“Vamos a regresar golpeados, con limitaciones evidentes con intereses y compromisos, pero con la posibilidad de ser solventes”, manifestó Salazar Lomelín durante el seminario.

Ciudad de México, 12 junio (SinEmbargo).- Luego de reiterar que el Gobierno federal no dará apoyos para el sector privado, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) afirmó que, aunque experimenten limitaciones, las empresas superarán la crisis sanitaria de la COVID-19.

En el seminario “Manejo del Flujo de Efectivo para Transitar la Crisis por COVID-19”, el presidente del CCE, Carlos Salazar Lomelín, aseguró que han pedido en repetidas ocasiones al Gobierno que ofrezca apoyos al sector empresarial para que las dificultades de liquidez no se conviertan en problemas de solvencia.

Añadió que las más afectadas por la crisis serían las micro, pequeñas y medianas empresas, generadoras de empleos.

“Vamos a regresar golpeados, con limitaciones evidentes, con intereses y compromisos, pero con la posibilidad de ser solventes”, manifestó durante el seminario.

Salazar Lomelín dijo que han ofrecido varios documentos con propuestas de rescate económico para las empresas, pero no fueron atendidos. No obstante, aunque el Gobierno no ofreció recursos públicos, las empresas resistirán estas dificultades.

“Vamos a regresar […] de una forma paulatina. No será en ‘V’, más bien será de una manera gradual, pero regresaremos”, indicó.

El presidente del CCE recordó que los especialistas pronostican de 8 a 10 por ciento de caída del Producto Interno Bruto (PIB). Además, agregó que debe ser prioridad  de la sociedad evitar los 10 millones de pobres, producto de la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2, que pronostica el Consejo Nacional de Evaluación de Política de Desarrollo Social (Coneval).

“Tener 10 millones de pobres en el momento en el que más hemos hablado de combatir la pobreza, nos parece una paradoja enorme, y parecería ser que el esfuerzo que se está intentando hacer, al final, va a tener un impacto insuficiente”, apuntó.

El líder empresarial pidió que el sector privado haga planes sobre los peores escenarios posibles, pero con el entusiasmo de que la situación mejorará.