El Senado de Rusia aprobó una prórroga de cinco años del Nuevo START, que es el último tratado para el desarme nuclear entre Rusia y Estados Unidos; la decisión de ampliar el acuerdo que vencía el 5 de febrero, se dio tras la llamada entre Vladímir Putin y Joe Biden.

Moscú, Rusia, 27 de enero (EFE).- El Consejo de la Federación o Senado ruso respaldó hoy por unanimidad la prórroga por cinco años del Nuevo START, el ultimo tratado de desarme nuclear vigente entre Rusia y Estados Unidos.

Los senadores dieron su visto bueno a la extensión del acuerdo hasta 2026 después de que la Duma o Cámara Baja hiciera lo propio, también por unanimidad.

Rusia y Estados Unidos alcanzaron la víspera un acuerdo para prolongar el Nuevo START, que expiraba el 5 de febrero, anuncio que se produjo después de la primera conversación telefónica entre Putin y su colega estadounidense, Joe Biden.

El mandatario ruso envió el mismo martes el correspondiente proyecto del ley a la Asamblea Federal (Parlamento bicameral).

Con la aprobación del Senado, sólo resta la firma de Putin para cumplir las formalidades necesarias por parte rusa para prorrogar el acuerdo.

El Nuevo START fue suscrito el 8 de abril de 2010 en Praga. Foto: Michail Klimentyev, EFE

“Cuando se trata de la estabilidad y seguridad mundial, Rusia y Estados Unidos pueden mostrar enfoques responsables, pragmáticos y llegar a acuerdos”, destacó la presidenta del Senado ruso, Valentina Matviyenko, tras la votación.

Por su parte, el jefe del comité de Asuntos Internacionales del Senado ruso, Konstantín Kósachev, defendió la prórroga del tratado, ya que de no existir “desaparecerían los techos y los límites”, lo cual abriría las puertas a una nueva carrera armamentista.

Además, defendió que el Nuevo START define con claridad “los mecanismos de inspección mutua”, cuya ausencia significaría “una catástrofe para la transparencia” a la hora de verificar los arsenales nucleares de ambas potencias.

Finalmente, destacó que el tratado prohíbe a los dos países emplazar armas nucleares fuera de sus territorios, y de no existir el acuerdo, Estados Unidos no podría evitar la tentación de emplazar este tipo de armamento cerca de Rusia.

El Nuevo START, suscrito el 8 de abril de 2010 en Praga por los entonces presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Rusia, Dmitri Medvédev, limita el número de armas nucleares estratégicas, con un máximo de mil 550 cabezas nucleares y 700 sistemas balísticos para cada una de las dos potencias, en tierra, mar o aire.