La división dentro de la estructura criminal del Cártel de Sinaloa entre “Los Chapitos”,  como se conoce a los hijos de Joaquín Guzmán Loera y Jesús Alexander Sánchez Félix , alias “El Ruso”, lugarteniente de Ismael “Mayo” Zambada, se intensificó durante la última semana de junio, debido a constantes enfrentamientos que culminaron en la balacera de El Tepuche, al norte de Culiacán, Sinaloa.  En las 16 víctimas contabilizadas en ese ataque destacó el fallecimiento de cinco jóvenes que rondan entre los 18 y 23 años de edad, residentes de la zona oriente y Valle de Mexicali, donde Felipe Eduardo Barajas Lozano “El Omega” -uno de los lugartenientes más fieles de “El Ruso”- dirige las operaciones del narcotráfico.

 Tijuana, Baja California, 14 de julio (Zeta).– El escenario dentro del Cártel de Sinaloa no volvió a ser el mismo desde el referido como “Culiacanazo”. Aquel 17 de octubre de 2019, cuando el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se sometió al poderío armado de “Los Chapitos”, que por unas horas causaron estado de sitio en Culiacán como medida de presión para exigir la liberación de Ovidio Guzmán López -uno de los hijos menores de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera-, comenzó a suscitarse una ruptura dentro de la estructura criminal más grande conocida en México.

No todos los integrantes de Sinaloa estuvieron de acuerdo con el caos generado aquel día de octubre, y a raíz de ello comenzaron a registrarse conflictos que fueron escalando de amenazas a privaciones de la libertad y homicidios entre sicarios de José Alexander Sánchez Félix, alias “El Ruso”, uno de los brazos armados de Ismael “Mayo” Zambada; y “Los Chapitos”, representados por un sujeto apodado “El Nini” o “El 09”, jefe de seguridad de Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán Salazar, hijos de “El Chapo”.

Algunos de los sicarios de “El Ruso” se unieron a las filas de “Los Chapitos”, otros huyeron, pero su gran poderío armado lo ha mantenido firme para pelear por el Norte de Culiacán, donde actualmente se refugia del acoso de contrarios y del mismo estado, que ha reforzado la presencia militar en la zona a causa de los constantes enfrentamientos.

Uno de los hombres que permaneció en las filas de “Los Rusos” es Felipe Eduardo Barajas Lozano “El Omega”, encargado de controlar las operaciones de narcomenudeo en gran parte de la zona valle y conurbada de Mexicali, concretamente en el complejo residencial de gran marginación conocido como “Los Pueblas”, al oriente de la ciudad, cuyo mote se origina porque la mayoría de las comunidades lleva el nombre de aquella entidad.

De 30 años de edad, originario de Culiacán, Sinaloa, y con su último registro domiciliario en la colonia San Marcos de Mexicali, “El Omega” ha apoyado a su jefe “El Ruso” en esta pelea, al grado de dotarlo de hombres, en su mayoría jóvenes de 18 a 23 años a quienes otorga armamento para proteger su plaza y pelear.

Estas eran las características de los cinco jóvenes mexicalenses asesinados en la comunidad de El Tepuche, ubicada a 20 kilómetros al Norte de Culiacán el 24 de junio, cuando un enfrentamiento entre sicarios de “Los Chapitos” y “El Ruso”, dejó  como saldo a 16 personas muertas.

Fuentes de inteligencia han definido al “El Omega” como principal generador de violencia en la zona Valle y Oriente de Mexicali.

Luis Donaldo Medel Orozco / Luis Donaldo Medel Orozco / Ricardo González Valles / Eduardo Hurtado Dorame / Maximiliano Aispiro Álvarez, “El Max” / Felipe Eduardo Barajas Lozano, “El Omega” / Víctor Maya Félix. Foto: Especial vía Zeta.

EL ENFRENTAMIENTO

Cuando se suscitó la balacera de El Tepuche y Bagrecitos el 24 de junio, ya había una estela de enfrentamientos entre “Los Chapitos” y “Los Rusos”, desde decomisos de armas, droga y vehículos, hasta “levantones”, balaceras y homicidios contabilizados día a día en esa zona.

En redes sociales se han hecho públicos audios de confrontaciones verbales entre integrantes de ambos grupos, afirmando que se dará una especie de amnistía a todo el que quiera unirse a los hermanos Guzmán, con excepción de “El Ruso” y “El Omega”, a quienes no les perdonarán la vida. En tanto que reportes de medios locales indican que ese día llegó un grupo armado y comenzó a disparar contra las personas que se encontraban en la calle, asesinando a tres individuos. Posteriormente irrumpieron en un rancho donde acabaron con la vida de ocho personas.

Mientras esto ocurría en Bagrecitos, en la carretera a El Tepuche -separados por 26 kilómetros de camino y sierra- hubo otro ataque en contra de un vehículo tipo pick-up de cuatro puertas Nissan Hilux de color blanco y reciente modelo, en el que viajaban los jóvenes residentes de Mexicali; la mayoría portaba armas de grueso calibre y equipo táctico

Tras la emboscada, sus cadáveres quedaron tendidos alrededor de la unidad; los rostros de varios de ellos quedaron desfigurados por los impactos de proyectil de alto poder.

Zeta contactó a la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, que confirmó la procedencia de los cinco jóvenes que viajaban en el vehículo atacado, pero no pudo establecer la identidad de las víctimas. Sin embargo, tras cotejar una serie de datos se determinaron los nombres de Salvador Manuel Hernández Badillo y Óscar Iván Covarrubias, ambos residentes de la zona oriente de la ciudad, los cuales ya fueron reclamados por sus familiares.

Poco se pudo saber de ellos, salvo que el primero tenía 18 años, con estudios en la preparatoria Cecyte y cuya conducta no sugería que sostuviera actividad criminal. En su red social Facebook puede constatarse que llevaba una vida normal para un joven de su edad.

Ni Salvador ni Óscar Iván eran buscados como objetivos criminales de las autoridades bajacalifornianas, pero fueron reclutados y asesinados en Culiacán, cuando transitaban por una de las zonas más calientes de Sinaloa.

LOS JÓVENES DE “EL OMEGA”

“Como el ying y el yang, como el blanco y el negro, ya sea en la sierra o el desierto me verán / Soy de Culiacán, con Los Rusos no se juega, menos con Alfa y Omega / Mexicali es la frontera y la voy a cuidar, El Sombrero no se moverá”. Es un fragmento de la canción “El Omega” del grupo norteño Revolver Cannabis (2018), que se presume es dedicada a Barajas Lozano, donde se reconoce como integrante de “Los Rusos”, además de “cuidar” este municipio bajo el respaldo de “El Sombrero”, otro apodo que se la ha dado a Ismael “Mayo” Zambada en diversos narcocorridos.

Felipe Eduardo Barajas Lozano parece ya no tener respaldo de “Mayo”, pero aún se mantiene a las órdenes de José Alexander Sánchez Félix “El Ruso”, quien se ha enfrascado en una batalla con los hermanos Guzmán, por lo que su actividad criminal se ha dividido en apoyarlo y en proteger la plaza de Mexicali, reclutando jóvenes y limpiando a narcomenudistas que no se alinean.En el Valle y la zona oriente de la ciudad, se ha emprendido una limpia desde hace aproximadamente año y medio, la cual se ha recrudecido en los últimos meses.

Elementos de la Guardia Estatal de Seguridad e Investigación (GESI) respondieron ante el recrudecimiento de la violencia y emprendieron operativos con los que desarticularon a una célula de presuntos sicarios, todos eran jóvenes, pero con un importante historial delictivo.

