Estados Unidos y Canadá retomaron este viernes las negociaciones en busca de lograr un acuerdo comercial. Con el tiempo encima, temas como la disolución de disputas o lo referente a la agricultura, dificultan la finalización de las pláticas, pese al optimismo mostrado por los presidentes Trump y Trudeau.

Para el Embajador Andrés Rozental Gutman la negociación directa con Estados Unidos y sin Canadá fue apresurada por motivos políticos: al Gobierno de Enrique Peña Nieto le interesaba firmar ya y ponerse la estrella. Y al Gobierno entrante, el de Andrés Manuel López Obrador, no le interesaba asumir el costo político del acuerdo.

En caso de que no se llegue a un acuerdo con Canadá, Trump ha advertido sobre la imposición de aranceles a los automóviles fabricados en Canadá, y el establecimiento de un tratado comercial sólo con México, por lo que ha expresado que a Canadá “no le queda de otra”.

Ciudad de México, 31 de agosto (SinEmbargo).– El Embajador Andrés Rozental Gutman, un influyente ex funcionario del Servicio Exterior Mexicano, dijo a la televisión canadiense que fue un serio error de México haber abandonado a Canadá durante las conversaciones por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Dijo que la negociación directa con Estados Unidos y sin Canadá fue apresurada por motivos políticos: al Gobierno de Enrique Peña Nieto le interesaba firmar ya y ponerse la estrella. Y al Gobierno entrante, el de Andrés Manuel López Obrador, no le interesaba asumir el costo político de un acuerdo en el que fue simplemente observador.

México concluyó un acuerdo bilateral con Estados Unidos que, de acuerdo con publicaciones como The Economist, no le hace nada bien. Luis Videgaray Caso dijo que esperaba que Donald Trump y Justin Trudeau negociaran, pero que si no se daba, México ya había logrado un acuerdo con Estados Unidos.

Rozental Gutman fue Embajador de México en el Reino Unido de 1995 a 1997, con Ernesto Zedillo, y subsecretario de Relaciones Exteriores de 1988 a 1994, con Carlos Salinas de Gortari, con quien fue el Representante Permanente de México ante la Naciones Unidas en Ginebra. Rozental fue presidente fundador del Consejo Mexicano de Relaciones Exteriores.

Rozental Gutman fue Embajador de México en el Reino Unido de 1995 a 1997, con Ernesto Zedillo, y subsecretario de Relaciones Exteriores de 1988 a 1994, con Carlos Salinas de Gortari. Foto: Juan Pablo Zamora, Cuartoscuro.

–Públicamente el equipo de comercio de Canadá ha elogiado a México por el trato con los Estados Unidos. ¿Cree que es una historia diferente tras bambalinas? –preguntó la periodista Helen Mann, de CBC.

–Seguro. Creo que el gobierno canadiense ha puesto cara fuerte a lo que en realidad es, desde mi punto de vista, una situación muy desafortunada. Decidimos que México y Estados Unidos negociarían bilateralmente las normas de origen para el sector automotriz y Canadá consideró que no era necesario que estuviera en la mesa de negociaciones porque se beneficiaría de cualquier acuerdo que se lograra entre nosotros dos. Lo que no creo que nadie esperara es que justo después de haber discutido las reglas de origen de los automóviles, de repente comenzamos a negociar bilateralmente con los Estados Unidos sobre todo lo demás, sobre todos los asuntos pendientes: cláusulas de caducidad, solución de controversias, propiedad intelectual, compras gubernamentales, etcétera, sin la presencia de Canadá.

–En el artículo de opinión que escribió para The Globe and Mail, culpa específicamente a México por dejar de lado a Canadá, más que a los Estados Unidos. ¿Por qué México es el único que debe cargar con la culpa?

–Los tres países probablemente tengan algo de culpa. Pero soy mexicano y lo estaba viendo desde la perspectiva mexicana. Creo que nosotros, en México, deberíamos haber insistido en tener a Canadá con nosotros, porque incluso cuando se negoció por primera vez el TLCAN, la asociación Canadá-México nos ayudó a ambos a negociar con Estados Unidos las propuestas que consideramos entonces y ahora inaceptable. Entonces, por qué, de repente, abandonamos Canadá y no insistimos en que Canadá esté en la mesa. Creo que hubiéramos estado mucho mejor si Canadá hubiera estado con nosotros –dijo Rozental.

Desde agosto de 2017, los tres países renegocian el acuerdo luego que Trump señalara que el TLCAN no beneficia a EU. Foto: Jacquelyn Martin, AP.

La periodista le dijo que los críticos han sugerido que el gobierno de Justin Trudeau “dejó caer la pelota”.
“Creo que Canadá debería haber insistido en volver a la mesa y estar presente con todos los demás asuntos pendientes. No entiendo por qué Canadá no hizo eso. Creo que estaban muy al tanto de lo que estaba pasando”, respondió.

–No solo nos dicen que son amigos cercanos, sino que también hemos entendido que tenían algún tipo de acuerdo de caballeros entre ellos para presentar un frente unido. ¿Qué crees que está detrás de las motivaciones de México, [en] su aparente cambio en ese asunto?

