Moggio no cierra las puertas a probar una expansión de sedes alternas o, incluso, una edición completa en un país diferente a Estados Unidos. “Tenemos que hacer una sumatoria de este torneo. Fue un esfuerzo bastante grande jugar por fuera de EU y llevarla más cerca a nuestra afición a través de la región. Terminando esta final vamos a resumir cómo nos fue, cómo podemos mejorar, y tomar decisiones para las ediciones de 2021, 2023 en adelante”, explicó.

Por Eduardo López 

Ciudad de México, 6 de julio (AsMéxico).– La Copa Oro 2019 llega a su final en Chicago y es hora de hacer la evaluación de los resultados. Fue la primera edición con más tres sedes paralelas (Estados Unidos, Costa Rica, Jamaica), la primera con 16 participantes y la segunda de la actual administración liderada por Víctor Montagliani, en el cargo presidencial desde 2016. Para Philippe Moggio, secretario general de la Confederación de Fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf), el máximo torneo de selecciones de la región está en franco crecimiento y ha sido un rotundo éxito en 2019.

“Ha sido una Copa Oro excepcional para nosotros. La expansión ha sido un compromiso muy grande para Concacaf en términos de darle la oportunidad a cuatro miembros más de participar, ir de 12 a 16. Hemos visto un balance competitivo, una representación muy buena de equipos que entraron por primera vez, tenemos a los equipos del Caribe que llegaron a la semifinales (Haití, Jamaica), equipos como Bermudas y Guyana participando muy bien”, aseguró ante el micrófono de AS.

El directivo franco-colombiano reveló que la Liga de Naciones de Concacaf, que arrancará en su fase de grupos en septiembre, definirá a su campeón en un Final Four, a celebrarse en 2020 en un país sede, a imagen y semejanza del formato europeo, que organizó sus cuatro partidos decisivos en Portugal. La identidad de la nación que acogerá el primer Final Four de la Liga de Naciones de Concacaf aún está en revisión. Cualquier país afiliado a la Confederación está en posibilidad, teóricamente, de recibir el cuadrangular final.

La Copa Oro 2019 llegó a otros países de la región. Costa Rica y Jamaica vivieron, cada cual, un partido del campeonato. Moggio no cierra las puertas a probar una expansión de sedes alternas o, incluso, una edición completa en un país diferente a Estados Unidos. “Tenemos que hacer una sumatoria de este torneo. Fue un esfuerzo bastante grande jugar por fuera de EU y llevarla más cerca a nuestra afición a través de la región. Terminando esta final vamos a resumir cómo nos fue, cómo podemos mejorar, y tomar decisiones para las ediciones de 2021, 2023 en adelante”, explicó.

¿UNA COPA AMÉRICA DE DOS CONFEDERACIONES?

La última ocasión en que las selecciones de Concacaf y Conmebol participaron de forma conjunta en un torneo fue en la Copa América Centenario 2016. Desde entonces, ambas regiones han partido por caminos separados. La actual edición del torneo de selecciones más antiguo del mundo, en Brasil, no ha contado con la participación de ningún equipo norteamericano, centroamericano o caribeño: Catar, campeón de la Copa de Naciones Asiática, fue el invitado de honor, junto a Japón.

El próximo campeonato, a celebrarse paralelamente en Colombia y Argentina en 2020, volverá a tener como huéspedes a los anfitriones de la Copa del Mundo de 2022, quienes serán acompañados por Australia. La desunión Concacaf-Conmebol ha alejado la posibilidad de celebrar un torneo “panamericano” como el de 2016, pero los canales de comunicación entre ambas organizaciones siguen abiertos: “Estamos enfocados en lo que podemos controlar. Seguirá habiendo negociaciones con Conmebol para ver si hay formas de colaborar a futuro, pero nuestro enfoque es controlar lo que podemos, seguir mejorando nuestra Copa Oro”, aseveró Moggio.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE ASMÉXICO. VER ORIGINAL AQUÍ. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN.