El proyecto original del Silicon Border, presentado en 2005, en el Gobierno de Vicente Fox Quesada, constaba de un terreno de 5 mil hectáreas en los ejidos Benito Juárez y Emiliano Zapata, en Mexicali, Baja California, y desde entonces se presumían dos características en la región: cercanía con Estados Unidos y abundancia de agua del Río Colorado.

La promesa de hace una década y media, era que en 18 meses habría de concluirse la primera etapa y en dos años se tendría operando la primera fábrica.

Por Alejandro García

Baja California, 20 de junio (Zeta).– El martes 28 de junio de 2005, en su carácter de Presidente de la República, Vicente Fox Quesada, así como Eugenio Elorduy Walther como Gobernador de Baja California, se dio el anuncio del megaproyecto Silicon Border en Mexicali. Se trataba de un mega parque industrial a las faldas del Cerro El Centinela que se convertiría en sede de industrias internacionales dedicadas a la fabricación de insumos como semiconductores, pantallas de plasma y biotecnologías.

En una nota informativa recabada por la oficina de Presidencia en aquel año, cuya autora es Olga Ojeda Layud, se promueve el proyecto como la próxima casa de firmas mundiales como Intel, Phillips, Samsung, Sharp y Sony. Se cita a Ron Jones como CEO de Silicon Border, quien asegura, se atraerán 500 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa para generar hasta 10 mil empleos durante su integración, la cual duraría 15 años.

En el escrito, el empresario asevera que hasta diez compañías asiáticas, europeas y estadounidenses, pelean por llegar al complejo industrial.

El ex Presidente de México, Vicente Fox Quezada, durante su participación en el primer Simposio Médico de Cannabis Medicinal, organizado por al empresa Khiron Life Sciences. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro

Casi por cumplirse el periodo en que se construiría, en el sitio sólo se alcanza a ver el enorme desierto y un letrero donde se lee Silicon Border. Fuera de eso, todo sigue siendo un proyecto inconcluso que dos administraciones federales y estatales han heredado a la Capital de Baja California.

El proyecto original presentado en 2005, constaba de un terreno de 5 mil hectáreas en los ejidos Benito Juárez y Emiliano Zapata y desde entonces se presumían dos características en la región: cercanía con Estados Unidos y abundancia de agua del Río Colorado.

La promesa de hace una década y media, era que en 18 meses habría de concluirse la primera etapa y en dos años se tendría operando la primera fábrica.

Felipe Calderón, ex Presidente de México, durante una conferencia en la capital del país. Foto: Diego Simón Sánchez, Cuartoscuro

DOS PROYECTOS, DOS FRACASOS

El 28 de mayo de 2008, con Felipe Calderón Hinojosa como Presidente de México y José Guadalupe Osuna Millán como Gobernador de Baja California, se emitió un comunicado de prensa desde San Diego, California, para un nuevo anuncio involucrando a Silicon Border.

La empresa alemana Q Cells construiría una planta fabricante de celdas solares en el complejo, a faldas del cerro El Centinela, en una extensión de 60 hectáreas.

En el boletín realizado y difundido hace más de once años, se explica que la empresa edificará su planta en etapas y al finalizar la inversión superaría los 3 mil 500 millones de pesos, incluso con planes de desarrollo a mediano y largo plazo.

Otro aspecto que destaca en el comunicado, es que para la llegada de Q Cells a Silicon Border ya habría en el sitio una sede de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), que para entonces ya había ampliado su catálogo de oferta educativa, con la Ingeniería en Mecatrónica.

Luego ocurrió lo inesperado. Una crisis económica originada por la explosión de la burbuja inmobiliaria suspendió las aspiraciones de la empresa germana que dejó en el aire sus intenciones de inversión.

A más de 30 empresas se les ha presentado el lugar para futuras inversiones; todas han rechazado el proyecto al llegar al Centinela. Foto: Zeta

Dos años después, durante la Cumbre de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, la empresa Rubenius anunció ante Felipe Calderón Hinojosa, una inversión de 4 mil millones de dólares para México en los próximos siete años, con el objetivo de contribuir al banco de energía eléctrica más grande del mundo, que estaría ubicado en Mexicali, precisamente en el inédito complejo industrial.

En un boletín que permanece en el sitio de internet de la Secretaría de Economía, se explica que Rubenius es una firma con sede en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, y buscaba instalar y operar en la Capital del Estado, un sistema de almacenamiento y regulación de energía producida de manera sustentable para posteriormente entregarla a los consumidores finales cuando ellos la requirieran. Esta inversión generaría 800 empleos directos; tampoco esa transnacional llegó a Mexicali.

“México está cada vez más fuerte, construyendo su futuro de la mano de la innovación y con el compromiso fuerte y decidido de mitigar el deterioro medioambiental que está dañando al planeta”, se lee en el documento de la dependencia federal.

La incertidumbre sobre el futuro de Silicon Border no es novedad, pues, desde 2012, Fernando Castro Trenti, entonces Senador de la República, había presentado un punto de acuerdo ante la Cámara alta para que el titular de la Secretaría de Economía en ese año, Bruno Ferrari, compareciera ante senadores y explicara el motivo por el cual no avanzaban las inversiones en el sitio.

El priista indicó que preocupaba que el Gobierno de Calderón Hinojosa dejara tantos proyectos de infraestructura en el olvido, como la refinería de Tula, Hidalgo; el Centro Integralmente Planeado de Teacapán, Sinaloa; y el propio Silicon Border, lo que ha ocurrido a la fecha.

