Nueva York, 5 Jun (Notimex).- Dominique Strauss-Kahn, ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI), acusado de ataque sexual contra una empleada de un hotel de Nueva York, planea declararse inocente de los cargos en su contra cuando comparezca mañana ante un juez.

De acuerdo con los abogados del economista francés y hasta hace unos días precandidato a la presidencia de Francia, Strauss-Kahn reiterará que no forzó un encuentro sexual con la empleada del hotel Sofitel donde se hospedaba, una inmigrante de 32 años de edad de Guinea.

La declaración de inocencia de Strauss-Kahn ante el juez Michael Obus iniciará así lo que analistas esperan sea una larga batalla legal en que él tratará de desacreditar a la supuesta víctima y las evidencias recabadas hasta ahora por la fiscalía.

De ser encontrado culpable de los cargos que se le imputan –que incluyen acto sexual criminal, intento de violación, abuso sexual, encierro involuntario y tocamiento forzoso–, el economista francés de 62 años de edad podría enfrentar hasta 25 años de prisión.

Strauss-Kahn espera con su esposa, la presentadora de televisión Anne Sinclair, el inicio de las comparecencias bajo arresto domiciliario en una lujosa residencia ubicada en el exclusivo barrio de TriBeCa, en Manhattan, con un costo en el mercado de 14 millones de dólares.

El ex director del FMI debió pagar una multa de seis millones de dólares para seguir su juicio en libertad, luego de que los días posteriores a la acusación fuera trasladado a la prisión de Rikers, en el estado de Nueva Jersey.

El escándalo inició el 14 de mayo pasado, cuando oficiales de la policía de la ciudad bajaron del avión a Strauss-Kahn, quien estaba listo para regresar a París, Francia, y preparar una reunión con la canciller alemana Angela Merkel.

Las autoridades detuvieron a Strauss-Kahn luego de que una recamarera denunciara que Strauss-Kahn la llamó a su habitación, donde la encerró en contra de su voluntad.

Aunque negó los cargos, horas después de iniciado el proceso legal en su contra Strauss-Kahn anunció su renuncia a la dirección del FMI, al tiempo que se diluían por completo sus posibilidades de llegar a ser presidente de Francia.

Para mucha gente, la noticia resultó una completa sorpresa, aunque para otros fue la consecuencia de una vida llena de riesgos innecesarios tomados por Strauss-Kahn para lograr seducir a una mujer.

En 2008, Aurelie Filippetti, legisladora del Partido Socialista francés, ya había denunciado los impropios avances del ex director del FMI y luego de revelarse su situación en Nueva York la periodista Tristane Banon lo acusó de intento de violación durante una entrevista.

Tales denuncias siguieron a la revelación de que Strauss-Kahn mantuvo a principios de 2008 un romance con Piroska Nagy, una mujer casada que trabajaba bajo su mando en el FMI, aunque una investigación lo exoneró por no haber encontrado pruebas de abuso de poder.

Nagy escribió que su ex jefe era “un hombre con un problema que lo convierte en un candidato mal equipado para liderar una institución donde mujeres trabajan bajo sus órdenes”.

Esa fama ha logrado opacar la otra serie de cualidades de Strauss-Kahn, a quien a menudo se atribuye haberle dado una mayor relevancia al FMI como banco de desarrollo del mundo y como instrumento para aliviar la crisis financiera.