Durante su primera reunión de política monetaria de 2019, el Banxico determinó mantener la tasa de interés de referencia en 8.25 por ciento. La decisión está en sintonía con la determinación de la Reserva Federal de Estados Unidos, que hace unos días optó por sostener el rango de 2.0 y 2.5 por ciento.

Ciudad de México, 7 de febrero, (SinEmbargo).- El Banco de México (Banxico) mantuvo su tasa de interés de referencia en 8.25 por ciento debido a una baja en la inflación y la convergencia de esta con la estimación del banco central.

El banco central destacó que la inflación pasó de 7.72 por ciento en noviembre a 4.37 en enero, producto de la reducción de la inflación no subyacente. Pero alertó que las presiones externas al peso, aumentos en los precios de los productos agropecuarios y los energéticos podrían presionar a este indicador.

Añadió que desde la última decisión de política monetaria, los precios de los activos financieros en México mostraron un mejor desempeño. Entre ellos citó la apreciación y disminución de la volatilidad del peso.

Mientras las primas de riesgo soberano y las tasas de interés a mediano y largo plazo se redujeron, con lo que se revirtió parte del incremento registrado en los últimos meses de 2018. En este sentido, destacó el debilitamiento del dólar, la aprobación del Paquete Económico de 2019 y la recompra de bonos utilizados para financiar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México.

La decisión del banco central coincide con lo esperado por los analistas financieros, quienes apuestan a que la tendencia alcista ha concluido y que incluso podría haber un descenso en las tasas de interés a partir de junio próximo.

Con el anuncio de política monetaria de Banxico, se rompe la secuencia de dos alzas consecutivas que llevaron a la tasa de interés a reportar un nivel no visto desde 2008.

LOS RIESGOS

Banxico alertó que el actual entorno presenta “importantes riesgos de mediano y largo plazo que pudieran afectar las condiciones macroeconómicos del país, su capacidad de crecimiento y el proceso de formación de precios en la economía”.

Por lo que pidió al Gobierno federal propiciar un ambiente de confianza y certidumbre para la inversión, una mayor productividad, la consolidación de las finanzas públicas, el fortalecer el estado de derecho y abatir la corrupción.

Además, llamó a estar a tanto a los retos que afronta Petróleos Mexicanos (Pemex) ya que la reducción de su calificación por parte de Fitch “implicará mayores costos de financiamiento para dicha empresa”.

Otro aspecto a considerar para Banxico es el aumento al salario mínimo, ya que podría devenir en “revisiones salariales que rebasen las ganancias en productividad y generen presiones de costos, con afectaciones en el empleo formar y en los precios”.

El banco central reiteró su compromiso de mantener la inflación en 3 por ciento y ajustar su política monetaria para arribar a dicho objetivo.

DECISIÓN ESPERADA POR ANALISTAS

La decisión de Banxico está en sintonía con la determinación de la Reserva federal (Fed), que optó por mantener su tasa de interés de referencia en un rango de 2.0 y 2.5 por ciento, así como por lo esperado por los especialistas.

Por ejemplo, en la pasada encuesta del Banxico entre especialistas nacionales e internacionales del sector privado, se estimó que la tasa de interés estaría en un rango de 8.25 y 8.17 por ciento.

Mientras el pasado martes, Citibanamex dijo que Banxico estaría preparando el terreno para un próximo recorte en las tasas.

En su reporte dijo que debido a los pronósticos menos alentadores de crecimiento para 2019, el banco central “dará pronto señales de una postura menos restrictiva, un cambio que es poco probable que genere gran controversia y que pensamos que ocurra esta semana, cuando anuncie su decisión de mantener la tasa de fondeo en 8.25 por ciento”.

Estimo que el inicio de un ciclo de recortes se dará en junio próximo y que el 2009 podría terminar con una tasa de referencia del 7.75 por ciento.

Por su parte, Banorte-Ixe dijo a sus clientes que la decisión de las Fed de mantener su tasa de interés de referencia en un rango de 2.0 y 2.5 podría haber influido en la decisión del Banxico “especialmente con el lisiado ajuste en la prima de riesgo después del downgrade a Pemex”.

Fue el pasado 20 de diciembre, durante la última sesión del 2018, cuando el banco central optó por elevar la tasa de interés a un rango visto desde 2008.

Esta fue la primera reunión en la que la Junta de Gobierno en la que participaron los dos nuevos subgobernadores propuestos por Andrés Manuel López Obrador. Gerardo Esquivel y Jonathan Heath sustituyeron a Roberto del Cueto Legaspi y Manuel Ramos Francia, respectivamente.

TASAS ALTAS, CRÉDITOS ALTOS

El Banxico determinó que la tasa de interés continúe en 8.25 por ciento. Dicha referencia se ve reflejado en los costos de créditos hipotecarios, automotrices y en los intereses que cobrar las tarjetas de crédito.

Una herramienta importante que tiene el Banco Central para controlar el crecimiento de dinero y por lo tanto a la inflación, es la tasa de interés. El mecanismo funciona de la siguiente forma: una mayor tasa de interés reduce la demanda agregada desincentivando la inversión y el consumo, aumentando el ahorro de las personas; de esta manera se limita la cantidad de dinero disponible en la economía, con lo que el nivel de precios disminuye.

Lo contrario sucede cuando disminuye la tasa de interés; ahora las personas se ven incentivadas a invertir y consumir, ya que tener el dinero en los bancos no es la mejor opción, por lo que la cantidad disponible en la economía se ve incrementada, lo que hace que el nivel de precios aumente, según explica Banxico.