Banxico informó que ante el panorama global, se acortó la previsión de crecimiento del PIB a un rango de 1.9 y 2.4 , mientras que la inflación se mantuvo por debajo del 3 por ciento. 

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Producto Interno Bruto. Imagen: Banxico

Ciudad de México, 4 de noviembre (SinEmbargo).– El Banco de México (Banxico) informó que durante el tercer trimestre de 2015, la economía mexicana creció a un ritmo moderado, y que ante el complicado panorama global, los mercados financieros nacionales se vieron afectados, entre ellos el país.

En ese contexto, el peso se depreció frente al dólar, mientras que las tasas de interés de los bonos gubernamentales mostraron disminuciones en sus diferentes plazos. Además se acortó la previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) a entre 1.9 y 2.4 –desde un 1.7 a 2.5 por ciento previo–, mientras que la inflación se mantuvo por debajo de 3 por ciento.

El Banco central explicó que dado que no se pueden descartar los episodios adicionales de turbulencia en los mercados internacionales, es fundamental conservar un marco macroeconómico sólido para mantener la confianza en la economía de México y proyectar los resultados de las reformas estructurales.

“Es preciso el fortalecimiento de las instituciones y del Estado de Derecho, lo cual implica claramente un marco jurídico apropiado, pero sobre todo, su aplicación y cabal cumplimiento. Cabe resaltar que este fortalecimiento requiere también de un esfuerzo constante de la sociedad para que sus resultados se vean reflejados en un mayor crecimiento económico que redunde en un mayor bienestar para toda la población”, publicó en su Informe Trimestral Julio-Septiembre de 2015.

De acuerdo con Banxico, se prevé que en lo que resta de 2015 la economía mexicana continúe mostrando un dinamismo moderado, dadas las expectativas de un bajo crecimiento de la actividad industrial de Estados Unidos, una modesta expansión de la demanda interna y que los efectos de las reformas estructurales se reflejarán en una mayor competitividad sólo de manera gradual.

Banxico anticipó que el PIB crezca entre 1.9 y 2.4 por ciento, un intervalo menor al de 1.7 a 2.5 por ciento en el Informe trimestral  previo. Sin embargo para 2017, se espera una mejoría más notoria en el sector industrial de Estados Unidos y un mayor impulso a la actividad económica derivado de la implementación de las reformas estructurales en el país, por lo que se prevé una expansión del PIB de entre 3 y 4 por ciento.

Para el siguiente año, se continúa anticipando una recuperación de la actividad económica ante la mejoría prevista de la producción industrial estadounidense para ese año de manera que el intervalo de pronóstico para la tasa de crecimiento del PIB de México se mantiene sin cambio respecto al Informe anterior entre 2.5 y 3.5 por ciento.

Por lo que se refiere a la inflación, se prevé que las general y subyacente anuales se ubiquen por debajo de 3 por ciento en lo que resta de 2015 y para 2016 se anticipa que ambas observarán un incremento, ubicándose en niveles cercanos a 3 por ciento, como reflejo del desvanecimiento del efecto de choques de oferta favorables que tuvieron lugar en 2015 y del impacto de la depreciación del tipo de cambio en los precios de algunos bienes, mas no de un deterioro generalizado de la dinámica de formación de precios.

No obstante, para 2017, se anticipa que se desvanezcan estos efectos y que las inflaciones general y subyacente registren una moderada tendencia a la baja, ubicándose más cerca de 3 por ciento a finales del año.

La institución anunció que la Junta de Gobierno se mantendrá atenta a la evolución de todos lo determinantes de la inflación y sus expectativas para horizontes de mediano y largo plazo, en particular a la postura monetaria relativa entre México y Estados Unidos, al traspaso de movimientos del tipo de cambio a los precios del consumidor, así como a la evolución del grado de holgura en la economía. Esto con el fin de estar en posibilidad de tomar las medidas necesarias con toda flexibilidad y en el momento en que las condiciones lo requieran, para consolidar la convergencia de la inflación al objetivo de 3 por ciento.

Detalló que la demanda externo mantuvo un débil desempeño; en cuanto al gasto interno, la inversión mostró un menor dinamismo que en el segundo trimestre. Sin embargo, los indicadores  del consumo privado exhibieron una tasa de expansión mayor que en el trimestre anterior.

En este contexto, persistieron condiciones de holgura en la economía, por lo que no se percibieron presiones sobre los precios en los principales mercados de insumos, ni sobre las cuentas externas.

Tomando en consideración el complejo entorno internacional y las perspectivas de que este prevalezca en el futuro, es crucial mantener un marco macroeconómico sólido en México, y para ello es necesario, además de ajustar la postura de política monetaria de ser necesario, concretar los esfuerzos recientemente planteados en el ámbito fiscal y continuar implementando adecuada y oportunamente las reformas estructurales.

 “Lo anterior contribuirá a preservar un ambiente de confianza en torno a la economía mexicana, distinguiéndola de otras economías emergentes, de tal manera que el componente de riesgo país implícito en las tasas de interés permanezca en niveles bajos”, expuso Banxico.