Tomás Calvillo Unna

La señal de la añoranza

22/04/2026 - 12:04 am

"En el caso de México, la titular del Poder Ejecutivo ha apostado a encabezar un liderazgo de la izquierda latinoamericana".

“La sagrada tuna” Pintura: Tomás Calvillo Unna

I

Nuestra tierra inmensa,
lo sabemos bien,
es un grano de arena cósmica en el universo;
su piel luminosa,
el inconmensurable tejido molecular,
su secrecía: la elasticidad
que nos permite andar por aquí
creyendo incluso
que somos sus creadores;
esta nostalgia anclada en el mañana.

II

La bisagra del tiempo y la eternidad
es nuestra historia.
Ese ir encarnado del río y la mar
de la antigua metáfora
que sembró el idioma
entre desiertos, montañas, imperios.

III

La lluvia conserva los recuerdos,
su frescura es memoria;
fértil presencia
absorbe las horas
y no deja de ser
el bautismo primigenio.

IV

Empapados,
absortos nos miramos
ante la tormenta que se aproxima,
no es la primera, ni será la última.
Aún escuchamos el lejano eco
de la ancestral pregunta,
en la psique de nuestro destino
la piedra angular esculpida:
¿qué hacemos aquí?

La mañana tiene palabra,
su luz interior nos abraza.

Rendija:

Los faros ideológicos del presente, parpadean ante la inundación que recuerda antiquísimos diluvios. Cómo reconstruir la dinámica institucional internacional, ante la creciente disputa que involucra a las principales potencias, y advierte la ausencia de mecanismos que faciliten la solución pacífica de los conflictos. Pareciera que, en el caso de México, la titular del Poder Ejecutivo, ha apostado a encabezar un liderazgo de la izquierda latinoamericana, que se debilita profundamente y ante el retiro pronto de sus principales líderes (como Lula de Brasil y Petro de Colombia) ella parece querer asumir la representación de esa izquierda latinoamericana disminuida; y jugar así, un papel de mediación con los propios Estados Unidos en condiciones muy desiguales.

El caso de Cuba, surge como un tema emblemático y se busca retomar el tradicional papel que jugó México en los años anteriores de la etapa Castrista, en condiciones hoy completamente adversas, por la debilidad interna propia del régimen cubano y la expansión decidida del gobierno norteamericano para hacer visible su hegemonía en la región. El tránsito inestable en la construcción de las nuevas y recicladas identidades, tanto de las llamadas izquierdas y derechas, provocan una especie de esquizofrenia política, no sólo en los principales actores, sino en la misma atmósfera pública del debate; da la impresión de que se carece de una nomenclatura apropiada, para nombrar la velocísima desestructuración que se presenta en la sociedad política contemporánea.

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