Ciudad de México, 14 de junio (SinEmbargo).- La historia del futbol mexicano está marcada por diversos escándalos que han opacado al deporte y que inclusive saltaron al ámbito político. Desde falsificación de documentos, hasta redes de promotores que controlan los mercados de pases, el balompié nacional no ha quedado exento de uno de los grandes problemas que aquejan al país: la corrupción.
Son muchos los casos en los que la polémica pasa a segundo plano a lo que sucede en la cancha y termina manchando al deporte más popular de nuestro país. Comenzando por el poder absoluto de Emilio Azcárraga Milmo que dictó las reglas del juego durante décadas, y pasando por el fraude de los "Cachirules" que dejó a una generación sin Mundial, la historia del futbol mexicano ha navegado por un mar de irregularidades que explican su crisis actual.
A continuación, se hace un recuento con 10 de los casos más conocidos de corrupción en el futbol de nuestro país:

1. La familia Azcárraga
Para entender mejor el papel que desempeñaron Emilio Azcárraga Milmo, mejor conocido como “El Tigre” y su heredero, Emilio Azcárraga Jean en el futbol mexicano, es necesario hablar de cómo consolidaron un monopolio de control absoluto que por décadas dictó las reglas del juego.
Emilio Azcárraga Milmo fue una figura clave en la transformación del futbol mexicano al impulsar su comercialización y masificación a través de Grupo Televisa en la década de los setentas. Su deseo por conseguir que México fuera sede de la Copa del Mundo lo llevó a comprar al club América en 1959 y a impulsar la construcción del Estadio Azteca.
Al ser dueño del equipo más mediático, de la televisora que transmitía a todos los clubes y, de facto, el principal financista de la Federación Mexicana de Fútbol, borró la línea entre juez y parte. Fue tal la influencia de Azcárraga Milmo, quien se definía a si mismo como un “soldado del PRI”, que utilizó a la selección nacional y a la liga como herramientas de distracción masiva y cohesión social. Durante décadas, ninguna decisión importante al interior de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) como nombramiento de técnicos o cambios de formato en el torneo se tomaba sin su aprobación.
2. El escándalo de "Los cachirules"
Luego de firmar un gran mundial como local en 1986, en México crecía la ilusión de que la selección mexicana consiguiera una actuación histórica en la Copa del Mundo de Italia 1990 basando gran parte de sus esperanzas en un Hugo Sánchez en plenitud; sin embargo, un error de la Federación Mexicana de Futbol privó a al cuadro nacional de esta posibilidad.
Corría el año de 1988, cuando una investigación periodística reveló que cuatro jugadores de la selección mexicana sub-20, José de la Fuente, Gerardo Jiménez, José Luis Mata y Aurelio Rivera, que habían disputado el premundial de la especialidad en Guatemala, habían alterado sus actas de nacimiento para poder participar en el torneo.
Al darse a conocer esta situación, la Federación guatemalteca acudió la FIFA para presentar una queja, la cual derivó en una sanción para México de dos años, la cual lo imposibilitaba de participar en competencias oficiales por dos años. De esta manera, la selección mexicana se quedó sin la posibilidad de participar en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 y en la Copa del Mundo de Italia 90.

3. Matosas y las comisiones por fichajes
En 2019, una investigación del programa “En Punto de Televisa”, reveló que el uruguayo Gustavo Matosas, entonces técnico del club León, habría recibido dinero por los fichajes de varios jugadores en el club esmeralda.
De acuerdo con diversos audios, Matosas pactó la llegada del futbolista Matías Britos al León con el promotor Fernando Pavón a cambio de recibir una cantidad de dinero.
“Tienes plan A, plan B y plan C. Capaz que te pasan millón y medio por Britos y dicen: 'No, es mucho y ahí va Varela y Greg Tylor, y afuera de la Copa”, se escucha en uno de los audios.
En el reportaje se detalla que días después de las grabaciones, Britos fichó por el Club León.

