecen los riesgos de más bajas de soldados estadounidenses. Apenas el viernes se confirmó la muerte de seis militares estadounidenses más que viajaban en un avión cisterna KC-135 que se estrelló en Irak supuestamente dañado por otro avión pero no como resultado de fuego hostil o amigo, según el Pentágono. En suma, Trump se encuentra empantanado en Irán.

La suma de todos los factores nos indican, en resumen, que Trump va perdiendo esta guerra que pensó ganaría rápidamente y parece encaminarse a un conflicto de mayor envergadura en la que Estados Unidos tiene cada vez más qué perder.

Más allá del resultado militar de esta guerra, el ataque a Irán nos debe llevar a cuestionar el derecho que se abroga el gobierno de Estados Unidos, que encabeza Donald Trump, de intervenir y atacar a los países que se le ocurran sin alguno por el derecho internacional y sólo por la imposición de su poderío militar. Estados Unidos puede tener aún el ejército más poderoso de la tierra, pero a la vez es una nación que ha perdido la brújula moral y ética como referente de una nación que se presume democrática, defensora de los derechos humanos y que busca el bien común de sus ciudadanos y del resto del mundo. Es un país controlado por una camarilla fascista que quiere imponer su dominio sobre el resto del mundo por la vía de la fuerza. No debemos permitirlo.

Rubén Martín

Periodista desde 1991. Fundador del diario Siglo 21 de Guadalajara y colaborador de media docena de diarios locales y nacionales. Su columna Antipolítica se publica en el diario El Informador. Conduce... Ver más

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