El asesinato de Areli Mendoza Argüello se suma a al menos otras 348 mujeres que fueron asesinadas en México tan sólo en el mes de septiembre. Se trata de nueve feminicidios más que en el mes de agosto, de acuerdo con las cifras oficiales.

Ciudad de México, 19 de noviembre (SinEmbargo).- Areli Mendoza Argüello, de 36 años de edad, fue asesinada con un cuchillo de cocina la madrugada del 15 de septiembre pasado dentro de su departamento en la colonia Álamos, en la Alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México. Miguel Ángel “N”, su esposo, y Luis “N”, su cuñado, son los principales sospechosos y se encuentran prófugos de la justicia.

Rosalba Argüello y el ex jugador de fútbol del equipo América, Alvin Mendoza, madre y hermano de la víctima, clamaron por justicia y demandaron a las autoridades la inmediata ubicación, así como detención de los presuntos responsables.

“Yo exijo justicia, no venganza, la verdad la venganza no es mi pensar. Quiero justicia para mi hija, que se esclarezca la verdad y se llegue hasta las últimas consecuencias. Ella no se lo merecía, tenía una vida por delante, le arrebataron sus sueños, sus ilusiones, dejaron a sus hijos sin su mamá”, dijo.

El caso de la joven madre de familia se suma a al menos otras 348 mujeres que fueron asesinadas en México tan sólo en el mes de septiembre. Se trata de nueve feminicidios más que en el mes de agosto, de acuerdo con las cifras oficiales.

Las víctimas de feminicidio crecieron 14.37 por ciento este año. Foto: Especial.

En los primeros nueve meses del año son más de 2 mil 800 asesinatos a nivel nacional, de los cuales, sólo 726 son clasificados e investigados como feminicidios. El promedio diario es de 10.3 mujeres asesinadas.

Las entidades que acumulan el mayor número de víctimas –tanto de homicidio doloso y feminicidios– son: Estado de México en primer lugar, con un total de 339 crímenes mortales contra mujeres, de los cuales 258 son catalogados como homicidios dolosos, y el resto (81) como feminicidios. Jalisco, en segundo lugar, con un total de 230 víctimas, de los cuales solo 36 casos se catalogaron como feminicidio. Guanajuato registró un total de 219 mujeres asesinadas, la mayoría de las carpetas de investigación son catalogadas homicidios dolosos, 208 en total.

¿QUIÉN ERA ARELI?

Areli tenía 36 años de edad. Llevaba al menos 13 años de vivir con su pareja Miguel, padre de sus hijos. El hombre se encuentra prófugo de la justicia, pues sobre él y su hermano Luis recaen las sospechas del crimen.

“Él dijo que ella se había hecho las heridas, pero no tiene lógica, además, si no hizo nada, ¿para qué huye?”, cuestionó Rosalba Una de las heridas fue por la es no tenía lógica, platicó Rosalba, la madre de la joven, en entrevista con SinEmbargo.

Una joven alegre, carismática y dedicada a su familia, es como describen a Areli. Sus hijos niños estaban muy apegados a ella.

“Mi hija es una persona muy linda muy alegre, siempre con una sonrisa en la cara. Sus ojos son muy expresivos. Es muy buena madre, esposa. Ama de casa. Areli es una persona muy amada por toda la familia, y la verdad que a todos nos ha devastado esta situación, no lo podemos creer, todos estamos en shock”, narró la entrevistada.

Rosalba agregó que los hijos de la víctima sí están afectados por el asesinato de su madre “la niña más grande se aísla, cuando voy a verla está llorando”, narra la mamá.

Areli es descrita como una joven alegre. Foto: Especial.

EL ATAQUE

Areli fue atacada la madrugada del domingo 15 de septiembre. La noche previa ella estaba en una reunión con su esposo Miguel, Luis, su cuñado –hermano de Miguel– y un amigo de ellos.

La joven y su familia vivían en el mismo edificio donde vive Rosalba, su madre. La chica residía en un departamento número 7 y su madre en uno ubicado unos pisos más abajo que el de ella.

Rosalba platicó que esa madrugada, cerca de las cuatro de la mañana, ella tuvo que salir a la central de abastos. La madre recordó que ella, al salir de su casa, escuchó que la reunión que había en casa de su hija seguía.

“Cuando yo salgo escuché todavía voces que estaban ahí, pensé que seguían en la reunión y me salí a la central de abastos; pero jamás me imaginé lo que pasaría. Jamás piensas que pueda pasar algo; ella estaba en familia, en su casa, con gente conocida”, comentó la madre.

Un par de horas después, Rosalba seguía en la central de abastos cuando recibió la llamada de una de sus vecinas. “Se me hizo raro”, comentó.

Cuando la madre contestó la llamada, una vecina le notificó que tenía “algo” había pasado en su casa y tenía que regresar; después puso en el teléfono a una oficial quien, sin contestar a las preguntas de Rosalba de qué ocurrió, le pidió insistentemente que “tenía que regresar a casa de su hija”.