4. Multipropiedad: un problema que no termina
Uno de los grandes problemas que ha aquejado al futbol mexicano desde hace varios años es el tema de la multipropiedad. A pesar de los esfuerzos por erradicarla, esta práctica todavía sigue presente.
El caso mas conocido en México es el de la familia Azcárraga y Televisa quienes impulsaron la multitpropiedad, pues en su momento este consorcio llegó a controlar de minera simultanea al América, Necaxa y San Luis. Esta situación permitirá el intercambio arbitrario de jugadores y genérela sospechas de los resultados cuando estos equipos se enfrentaban, sobre todo en las liguillas e instancias finales.
Esta práctica fue repetida por Grupo Pachuca, propiedad de Jesús Martínez Patiño quien se hizo del club Pachuca y el León.
Jesús Martínez tiene el 50 por ciento de las acciones del Pachuca, mientras que el Gobierno del Estado de Hidalgo presume con el 20. En el caso del León, Jesús Martínez aparece como el dueño del 55 por ciento de las acciones de la empresa.
Esta situación provocó que en 2025 la FIFA expulsara al León del Mundial de Clubes al considerar que los equipos no operan como empresas independientes.
Otro caso de multipropiedad es el de Tijuana y Querétaro que pertenecen a una empresa relacionada con Grupo Caliente. Ambos equipos pertenecen a Jorge Alberto Hank Inzunza, que es dueño de 500 acciones de 50 mil posibles, aunque cada equipo opera con razones sociales diferentes.
Los Gallos de Querétaro están registrados como “Solaz deportes y entrenamiento”. Por su parte, los Xolos de Tijuana, operan bajo la razón social “Entretenimiento deportivo mexicano”.
Grupo Orlegi fue otra de las empresas que incurrieron en practicas de multipropiedad con Santos y Atlas, los cuales eran operados por Alejandro Irarragorri y Juan Francisco Irarragorri.
La empresa originarias de Torreón, Coahuila, era dueña del Atlas desde el 2019 y de Santos, el primer equipo que perteneció al grupo Orlegi.
A partir del 1 de julio de 2026, el nuevo dueño del Atlas es Grupo Prodi, encabezado por el empresario mexicano José Miguel Bejos. La venta fue aprobada por la Asamblea de Dueños de la Liga MX para finalizar la multipropiedad de Grupo Orlegi.
Tras la expulsión del León del Mundial de Clubes, la Asamblea de Dueños fijó 2027 como nuevo plazo para terminar con la multipropiedad, pero hasta ahora se desconoce algún empresario interesado en comprar algún equipo de la Primera División.

5. Greg Taylor y su red de corrupción
En 2021, una investigación periodística reveló que Greg Taylor, promotor de futbolistas en la Liga Mx, era el supuesto líder de una red de corrupción que obtenía ganancias millonarias a partir de la compra-venta de jugadores en el mercado mexicano a sobreprecio.
De acuerdo con la indagatoria, que se centra en operaciones realizadas entre 2011 y 2016, Taylor colocaba a sus representantes (promotores y entrenadores) en equipos estratégicos de la Liga Mx para controlar, desde ahí, el proceso de cada transacción de futbolistas.
Dicha investigación destaca el caso de Gustavo Matosas quien pactó la llegada de Matías Britos al León con el promotor Fernando Pavón a cambio de recibir una cantidad de dinero.