Entre ellos Brayan Eduardo Angulo Rojo, conocido como “El Brayan”, de 23 años, detenido por el asesinato del agente de la extinta Policía Ministerial del Estado, Jesús Rafael Valenzuela Chávez, el 29 de julio de 2019 en el municipio de Tecate, y por el de César Antonio Meza Blanco, perpetrado el 15 de mayo pasado en el fraccionamiento El Zafiro, en la misma zona Oriente.

Meza Blanco era ubicado como uno de los operadores de Jaime Cárdenas Pérez, conocido como “El Viejón”, uno de los principales narcomenudistas de la zona de “Los Pueblas” que fue abatido el 2 de mayo tras ser rafagueado por la espalda con un R-15 a las afueras de su casa.

A la célula de sicario donde operaba “El Brayan” se suma la participación de Juan Miguel Villegas Moreno “El Chuky”; Ángel Ulises Valenzuela Rojo, de 18 años; y Cristian Emanuel Ibarra Jaime, de la misma edad; los dos últimos ya fueron detenidos por su participación en varios homicidios cometidos en la misma Zona Oriente.

Según información de inteligencia, Meza Blanco fue asesinado como respuesta del abatimiento de Juan Carlos Rendón Solano “El Oso”, residente del fraccionamiento Valle de Puebla, quien formaba parte de los operadores de “El Omega” en la zona.

De marzo a la fecha se registraron varios crímenes en este punto de la ciudad, la mayoría adjudicados a las pugnas de narcomenudistas con el brazo armado de Barajas Lozano.

LOS IDENTIFICADOS DE “EL OMEGA”

Por encima de estos jóvenes sicarios que son prácticamente “desechables” para los cárteles de la droga, existen operadores de “El Omega” que distribuyen sus operaciones en las zonas Valle y Oriente.

Como brazo armado tiene a Maximiliano Aispuro Álvarez “El Max”, originario de Culiacán, Sinaloa, quien ha sido detenido en reiteradas ocasiones por delitos contra la salud, además de portación de arma de fuego. Sin embargo, ha logrado recuperar su libertad en cada una de esas ocasiones.

En la misma situación se encuentra Ricardo González Valles, de 24 años, conocido como “El Tatuado”, “El Rica” y/o “El Corico”, distribuidor de drogas que trabajaba con Vicente Martínez González “El Guilo”, pero a raíz de diversas diferencias cambió de bando para integrarse a las operaciones de “El Omega”. Ahora es uno de los distribuidores de droga en las zonas Oriente y Valle.

Saldo de los enfrentamientos suscitados en octubre de 2019 entre fuerzas de seguridad e integrantes del Cártel de Sinaloa en Culiacán. Foto: Cuartoscuro.

El historial delictivo de “El Rica” data de 2008, cuando fue detenido por robo de vehículo en dos ocasiones ese mismo año y en 2009; también fue aprehendido por delitos contra la salud por la extinta Policía Estatal Preventiva (ahora GESI) por riña en 2012; por faltas al bando en 2014; por lesiones calificadas en 2015; y por el delito de lesiones contra menores y daño en propiedad ajena en 2017.

Investigadores de Baja California han logrado establecer a varios distribuidores y vendedores de enervantes relacionados con González Valles, como Víctor Maya Félix, detenido y liberado por delitos contra la salud; Javier Alonso Medina Loza, Juan Francisco Gómez Zúñiga “El Pancho” y Eduardo Hurtado Dorame “El Lalo”, este último detenido en el fraccionamiento Jardines del Lago con seis kilos de metanfetamina.

Otro de los presuntos distribuidores es Luis Donaldo Medel Orozco, de 25 años, detenido con 83 gramos de metanfetamina y un arma de fuego calibre .25 por la PEP, mientras circulaba a bordo de una camioneta con estrobos en la Zona Dorada de Mexicali.

Según información de la Policía Cibernética del Estado, Luis Donaldo utiliza una página de la red social Facebook llamada Oneweek Escuela de Manejo para ofrecer estupefacientes. A través de labores de este grupo policíaco se logró su captura, pero fue liberado poco después.

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