López Obrador propuso al Donald Trump que instruyera a sus funcionarios para que atiendan a representantes del Gobierno mexicano, pues, anunció, personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores viajarán mañana a Washington para intentar llegar a un acuerdo que beneficie a las dos naciones.

Esta tarde, el Presidente de Estados Unidos anuncio en su cuenta de Twitter que impondrá un arancel del 5 por ciento a todos los productos mexicanos que entren a su país a partir del próximo 10 de junio y hasta que la migración cese.

Ciudad de México, 30 de mayo (SinEmbargo).– El Presidente Andrés Manuel López Obrador respondió hoy a la amenaza del mandatario estadounidense Donald Trump de imponer un arancel de 5 por ciento a los productos mexicanos si su vecino del norte no resuelve la problemática migratoria. En una carta aseguró que no busca la confrontación, recriminó que “los problemas sociales no se resuelven con impuestos o medidas coercitivas” y le advirtió: “No me falta valor”, esto antes de advertirle que actuará conforme a principios.

López Obrador invitó a Trump a continuar con el diálogo en dicha materia para buscar alternativas.

“De manera específica, ciudadano Presidente: le propongo profundizar en el diálogo, buscar alternativas de fondo al problema migratorio y, por favor, recuerde que no me falta valor, que no soy cobarde ni timorato sino que actúo por principios: creo en la política que, entre otras cosas, se inventó para evitar la confrontación y la guerra. No creo en la Ley del Talión, en el ‘diente por diente’, en el ‘ojo por ojo’, porque, si a esas vamos, todos nos quedaríamos chimuelos o tuertos. Creo que los hombres de Estado y aún más los de Nación, estamos obligados a buscar soluciones pacíficas a las controversias y a levar a la práctica, por siempre, el bello ideal de la no-violencia”, expuso.

El mandatario mexicano le recordó a Trump que desde el inicio de su Gobierno ha trabajado por resolver la crisis migratoria apostando por una política que respete los derechos humanos, la cooperación y el desarrollo entre países centroamericanos, propuesta que, dijo, también le compartió.

En la misiva, el líder del Ejecutivo propuso al Presidente de EU que instruyera a sus funcionarios para que atiendan a representantes del Gobierno mexicano, pues, anunció, personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores viajarán mañana a Washington para intentar llegar a un acuerdo que beneficie a las dos naciones.

“Estoy enterado de su última postura con relación a México. De antemano, le expreso que no quiero la confrontación. Los pueblos y las naciones que representamos merecen que, ante cualquier conflicto en nuestras relaciones, por graves que sean, se recurra al diálogo y actuemos con prudencia y responsabilidad”, indicó el morenista.

López Obrador también abundó en que las problemáticas no deben resolverse con medidas restrictivas, en ese sentido le pidió recordar lo que representa la Estatua de la libertad de Estados Unidos.

“Presidente Trump: los problemas sociales no se resuelven con impuestos o medidas coercitivas. ¿Cómo convertir de la noche a la mañana al país de la fraternidad para con los migrantes del mundo en un gueto, en un espacio cerrado, donde se estigmatiza, se maltrata, se persigue, se expulsa y se le cancela el derecho a la justicia a quienes buscan con esfuerzo y trabajo vivir libres de miseria? La estatua de la Libertad no es un símbolo vacío.

Con todo respeto, aunque tiene el derecho soberano de expresarlo, el lema “Estados Unidos primero” es una falacia porque hasta el fin de los tiempos, incluso, por encima de las fronteras nacionales, permanecerán la justicia y fraternidad universales”,  indicó en la carta.

La advertencia de Trump y la publicación generó reacciones en la política mexicana, entre ellas la de la Asamblea de Gobernadores de Acción Nacional, quienes en Twitter rechazaron la medida y aseguraron que defenderán “con energía y valor” a los productores nacionales y a las y los connacionales.

A continuación, la carta íntegra que López Obrador envió a Donald Trump:

Presidente Donald Trump:

Estoy enterado de su última postura con relación a México. De antemano, le expreso que no quiero la confrontación. Los pueblos y las naciones que representamos merecen que, ante cualquier conflicto en nuestras relaciones, por graves que sean, se recurra al diálogo y actuemos con prudencia y responsabilidad.

