Atenas, 15 jun (EFE).- El primer ministro griego, el socialista Yorgos Papandréu, anunció hoy que remodelará mañana el Ejecutivo y a continuación pedirá un voto de confianza en el Parlamento, tras fracasar las conversaciones con la oposición para formar un gobierno de unidad nacional.

“Mañana, jueves, formaré un nuevo gobierno y pediré un voto de confianza en el Parlamento”, declaró Papandréu en un mensaje difundido por la televisión nacional griega.

“Voy a seguir por el mismo camino. El camino del deber, junto con el grupo parlamentario (socialista) y el gobierno”, afirmó el primer ministro sobre su determinación a aplicar las medidas de austeridad que salven al país de la quiebra.

El Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok) cuenta con una mayoría absoluta de 155 escaños de un total de 300 en el Parlamento y requiere de 151 votos para que el nuevo programa de austeridad por valor de 78.000 millones se apruebe y Grecia pueda seguir recibiendo ayuda externa.

“El gobierno durante 20 meses ha librado, con dedicación, la batalla para salvar al país de la quiebra. Y estamos en pie”, destacó el jefe del Ejecutivo.

Añadió que pidió a la oposición que se sumara “al esfuerzo nacional, ya que el deber es nacional y no partidista”.

“Hoy volví a presentar nuevas propuestas a los líderes de todos los partidos para conseguir el necesario consenso”, dijo Papandréu, sin haber logrado el gobierno de unidad que reclama la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario internacional(FMI).

Acusó a la oposición mayoritaria conservadora de Nueva Democracia de utilizar las impopulares medidas de austeridad de forma partidista “y no con responsabilidad política y nacional”, al proponer “condiciones que no son aceptables, ya que mantienen al país en una continua inestabilidad”.

Nueva Democracia ha condicionado el apoyo a un gobierno de unidad nacional a la renegociación del acuerdo firmado hace un año con la UE y el FMI, por el que Grecia obtuvo un rescate trienal de 110.000 millones de euros, y quiso discutir también aspectos del nuevo plan de austeridad acordado con Bruselas y el Fondo Monetario.

Durante la jornada, Papandréu sondeó en varias conversaciones telefónicas la disponibilidad de los líderes de la oposición a participar en un gobierno de unidad con el fin de garantizarse su apoyo al nuevo y duro programa austeridad y privatizaciones que el país debe acometer para evitar la bancarrota.

Papandréu llegó al poder en octubre de 2009 para un mandato de cuatro años y hasta ahora se ha negado a adelantar las elecciones legislativas, aunque hoy se mostró dispuesto a dimitir si eso allanaba el camino a un gobierno de unidad nacional con Nueva Democracia.

Cuando el primer ministro socialista llegó al poder, descubrió que el déficit público era más del doble del que el gobierno de Nueva Democracia había hecho público y alcanzó en 2009 el 15,4 % del Producto Interior Bruto (PIB), poniendo al país al borde de la bancarrota. EFE