Desde este miércoles tiendas minoristas, restaurantes, cafeterías y negocios de belleza de Melbourne reabren sus puertas, aunque con restricciones de aforo y bajo fuertes medidas sanitarias, y se amplía la libertad de movimiento y reuniones en la ciudad.

Rocío Otoya

Sídney, Australia, 28 de octubre (EFE).- Con euforia y felicidad, los ciudadanos de Melbourne, la segunda ciudad más poblada de Australia, salieron este miércoles del confinamiento de casi cuatro meses impuesto para superar la segunda ola de la COVID-19.

“Se ve la felicidad, la euforia de la gente. Fui al supermercado y personas con las que no tienes relación te sonríen y te dicen ‘¡por fin!'”, cuenta a EFE la uruguaya Alma Luz Dapueto, quien vive desde hace 44 años en Melbourne, la capital del estado de Victoria (sureste).

La uruguaya, quien tiene previsto reunirse hoy con sus hijos y nietos en un restaurante, asegura que “valió la pena el sacrificio” de este confinamiento, considerado como uno de los más estrictos y largos del planeta.

ABREN BARES Y RESTAURANTES AL PÚBLICO

A las puertas de bares y restaurantes filas de personas cantaban con júbilo la cuenta atrás para la llegada de la medianoche que marcó el fin del confinamiento y el inicio de las celebraciones.

Desde este miércoles tiendas minoristas, restaurantes, cafeterías y negocios de belleza de Melbourne reabren sus puertas, aunque con restricciones de aforo y bajo fuertes medidas sanitarias, y se amplía la libertad de movimiento y reuniones en la ciudad.

“Está todo lleno, tengo reservas para las próximas cuatro semanas”, indica a EFE Nacho Castells, propietario del restaurante español Tinto, al remarcar que “han sido tiempos muy difíciles, especialmente este segundo confinamiento”.

EL CONFINAMIENTO MÁS ESTRICTO DE LA HISTORIA

El 9 de julio, los alrededor de 5 millones de habitantes de Melbourne quedaron confinados por segunda vez con el objetivo de cortar el incremento de los nuevos infectados con la COVID-19.

Las medidas incluían la prohibición de salir de casa menos en excepciones contadas, como hacer deporte una hora al día en un radio de 5 kilómetros, así como el cierre de gran parte de los negocios y establecimientos, y un toque de queda nocturno.

Las restricciones más duras se aplicaron en Melbourne, que era el epicentro de la segunda ola que comenzó en parte por quienes se saltaban la cuarentena en los hoteles, con medidas menos estrictas en el resto de Victoria.

El estado, que ha rebajado drásticamente los contagios, pasó de 2 mil 900 infecciones a principios de julio a las 20 mil 340 actuales, casi el 75 por ciento del total de casos a nivel nacional desde que se detectó la pandemia.

La COVID-19 ha causado 819 muertos en Victoria, de los 905 que hay en toda Australia.

Este segundo confinamiento ha sido más restrictivo que el primero decretado entre el 30 de marzo y el 11 de mayo.

Las medidas provocaron varias protestas, incluida una el pasado 23 de octubre en Melbourne que reunió a cientos de personas que desafiaron la cuarentena y terminó con 16 detenidos.

RESTRICCIONES PENDIENTES DESPUÉS DEL CONFINAMIENTO

El desconfinamiento aún no es total dado que los habitantes de Melbourne deben permanecer en un radio de 25 kilómetros de sus viviendas, lo que impide viajes a otras regiones hasta el 8 de noviembre.

También permanecen vigentes límites de aforo tanto para reuniones en interior como exterior; y establecimientos, como los gimnasios, aún no han podido reabrir.

Castells apunta que a fin de cumplir con las restricciones en el sector de la hostelería pretende ampliar el horario de apertura y organizar el servicio del restaurante en tres turnos.

Por su parte, el chileno Claudio Vásquez declara a EFE que vive con una mezcla de “ansiedad” y “felicidad” la reapertura de Melbourne dado que tiene que “pensar en lo que se puede y no puede hacer”.

EN MELBOURNE, LA COVID-19 ESTÁ BAJO CONTROL

El lunes y martes las autoridades informaron que por primera vez desde principios de junio no se ha detectado ningún nuevo contagio o fallecimiento, mientras que este miércoles se anunciaron dos infecciones y dos decesos.

El virus “siempre va a estar allí, pero si las cifras son muy bajas, serán absolutamente manejables”, declaró hoy el Gobernador regional, Daniel Andrews, en su comparecencia diaria.

Los habitantes de Melbourne comienzan a retomar sus hábitos cotidianos y planes futuros.

Vásquez planea jugar una pachanga de fútbol con sus amigos y visitar a la familia junto con su esposa en los próximos días, al tiempo que le da un empujón a las obras de renovación de su casa.

Los estados australianos han reabierto a diferentes velocidades su economía y algunos mantienen el cierre en las fronteras interestatales.

Australia espera reactivar su economía antes de Navidad para salir de la recesión en la que está sumida tras casi 30 años de crecimiento, aunque los pronósticos más favorecedores estiman que pueda crecer en el último trimestre del año.

La economía de Victoria representa el 23 por ciento del producto interior bruto del país y es junto al estado Nueva Gales del Sur el motor de la economía australia.