Durante marzo, el salario para acceder a la canasta alimentaria básica fue de 89.30 pesos, mientras que un mexicano que gana el mínimo sólo percibió 73.04 pesos, de acuerdo con cálculos de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. En tanto, las fortunas de los cuatro multimillonarios en nuestro país, pasaron de representar el 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) al 9 por ciento de 2000 a 2012.

grafico pobreza

Gráfico: Especial

Ciudad de México, 18 de mayo (SinEmbargo).- En el mes de marzo le faltaron al salario mínimo 16.26 pesos para cubrir la canasta alimentaria diaria. El dato es muestra de la ineficiencia de la política social que en lugar de frenar la pobreza en el país ha llevado a que el número de pobres se dispare de 46.1 millones en 1992 a 63.8 millones en 2014, determinó un panel del expertos agrupados en la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

De acuerdo con el panel, en marzo el costo diario de la canasta alimentaria básica fue de 89.30 pesos, mientras que el salario mínimo llegó a los 73.04 pesos. Esta canasta incluye 12 productos y el rubro de otros gastos. Entre los productos se encuentran cereales, proteína animal, lácteos, frutas y verduras, transporte, educación y esparcimiento. Datos a finales de 2014 señalaban que 6.7 millones de mexicanos tenían que vivir con un salario mínimo.

Ante este escenario, consideraron, es “deseable, factible y urgente”, iniciar la construcción de una política de Estado con propuestas viables y concretas para hacer frente a la pobreza y a la desigualdad que incluya tres elementos esenciales: una economía incluyente, un sistema universal de seguridad social que empiece por un acceso efectivo a la salud y mecanismos institucionales de transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana.

“Actualmente los distintos objetivos de cada sector han fragmentado los esfuerzos para exigir derechos y lograr avances”, concluyeron. En 2015 la organización contabilizó 6 mil programas sociales y acciones, mientras que para 2016 el número aumentó a 6 mil 751.

Ricardo Fuentes Nieva, director ejecutivo de Oxfam México, afirmó que la sociedad está cada vez más lista para demandar el tipo de país que queremos, “es evidente y estamos en un momento donde el Gobierno federal reconoce que hay mal humor y ese mal humor se transforma más en acciones ciudadanas, es a través de estas acciones donde vamos a poder empujar otras”, indicó.

Dijo que pese al crecimiento de la economía en México, la pobreza y la desigualdad no cambian, puesto que las fortunas de los cuatro multimillonarios en nuestro país, pasó de representar el 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) al 9 por ciento de 2000 a 2012.

En gran parte porque la economía en México crece muy poco y beneficia mucho a poca gente por lo que los grupos vulnerables, se están quedando atrás. “México tiene una economía de monopolios y oligopolios y está impidiendo la libre competencia”.

EL TRABAJO NO REMUNERADO

El trabajo no remunerado, como el que se realiza en el hogar, es otro de los pendientes en materia de equidad de ingresos, consideraron representantes de distintas organizaciones. Foto: Cuartoscuro

El trabajo no remunerado, como el que se realiza en el hogar, es otro de los pendientes en materia de equidad de ingresos, consideraron representantes de distintas organizaciones. Foto: Cuartoscuro

Durante el panel, la titular del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), Alexandra Hass indicó que el tema de pobreza y desigualdad debe ser visto como una triada en la que el tercer componente es la discriminación, “la desigualdad no es solo la brecha entre ricos y pobres pues distintos grupos de manera horizontal tienen diferentes accesos a derechos”.

Detalló que las soluciones a la pobreza y la desigualdad se tienen que ver desde las especificidades de quienes las requieren. “Si sumamos realmente a todos los grupos afectados, la mayoría discriminada frente a la minoría discriminada, vamos a avanzar”.

Consideró que las cifras de pobreza no son coincidencia, “es el resultado de un diseño político y legislativo que perpetúa la desigualdad y la discriminación”.

Alexandra Haas recordó que 20 por ciento del PIB representa el trabajo no remunerado que se realiza en el hogar “se requieren mecanismos de inclusión para que las personas cumplan sus roles familiares y laborales”.

“Existen las condiciones y debemos entender que hace falta una política de Estado, el sector empresarial ha ido evolucionando, son grandes y pequeñas empresas, sí se puede pero solo si se crean las condiciones para hacerlo involucrando a todos los sectores”, demandó por su parte Francisco López Díaz, Director Nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

Reconoció que la urgencia dialogar sobre el salario mínimo y abrir un debate sano, con un análisis de fondo para tener un ajuste “la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) debe reconfigurarlo a uno mucho más actual”, admitió.

Apenas el pasado 17 de marzo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), presentó el “Panorama Social para América Latina 2015”, en donde destacó que entre 2010 y 2014 sólo tres países en la región no avanzaron en reducción de pobreza, entre ellos México, donde se retrocedió en 3 por ciento.

Ante este escenario, Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador operativo de la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, expresó que no se deben seguir aplicando “medidas cosméticas que no cambian la realidad”, pues reiteró que la Cepal confirma que la reducción de los ingresos es el factor central de incremento de la pobreza.

Dijo que no es incrementando programas sociales como se van a modificar las cifras de pobreza, pues de 5 mil 920 programas sociales que había hace un año, ahora son 6 mil 751, “el exceso de programas no va a permitir avances”.

Al respecto, Lourdes Morales, directora de la Red por la Rendición de Cuentas (RRC), llamó a dar la batalla para hacer frente a la pobreza y la desigualdad de la mano con el tema de la corrupción, pues dijo hay una relación innegable entre ambos.

Indicó que el vínculo entre desigualdad y corrupción no es exclusivo de México, lo que da, dijo el contexto ideal para diseñar políticas públicas en este sentido.

“Romper el vínculo de desigualdad y corrupción, transparencia y rendición de cuentas, debe ser parte de la estrategia de Estado”, expresó.

Concluyeron en la necesidad de llegar al 2018, con una agenda de largo plazo, pues es la sociedad civil la que debe colocar los temas a debatir.