6. Fidel Kuri y los Tiburones rojos
El futbol mexicano ha tenido entre sus filas a personajes de la política como Fidel Kuri Grajales, empresario mexicano, miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI) quien trasladó al campo de juego su mal actuar y terminó perjudicando a franquicias históricas como la de los Tiburones Rojos de Veracruz..
En diciembre de 2019, la Federación Mexicana de Futbol ordenó la desafiliación de Fidel Kuri y el Club Deportivo Veracruz debido a una deuda de aproximadamente 20 millones de pesos en salarios y otros rubros.
En noviembre de ese mismo año, la FMF anunció que la escuadra jarocha comenzaba un procedimiento de investigación debido a falta de pagos a jugadores y cuerpo técnico, así como violaciones al código de ética por parte de Fidel Kuri.
La desafiliación provocó que los jugadores iniciaran una serie de procedimientos legales para exigir el pago de las deudas salariales y que ellos mismos tuvieran que negociar su traslado a otros clubes deportivos.
7. El "Pacto de caballeros"
El "Pacto de Caballeros" operó durante décadas en el futbol mexicano como una ley no escrita que supeditaba la carrera de los futbolistas al control absoluto de los dueños de los clubes. Este acuerdo informal entraba en vigor cuando el contrato de un jugador estaba por terminar o ya había vencido. En lugar de permitirle negociar libremente su futuro, los directivos le ofrecían una renovación obligada o pactaban su traspaso a otra institución a sus espaldas . Si el futbolista decidía buscar un club de su propia elección —un movimiento natural que dejaba a su equipo anterior sin ganancias por la transferencia—, los dueños de los equipos exigían de forma arbitraria una compensación económica a cambio de su "libertad".
La trampa de este acuerdo era la presión: si el futbolista no aceptaba las condiciones o el nuevo equipo no pagaba ese "rescate", los dueños se ponían de acuerdo entre ellos para vetarlo. Así, de la noche a la mañana, ningún club de la Liga MX le daba trabajo.
Los directivos justificaban esta práctica diciendo que era un "derecho de formación" para recuperar lo que habían invertido en el jugador, pero la realidad es que violaban las reglas de la FIFA. El reglamento establece que si a un futbolista se le acaba el contrato, es libre de irse a donde quiera. Aunque la Federación Mexicana de Futbol (FMF) sabía esto desde 2002, prefirieron ignorar la regla para no perder el control ni el dinero.
El fin de este monopolio sobre las cartas de los futbolistas comenzó a materializarse en 2018, año en que la Liga MX aseguró haber erradicado el pacto de sus asambleas. No obstante, el golpe definitivo llegó desde el terreno legal y regulatorio en septiembre de 2021, cuando la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) impuso una histórica multa de casi 9 millones de dólares a la FMF y a 17 clubes de la primera división tras comprobar que incurrieron en "prácticas monopólicas absolutas" al impedir el libre mercado laboral de los futbolistas.
Pese a que tanto la Federación, como los clubes acataron la sanción e insistieron en que estas prácticas dañinas ya formaban parte del pasado, en años posteriores siguieron surgiendo denuncias de jugadores que acusaban la supervivencia de estos acuerdos bajo el agua, especialmente en las divisiones inferiores del futbol nacional.

8. Extorsión en fuerzas básicas
Durante su proceso de formación, los futbolistas deben enfrentarse a toda clase de obstáculos para llegar a la primera división del futbol en México, incluidas extorsiones que sufren por parte de sus propios entrenadores quienes les exigen el pago de cuotas para poder continuar con su sueño.
En septiembre de 2022, un escándalo por corrupción alcanzó a las fuerzas básicas de los Pumas de la UNAM, una de las canteras históricamente más respetadas del futbol mexicano. De acuerdo con una investigación publicada por el diario Reforma, el club universitario se vio obligado a separar temporalmente de sus cargos a Raúl Alpízar, entonces director de las fuerzas básicas, y al visor Esteban González, tras ser acusados de extorsionar a los padres de los jóvenes futbolistas para permitirles jugar o registrarse en el equipo.
La investigación destapó que Alpízar utilizaba a los entrenadores de las categorías inferiores para exigir cobros mensuales a las familias. Según los testimonios de los propios padres recolectados por Reforma, las cuotas iban de los 5 mil a los 10 mil pesos aproximadamente solo para garantizar que los jóvenes sumaran minutos en la cancha. Por si fuera poco, el visor Esteban González presuntamente cobraba tarifas mucho más altas, exigiendo pagos de entre 150 mil a 180 mil pesos simplemente por registrar a los muchachos en los torneos de las divisiones menores.
Ante la gravedad de los señalamientos, la directiva de Pumas suspendió a los implicados para iniciar una investigación interna.
9. Amaños de partidos en la Liga Premier
En los últimos meses, la segunda división del futbol mexicano, ha atraído la atención de la prensa deportiva por los constantes casos de amaño de partidos. En apenas 12 meses, la llamada Liga Premier registra al menos cinco casos de manipulación de resultados que han golpeado la credibilidad del futbol mexicano.
La crisis actual ha escalado a niveles alarmantes, evidenciando que las redes de apuestas y corrupción han encontrado un terreno fértil en las categorías de ascenso, donde los bajos salarios y la menor exposición mediática vuelven vulnerables a los futbolistas. El golpe más reciente estalló en los Reboceros de La Piedad, donde la directiva se vio obligada a separar a siete jugadores tras descubrirse una red interna que recibía pagos de hasta 40 mil pesos por partido para alterar marcadores.
Los casos de amaño de partidos también alcanzaron a la Liga de Expansión Mx. El Atlético Morelia quedó bajo la lupa de la Comisión Disciplinaria tras detectarse anomalías en sus encuentros, lo que derivó en la suspensión provisional de los jugadores Uziel García, Brayton Vázquez y Antonio Torres. Esta situación obligó a la Federación Mexicana de Futbol (FMF) a encender las alertas máximas ante un problema que ya no es aislado, sino sistémico.
El problema no es nuevo en este 2026, sino la continuación de un año negro para el balompié nacional. En enero de este año, en la Liga Premier se presentó el caso de los Héroes de Zací. Las investigaciones de la FMF y las autoridades ministeriales no solo destaparon fraudes deportivos ligados a plataformas de apuestas asiáticas, sino que revelaron amenazas y el secuestro de futbolistas que se negaron a participar en los fraudes.
En 2025 ya se había dejado en evidencia la fragilidad y el abandono institucional en los esquemas de monitoreo de la FMF. Incluso la Liga Mx Femenil se vio afectada cuando se investigaron manejos turbios en el Mazatlán Femenil, cerrando el caso con una histórica e inédita sanción de seis años para una de sus jugadoras.
El Real Apodaca de la Liga Premier también protagonizó uno de los episodios más severos de amaño de partidos de los que se tenga registro. La Comisión Disciplinaria impuso castigos que sumaron 57 años de inhabilitación repartidos entre siete de sus integrantes.

