Gustavo de Hoyos Walther

Las lecciones de Hungría

14/04/2026 - 12:03 am

"Ningún régimen es imbatible, por más que se sienta representante único y legítimo del pueblo si no hace cosas para el beneficio de los ciudadanos".

Las lecciones de Hungría
Viktor Orbán, Primer Ministro de Hungría. Foto: Xinhua

Hay resultados electorales que son acontecimientos sísmicos destinados a cambiar la historia. Momentos que además ofrecen lecciones importantes para quien esté poniendo atención.

Ese es el caso indudablemente de las recientes elecciones celebradas en Hungría.

En un giro político histórico, las elecciones parlamentarias celebradas este domingo marcaron el fin de la era de Viktor Orbán tras 16 años en el poder. Péter Magyar, líder del partido opositor Tisza, obtuvo una victoria contundente que redefine el panorama político del país y de la Unión Europea.

El líder populista de la derecha autoritaria que hizo de Budapest el epicentro donde venían confluyendo movimientos autoritarios en todo el mundo no sólo fue derrotado, sino que fue arrasado.

El partido Tisza de Péter Magyar triunfó en las urnas, obteniendo una supermayoría de 137 escaños de los 199 de la Asamblea Nacional. Esta mayoría de dos tercios le otorga el poder de realizar reformas constitucionales sin apoyo de otros partidos.

Fue tal el grado en que fue derrotado, tras cuatro mandatos consecutivos, que al Primer Ministro Viktor Orbán no le quedó otra opción que reconocer su derrota, a la que calificó como dolorosa. Su partido, Fidesz, perdió el dominio abrumador que mantuvo desde 2010.

La jornada electoral registró una afluencia histórica de votantes, lo que refleja el alto interés de la población por un cambio en la dirección del país.

Los resultados han sido celebrados por líderes de la Unión Europea, quienes ven en la victoria de Magyar un viraje de Hungría hacia posturas más proeuropeas y un distanciamiento de las políticas de Vladimir Putin.

Y es en esto, donde, en parte, radica la importancia de las elecciones en Hungría, país que ha elegido la ruta europea de la democracia liberal y se ha separado del camino ruso hacia el populismo autoritario.

Hay lecciones también para otros intentos democratizadores en el mundo. Una de ellas es que ningún régimen es imbatible, por más que se sienta representante único y legítimo del pueblo si no hace cosas para el beneficio de los ciudadanos. Tarde o temprano el voto de castigo llega.

Pero, para que esto ocurra, se necesita que las oposiciones y la sociedad civil tengan un proyecto atractivo para la población y aludan a lo que realmente les interesa a los votantes.

Péter Magyar, un antiguo aliado de Orbán convertido en su principal crítico, basó su campaña en promesas de transparencia, lucha contra la corrupción y la reintegración plena de Hungría en las estructuras de cooperación europea. Esos eran los temas candentes que le interesaban a los húngaros.

Esas son las lecciones para nuestra condición en México. Sí puede haber cambios respecto a quien gobierna nuestro país. Los ciudadanos sí pueden cambiar de opinión si sienten que quienes dirigen la nación no los toman en cuenta. El voto sí cuenta.

Gustavo de Hoyos Walther

Abogado y empresario. Ha encabezado diversas organizaciones empresariales, comunitarias, educativas y filantrópicas. Concentra su agenda pública en el desarrollo de líderes sociales (Alternativas por ... Ver más

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