La mordedura de este arácnido tiene características muy comunes: empieza con una llaga que se torna morada y rosada alrededor. Sin embargo, es difícil identificar el cuadro clínico porque comúnmente la mordedura no es dolorosa y se puede confundir con una infección cutánea, picadura de insecto o urticaria.

Ciudad de México, 2 de diciembre (SinEmbargo).– Investigadores de la Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descubrieron una nueva especie de araña violinista, originaria del Valle de México.

La nueva especia fue denominada Loxosceles Tenochtitlan y se puede identificar “a simple vista porque su color café oscuro no es llamativo, y a diferencia de otras especies en el país, tiene un patrón dorsal en forma de violín muy visible, de ahí su nombre”, explicó el académico Alejandro Valdez-Mondragón, uno de los participantes en el descubrimiento.

La araña fue encontrada por Valdez-Mondragón, y sus alumnas Claudia Navarro, Karen Solís, Mayra Cortez y Alma Juárez. Con este hallazgo, México se coloca como el país más diverso en especies de este género: de 140 que existen en el mundo, en el país hay 40.

La araña fue encontrada por Valdez-Mondragón, y sus alumnas Claudia Navarro, Karen Solís, Mayra Cortez y Alma Juárez. Foto: UNAM

Esta nueva especie vive en espacios con objetos acumulados (almacenes o bodegas) y basura, porque los desechos atraen insectos que les sirven de alimento (cucarachas, moscas y cochinillas). Por lo que el experto indicó que la mejor manera de evitarlas es mantener limpio los hogares y libre de escombros.

Valdez-Mondragón precisó que las arañas Loxosceles Tenochtitlan son tímidas y evitan el contacto humano, pero si se sienten amenazadas reaccionan mordiendo, porque es su mecanismo de defensa.

La mordedura de este arácnido tiene características muy comunes: empieza con una llaga que se torna morada y rosada alrededor. Sin embargo, es difícil identificar el cuadro clínico porque comúnmente la mordedura no es dolorosa y se puede confundir con una infección cutánea, picadura de insecto o urticaria.

El universitario recomendó que en caso de mordedura, y de ser posible, se recolecte el ejemplar para saber a qué especie pertenece y acudir al médico para que determine si es necesario administrar un antihistamínico, desinflamatorio o suero específico.