En el marco del Día Internacional del Trabajo, la Comisión reconoció “el esfuerzo del actual gobierno de la República, para impulsar el incremento del Salario Mínimo”, aunque los calificó como insuficiente pero, al mismo tiempo, “un paso importante con miras a alcanzar el pleno goce y ejercicio de los derechos humanos a un trabajo y salario, decente y digno”.

Ciudad de México, 1 de mayo (SinEmbargo).- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) llamó a las autoridades y al sector empresarial a crear empleos con salarios decentes para que la población pueda acceder a los mínimos de bienestar y superar la pobreza, “un asunto de dignidad humana”. 

En el marco del Día Internacional del Trabajo, el organismo detalló que la cifra de desempleo de la Población Económicamente Activa (PEA) llegó al 3.6 por ciento en marzo, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La CNDH indicó que el dato presentado en el tercer mes del año no se había alcanzado desde diciembre de 2016. El reto, dijo, no sólo es la creación de más empleos, sino que estos sean bien remunerados.

“El reto no solo es crear empleos, sino que éstos sean empleos decentes, estén bien remunerados para que las y los trabajadores y sus familias puedan acceder a los mínimos de bienestar, cubrir sus necesidades básicas desde las perspectivas constitucional y de derechos humanos, superen la pobreza, ya que ésta no es solo un indicador de la situación económica del país, sino un asunto de dignidad humana”, indicó la CNDH en un comunicado en el marco del Día del Trabajo.

El comunicado recordó que el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de la ONU destacó entre los principales conflictos en el mercado laboral se encuentran: la insuficiencia del salario mínimo en México para otorgar condiciones de vida digna, sumado a las altas cifras de informalidad.

A estas dos razones, la ONU sumó: que el desempleo y el subempleo se ha focalizado en las personas jóvenes, con discapacidad y migrantes; que las condiciones del trabajo agrícola y del servicio doméstico son injustas y que hay un sistema de protección social fragmentado por sectores y vinculado a la formalidad.

Ante los planteamientos de Naciones Unidas, la CNDH reconoció “el esfuerzo del actual gobierno de la República, para impulsar el incremento del Salario Mínimo”, aunque estableció que es insuficiente, pero “un paso importante con miras a alcanzar el pleno goce y ejercicio de los derechos humanos a un trabajo y salario, decente y digno”.

Sin embargo, reiteró su llamado a las autoridades mexicanas y al Gobierno a ratificar el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Convenio número 189 de la OIT sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos.

La CNDH recordó que en los artículos 5° y 123 constitucionales se estableció el derecho de toda persona de acceder al trabajo digno y socialmente útil, pero también que estas exigencias también han sido reconocidas por  diversos instrumentos internacionales como la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Protocolo Adicional a la Convención Americana de Derechos Humanos en materia de derechos económicos, sociales y culturales “Protocolo de San Salvador”, así como en Convenios y Recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo.

De acuerdo con la ONU, la mitad de la población mundial “vive con el equivalente a dos dólares diarios, con una tasa mundial de desempleo del 5.7 por ciento”, además que el acceso a la vida laborar no es garante de una salida rápida del sistema de pobreza pues, además, las condiciones laborales del mercado laboral se aleja de condiciones dignas.

“El número de empleos necesarios entre 2016 y 2030 asciende a 30 millones al año, tomando en cuenta el ritmo de crecimiento de la población mundial en edad laboral, el cual aumenta a 470 millones”, citó el documento.

La CNDH consideró que las instituciones de Derechos Humanos “son agente de cambio para favorecer el respeto de los derechos humanos en sus respectivos países” y que estas deben impulsar que los gobiernos, el sector económico y la sociedad fortalezcan sus esfuerzos para garantizar el acceso a un trabajo decente.

A ello se debe sumar que se cumpla con las metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, “que en su Objetivo 8 busca promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, así como el trabajo decente para todas y todos”.

Dijo que sus esfuerzos se han centrado en “la promoción y defensa de los derechos laborales y de seguridad social, para garantizar la igualdad y no discriminación de quienes pertenecen a grupos de atención prioritaria, para construir una sociedad más justa, con mejor calidad de vida que permita a cada persona alcanzar su desarrollo intelectual, personal, social y, en general, su autorrealización”.

Recordó que se ha ocupadode casos y situaciones “que impactan en el goce y ejercicio del derecho humano al trabajo, a los derechos humanos en el trabajo y a la seguridad social”.