El mejor presidente de México, Benito Juárez, mantuvo excelentes relaciones con su prócer republicano Abraham Lincoln. Posteriormente, cuando la expropiación petrolera, el presidente demócrata Franklin D. Roosevelt entendió las profundas razones que llevaron al presidente patriota Lázaro Cárdenas a actuar en favor de nuestra soberanía. Por cierto, el presidente Roosevelt fue un titán de las libertades. Antes que nadie proclamó los derechos fundamentales del hombre: el derecho a la libertad de palabra; el derecho a la libertad de cultos; el derecho a vivir libres de temores; y el derecho a vivir libres de miserias.

En este pensamiento fincamos nuestra política sobre el asunto migratorio. Los seres humanos no abandonan sus pueblos por gusto sino por necesidad. Es por ello que, desde el principio de mi gobierno, le propuse optar por la cooperación para el desarrollo.

En este pensamiento fincamos nuestra política sobre el asunto migratorio. Los seres humanos no abandonan sus pueblos por gusto sino por necesidad. Es por ello que, desde el principio de mi gobierno, le propuse optar por la cooperación para el desarrollo y ayudar a los países centroamericanos con inversiones productivas para crear empleos y resolver de fondo este penoso asunto.

Usted sabe también que nosotros estamos cumpliendo con nuestra responsabilidad de evitar, en la medida de lo posible y sin violentar los derechos humanos, el paso por nuestro país. No está de más recordarle que, en poco tiempo, los mexicanos no tendrán necesidad de acudir a Estados Unidos y que la migración será opcional y no forzosa. Esto, porque estamos combatiendo la corrupción, el principal problema de México ¡como nunca! Y, de esta manera, nuestro país se convertirá en una potencia con dimensión social. Nuestros paisanos podrán trabajar y ser felices donde nacieron, donde están sus familias, sus costumbre y sus culturas.

Presidente Trump: los problemas sociales no se resuelven con impuestos o medidas coercitivas. ¿Cómo convertir de la noche a la mañana al país de la fraternidad para con los migrantes del mundo en un gueto, en un espacio cerrado, donde se estigmatiza, se maltrata, se persigue, se expulsa y se le cancela el derecho a la justicia a quienes buscan con esfuerzo y trabajo vivir libres de miseria? La estatua de la Libertad no es un símbolo vacío.

Con todo respeto, aunque tiene el derecho soberano de expresarlo, el lema “Estados Unidos primero” es una falacia porque hasta el fin de los tiempos, incluso, por encima de las fronteras nacionales, permanecerán la justicia y fraternidad universales.

De manera específica, ciudadano presidente: le propongo profundizar en el diálogo, buscar alternativas de fondo al problema migratorio y, por favor, recuerde que no me falta valor, que no soy cobarde ni timorato, sino que actúo por principios: creo en la política que, entre otras cosas, se inventó para evitar la confrontación y la guerra. No creo en la Ley del Talión, en el “diente por diente”, en el “ojo por ojo”, porque, si a esas vamos, todos nos quedaríamos chimuelos o tuertos. Creo que los hombres de Estado y aún más los de Nación, estamos obligados a buscar soluciones pacíficas a las controversias y a levar a la práctica, por siempre, el bello ideal de la no-violencia.

Por último, le propongo que instruya a sus funcionarios, si para ello no tiene inconveniente, que atiendan a representantes de nuestro gobierno, encabezado por el Secretario de Relaciones Exteriores de México, quienes a partir de mañana se trasladarán a Washington para llegar a un acuerdo en beneficio de las dos naciones.

¡Nada por la fuerza, todo por la razón y el Derecho!

Su amigo.

Andrés Manuel López Obrador.

EL PESO CAE 

La moneda mexicana perdía está noche hasta 50 centavos, luego del anuncio de Donald Trump. En el mercado internacional de divisas, el peso se cotizó, hasta el corte de las 8:30 de la noche hora de México, en 19.5823 unidades por cada billete verde. Respecto al cierre del Banco de México, de este mismo jueves, que fue de 19.0925 pesos por dólar, la depreciación de la moneda mexicana bordeaba 2.57 por ciento o el equivalente a 50 centavos.

De acuerdo con Gabriela Sieller, directora de Análisis de Banco Base, la depreciación del peso aumenta la aversión al riesgo sobre la economía mexicana. De generarse mayor nerviosismo podría alcanzar incluso el nivel de 19.85 por cada dólar y esto provocaría que se revisen a la alza las previsiones del tipo de cambio para 2019. Además, el anuncio de Trump golpea el valor de las exportaciones mexicanas.

Esta noche, el Subsecretario mexicano para América del Norte, Jesús Seade, México no se quedará “con los brazos cruzados” ante la imposición de aranceles del 5 por ciento a los productos mexicanos, anunciados por el Presidente Trump, como presión para frenar la migración irregular.