10 El desfalco de "Billy" Álvarez en Cruz Azul
Mediante el uso de empresas "fachada" y la emisión de facturas por servicios o adquisiciones inexistentes, se orquestó uno de los mayores desfalcos corporativos recientes. El fallecido Guillermo "Billy" Álvarez Cuevas, en complicidad con su hermano José Alfredo, el exdirector jurídico Víctor Manuel Garcés Rojo, y otros altos directivos, tejió un esquema de operaciones financieras ilícitas a nivel internacional. Este entramado permitió el desvío sistemático de fondos de la Sociedad Cooperativa Cruz Azul para lavar dinero, provocando un fraude que supera los 2 mil 700 millones de pesos y que mermó el patrimonio de más de dos mil 500 trabajadores.
El entramado comenzó a desmoronarse en junio de 2020, cuando un grupo de cooperativistas presentó las primeras denuncias formales ante la actual Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (Femdo). La indagatoria se fortaleció con el congelamiento de cuentas por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en julio de ese mismo año y con testimonios de cómplices que detallaron la operación.
Tras los señalamientos, "Billy" Álvarez se dio a la fuga y aunque reapareció en un video dos años mas tarde, en 2022, negando tener bienes inmuebles a su nombre, las autoridades rastrearon adquisiciones y transferencias hacia paraísos fiscales. El cerco legal ya había atrapado a figuras clave de su círculo, como Garcés Rojo, quien fue recluido en un penal de máxima seguridad.
Finalmente, tras permanecer casi cinco años prófugo de la justicia y evadir las órdenes de aprehensión libradas en su contra, "Billy" Álvarez fue detenido en la Ciudad de México en enero de 2025 y trasladado y recluido en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1, el "Altiplano".
Álvarez murió hace un par de semanas. Lo cierto es que su detención puso fin a una gestión que se extendió por 32 años. Desde 1988 y hasta mayo de 2020, Billy Álvarez mantuvo un control total sobre las operaciones de las plantas cementeras de Cruz Azul —con sedes clave en Hidalgo y Oaxaca— y sobre la dirección del equipo de futbol. Bajo su prolongada administración deportiva, el conjunto celeste sumó ocho títulos, destacando tres de Concacaf y las Ligas de la temporada 1988-1989 y el Invierno 1997.