Después de recibir llamada, Rosalba trató de localizar a su hijo Alvin para pedirle que también acudiera a la vivienda.

Un conocido llevó a la madre hasta el departamento de Areli. “Cuando llegué, mi hijo todavía no llegaba, subí al departamento y veo vi el sillón manchado de sangre. Sangre en el piso. Estaba acordonado y había policías. Pregunté ‘¿Dónde está mi hija?’ y una oficial me dijo que me esperara, que no podía entrar, pero yo ya me había metido”, narró.

Rosalba recuerda que una oficial trató de controlarla y detenerla y sacarla de la escena del crimen.

–No me toques por favor– le refutó Rosalba a la policía.

Una vecina la tomó fuerte de los brazos.

–Mira Rosalba, Areli ya falleció– le notificó.

Rosalba platicó que en ese momento el mundo se le derrumbó. Pocos minutos después llegó Alvin, hermano de la víctima, a quién también le avisaron de inmediato.

Posteriormente los familiares acudieron a la clínica donde Areli fue trasladada. Ahí un doctor les indicó a los parientes que ella había llegado a la clínica en grave estado de salud y que “no se pudo hacer nada”.

La joven recibió al menos ocho heridas realizadas con un cuchillo cebollero, dos de ellas en la espalda, posiblemente una perforó el pulmón, le notificaron a Rosalba.

La familia de Areli pide justicia para la joven. Foto: Especial.

LOS TESTIMONIOS

Luis “N”, el cuñado de Areli, fue el primero que acudió al Ministerio Público a presuntamente declarar.

Rosalba platicó que Luis, en su declaración inicial, dijo que él tuvo que salir de la reunión y al momento en que regresó a la casa, Areli ya estaba en el piso con las heridas y fue cuando llamó a la policía, según platicó Rosalba.

Sin embargo, la madre de la víctima destacó que hay varios puntos que no concuerdan en la declaración del ahora prófugo.

“Luis declaró que él llamó a la policía y que él recibió a los policías, pero hay otras versiones que no concuerdan”, expresó la entrevistada. Una custodia le dijo a Rosalba que cuando los paramédicos y policías llegaron ya no había nadie y que tuvieron que ir a buscar a Luis a casa y negocio de sus padres, el cual, está a unas cuadras.

Cuando Luis llamó a la ambulancia y a la policía, también llamó a su hermana (también hermana de Miguel) para que fuera a recoger a los niños, los hijos de Areli y Miguel y los llevara a otro lugar.

A Rosalba destacó que es muy extraño que nadie de la familia de Miguel le llamó a ella o a la familia directa de Areli.

“Es cuando uno se pone a pensar, ¿por qué no nos llamó? Sabemos que los de la ambulancia les dijo a ellos, a Luis y a su hermana, que le llamaran a un familiar directo, pero que la hermana le dijo a los de la ambulancia ‘es que mi hermano (esposo de Areli) no está’. Pues sí, pero ella sabía que yo vivo abajo, porque no me fui a tocar?. porque no le pidió a la hija mayor de Areli, el número de su abuela (Rosalba); o su tío. Ellos nunca nos hablaron”, narró.

La madre de la víctima agregó que la cuñada de Areli sacó a los niños de la casa con los ojos tapados, alrededor de las 7 de la mañana y los llevó a casa de su abuela paterna. “Los niños dicen que su tía, se venía muy preocupada y les hablaba a varias personas”, agregó.

LA INVESTIGACIÓN

Rosalba comentó que Miguel solo hizo una declaración inicial, como testigo supuestamente, en la que “él dijo que mi hija se hizo eso (las heridas)”.

“Supuestamente eso es lo que él declaró, pero aquí lo que yo digo es que yo me preguntó sí el vió que ella supuestamente se hizo eso, porque no la detuvo. Además, cuando vestí a mi hija para velarla, tenía heridas en la espalda, una en el antebrazo y tenía un brazo fracturado. ¿Como se lo pudo hacer ella todo eso?”, narró Rosalba.

De acuerdo a la narración de Rosalba, Miguel y Luis declararon primero como testigos, pero un día después, cuando los agentes obtuvieron otros testimonios, giraron la orden de aprehensión contra el esposo y el cuñado de la víctima, sin embargo, estos ya se habían ido.

Rosalba añadió que, aunque las autoridades hasta el momento la han tratado bien”, sí se han cometido algunas irregularidades en el manejo del caso.

“No acordaron, no sellaron el departamento, las llaves las tenía que tener a resguardo del MP, y las tenían unos custodios”, comentó.

La mamá de la víctima indicó que lo peritos inicialmente no realizaron diversas pruebas en la escena del crimen “y el día que acudieron nuevamente, un perito yo ya no puedo hacer tal prueba porque aquí ya estaba contaminado.”

La familia indicó que hasta la fecha ambos hombres están prófugos y son buscados para su captura.

“Nosotros lo que tenemos que hacer es presionar, para pedir que se busquen a los sospechosos, se le tiene que dar seguimiento”, agregó.