La Encuesta Nacional de la Población Refugiada en México (ENPORE 2017), que inició en la administración del presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018), indicó que tras la violencia generalizada se colocaron extorsión/hostigamiento (34.7 por ciento) y agresión/acoso (29 por ciento).

México, 29 nov (EFE).- El 76.1 por ciento de los migrantes del Triángulo Norte de Centroamérica que dejaron su país de origen y llegaron a México lo hicieron debido a la violencia generalizada por la presencia de pandillas en sus regiones.

La Encuesta Nacional de la Población Refugiada en México (ENPORE 2017), que inició en la administración del Presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018), indicó que tras la violencia generalizada se colocaron extorsión/hostigamiento (34.7 por ciento) y agresión/acoso (29 por ciento).

En su traslado, el problema más común que enfrentaron las personas refugiadas en su camino a México fue el asalto (43.2 por ciento), seguido de la violación de sus derechos humanos (12.2 por ciento).

Sobre el grado de estudios, el ejercicio mostró que más de la mitad (62.6 por ciento) de las personas refugiadas tiene como máximo grado de estudios entre la primaria y la preparatoria completa.

Mientras 14.2 por ciento no terminó ningún grado de estudios y 10.5 por ciento terminó la licenciatura.

De los niños, niñas y adolescentes en edad escolar, 67 por ciento no asiste a ninguna institución educativa, por razones como la falta de documentos o su muy reciente llegada al país.

En el tema laboral, la mayoría de las personas refugiadas informó que dependen de empleos eventuales y sin contrato (74.3 por ciento) en México y casi la mitad (47.2 por ciento) de las personas refugiadas dijeron sentirse muy integradas en el país y 29.3 por ciento algo integradas, mientras que sólo 1.3 por ciento dijo sentirse nada integrada.

La ENPORE 2017 tiene como objetivo dar a conocer el perfil socioeconómico y demográfico de las personas solicitantes de la condición de refugiado y con protección complementaria, en comunidades de acogida.

Además permite conocer la situación socioeconómica y demográfica de las personas refugiadas en México.

En el ejercicio estadístico, que toma los datos del 2017, participaron el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (UPMRIP) y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).

La encuesta se llevó a cabo entre agosto y septiembre de 2017 y su levantamiento fue mediante entrevistas cara a cara en los estados con mayor número de personas refugiadas Chiapas, Ciudad de México, Baja California, Estado de México y Tabasco.

En total, el documento concentra datos de 777 personas refugiadas y 208 personas solicitantes de la condición de refugiado, provenientes de 13 países y cuatro continentes; además de 2 mil 801 miembros de las comunidades locales.

Todas las personas refugiadas que participaron en la ENPORE 2017 solicitaron su condición de refugiado entre 2012 y 2017 y llegaron a México entre 2006 y 2017.