En el boletín realizado y difundido hace más de once años, se explica que la empresa edificará su planta en etapas y al finalizar la inversión superaría los 3 mil 500 millones de pesos, incluso con planes de desarrollo a mediano y largo plazo. Foto: Zeta

INSISTIRÁN EN RESCATE DEL PROYECTO SPECTRUM

Inversiones como la del avión Spectrum 30 -aeronave de diez plazas-, son proyectos que no se resuelven en cuatro o cinco años, sino que llevan más tiempo, debido a que son inyecciones fuertes de capital y se requieren mucho permisos para que operen, explicó -casi justificando- Mario Escobedo Carignan sobre lo sucedido en este proyecto que en abril de 2019 cumplió cuatro años de anunciado sin avance alguno.

Quien ya fue señalado por el propio Gobernador electo Jaime Bonilla Valdez como próximo Secretario de Desarrollo Económico en el estado, agregó que en el siguiente periodo de gobierno se dará continuidad a Spectrum y en general a todo el complejo Silicon Border.

De acuerdo con el ex presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Tijuana, Baja California es líder nacional en el área aeroespacial y, de concretarse su llegada, se podría potenciar aún más. El único reclamo al actual gobierno, es que hizo mal en adelantarse hace cuatro años y asegurar que la firma estadounidense estaba por llegar a BC.

“Hubo un proyecto aquí en Mexicali que estaba por definirse, y hasta donde sé, la empresa no ha dicho ‘no’”. Son proyectos que no se pueden anunciar porque luego competimos con el mundo y la competencia por esas inversiones es muy grande”, sostuvo el futuro funcionario.

“Se le va dar seguimiento a Spectrum y a todas las inversiones extranjeras, a todos los proyectos. Ese tipo de proyectos no se deciden en un mes o en dos meses, estoy seguro que hay muchas promociones económicas que ha hecho el gobierno actual que se verán cristalizadas en la siguiente administración. Vamos a darle puntual seguimiento a todas, hay unas que están a punto de darse y seguramente se darán; hay otras que por diversas causas se frenaron y retomaremos para ver qué necesita el inversionista en Baja California”, puntualizó Escobedo Carignan.

SILICON BORDER REQUIERE INVERSIONES ADICIONALES: CANACINTRA

Aún con las buenas intenciones que pudieran tener el actual y el futuro Gobierno estatal, convencer a inversionistas de instalarse y apostar su inversión en un sitio a más de 80 kilómetros de la mancha urbana, alejado de servicios públicos y que requiere de inversiones adicionales como el transporte de personal, es una tarea complicada y el tiempo así lo ha demostrado.

Entrevistado por ZETA, Eugenio Lagarde Amaya, director de grupo Grumesa, representante legal de los inversionistas extranjeros que no han abandonado la idea de llevar inversión extranjera al sitio, explicó que por diferencias entre los promotores originales hace cinco años, el proyecto se dividió en dos grandes partes: una sigue siendo Silicon Border y una segunda ya cambió de nombre a Centinela Industrial Park.

Acorde con el entrevistado, de concretarse, Spectrum estaría colocándose en los terrenos fuera del primer proyecto. Curiosamente, en el área donde menos servicios e infraestructura existen, debido a que se le ha dejado de hacer promoción.

Mientras que su contraparte, Centinela Industrial Park, tiene más de 28 millones de dólares en infraestructura, como vialidades de concreto, fibra óptica subterránea, dos plantas tratadas de aguas residuales, equipo contra incendios y líneas de gas, en Silicon Border no existen nada de esto. Y si ellos no han podido convencer a nadie de llegar aún al sitio con todo ese equipamiento, difícilmente se logrará en el otro proyecto.

El también presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación en Mexicali, sostuvo que conoció del proyecto Spectrum y sabe que la empresa no tiene los certificados de la autoridad aérea estadounidense para construir aeronave, y en cuatro años no ha podido hacerse de ellos.

Sobre la promoción del sitio, enclavado en la zona desértica en las faldas del Cerro del Centinela, sobre la carretera Mexicali-La Rumorosa, explicó que al igual que en las mencionadas Q Cells y Rubenius, las inversiones casi siempre se “han caído” cuando representantes de las empresas asisten al sitio directamente.

Aseguró que la ensambladora de autos eléctricos Tesla y la empresa de minoristas Walmart, mostraron interés en ubicarse en el complejo industrial. Al final la ensambladora terminó ubicándose en Guadalajara y la empresa de supermercados cambió sus inversiones a otro punto de la entidad.

A más de 30 empresas se les ha presentado el lugar para futuras inversiones; todas han rechazado el proyecto al llegar al Centinela.

“Definitivamente ha sido complicado, nos ha costado mucho trabajo, mira que yo soy de Mexicali y tengo casi toda mi vida en el negocio de los parques industriales, hemos estado muy cerca de cerrar tratos y no se nos ha hecho ninguno. Entonces, confirmo que se nos ha complicado” admitió.

Lagarde Amaya considera que uno de los errores cometidos por administraciones anteriores y la actual, es anunciar inversiones cuando aún no había nada concreto.

“Si una empresa se acercaba una o dos veces para preguntar por Silicon Border, salía en el periódico ‘viene x empresa a Mexicali’ cuando nadie había firmado aún nada y yo nunca entendí ese aspecto. Lo mismo pasó con Spectrum, todavía no estaba confirmado nada, todavía no estaba certificado el avión y ya se estaba anunciando en medios la llegada de la empresa estadounidense”, lamentó el industrial, quien estuvo presente en la Feria Aeroespacial en la que se anunció la inversión, a la que también fue convocado el ex Presidente de México, Enrique Peña Nieto, a quien se le dio un discurso sobre la posición de Baja California en el campo aeroespacial.

“Ya se acabó la administración estatal y no han hecho nada, absolutamente nada”, criticó el empresario mexicalense.

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