–Creo, y esta es probablemente la parte más desafortunada de todo esto, que el actual Presidente mexicano [Enrique Peña Nieto] y su administración lo hicieron por conveniencia política, para poder firmar el acuerdo en lugar de que lo hiciera el nuevo gobierno. Creo que esto también fue políticamente conveniente para el nuevo Gobierno [de Andrés Manuel López Obrador] porque no tendrían que asumir el costo político de firmar un acuerdo con el que realmente no habían participado directamente ni participado en la mayoría de las negociaciones. Pero eso para mí es un grave error. No creo que este acuerdo, trilateralmente, esté listo para la firma en las ramas legislativas de los tres países antes del viernes –dijo el Embajador.

CANADÁ, SIN OPCIÓN: TRUMP

Por su parte, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su “optimismo” de que Canadá se integre al acuerdo alcanzado por su país y México, ya que “no tiene otra opción”.

“Canadá va a llegar a un acuerdo en algún momento. Puede ser antes del viernes o puede ser dentro de un periodo de tiempo, pero en última instancia no tienen otra opción”, señaló durante una entrevista para el programa Bloomberg News.

Pero el “optimismo” de Trump no es compartido por funcionarios del Gobierno de Canadá, quienes dudan de alcanzar un acuerdo el viernes, según consigna el Global and Mail del país de la hoja de maple.

El diario señala que el principal escollo se encuentra en el capítulo 19, dedicado a los mecanismos de resolución de disputas y que impide a Estados Unidos perseguir casos de antidoping y antisubvenciones.

Mientras Canadá pugna por la continuación del mecanismo que también permite el establecimiento de paneles binacionales independientes para solucionar las disputas, Estados Unidos busca su eliminación, y México, según declaraciones del representante comercial Robert Lighthizer, estaría de acuerdo en eliminarlo.

Otro tema complicado se refiere a la agricultura donde Estados Unidos afirma que Canadá no ha ofrecido “concesiones”, informó la agencia EFE.

El sector agrícola canadiense, y en concreto la apertura del acceso para los productos estadounidenses, es uno de los principales puntos de discusión exigidos por Washington para avanzar.

Trump ha condenado frecuentemente el TLCAN como un “desastre” que ha eliminado empleos en Estados Unidos. Foto: Alex Brandon, AP.

INCERTIDUMBRE EN INDUSTRIAS DE MÉXICO Y EU

El pasado lunes 27 de agosto, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el de México, Enrique Peña Nieto, anunciaron un “entendimiento” comercial que, por el momento, excluye a Canadá.

Tras ello, la ministra de Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, acortó una gira por Europa para trasladarse a Washington y retomar las conversaciones en aras de alcanzar un acuerdo que mantenga la trilateralidad del tratado comercial.

Ayer, 30 de agosto, Freeland afirmó que hay “muchos asuntos complicados” que tratar “en muy poco tiempo”, pero remarcó la “buena voluntad” de ambas partes para sumarse al acuerdo alcanzado con México.

Hasta el momento, no se conoce a cabalidad el acuerdo al que Estados Unidos y México habrían llegado para sustituir al TLCAN. Será el viernes, según la agencia AP, cuando el Gobierno de Trump envíe al Congreso un aviso formal sobre el pacto comercial y 30 días después, los legisladores podrán tener acceso al acuerdo.

Ante la incertidumbre, legisladores y asociaciones empresariales han mostrado un “optimismo cauteloso” por el nuevo acuerdo, o han señalado que no es el mejor pero, por el momento, es el más viable.

En este sentido, el legislador republicano que preside la Comisión de Recursos y Arbitrios de la cámara baja, Kevin Brady, dijo que espera “analizar cuidadosamente los detalles y efectuar consultas en las próximas semanas para determinar si la nueva propuesta responde a las prioridades comerciales establecidas por el Congreso”, según consigna AP.

Mientras el número dos del bloque de senadores republicanos, John Cornyn, dijo que el anuncio del lunes era un “paso positivo”, pero que Canadá debe ser parte del acuerdo final. “Un acuerdo trilateral es el mejor camino hacia adelante”, añadió y destacó que había millones de empleos en juego.

Según la agencia EFE, asociaciones empresariales de la región fronteriza de Estados Unidos y México mostraron un “optimismo cauteloso”, aunque quieren esperar a conocer los “detalles” y a que Canadá se sume a las negociaciones.

El pasado lunes 27 de agosto, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el de México, Enrique Peña Nieto, anunciaron un “entendimiento” comercial.

MÉXICO, EL QUE MÁS PIERDE

Medios especializados como The Economist han expresado que “el acuerdo se ve bien para Estados Unidos solo a través del prisma distorsionador del mercantilismo del Presidente. Y Trump está siguiendo su agenda comercial con una belicosidad imprudente que hace que sea más probable un resultado caótico”, menciona la revista británica especializada en negocios.

Para The Economist, México cedió a varias demandas de Estados Unidos por razones políticas:

“México se ha adherido a tantas de las demandas de Trump en parte por razones políticas internas. Le conviene tanto al Presidente saliente, Enrique Peña Nieto, como a su sucesor, Andrés Manuel López Obrador, firmar cualquier acuerdo antes de la transición el 1 de diciembre. Pero el principal factor fue la amenaza de Trump de imponer aranceles a todas las importaciones de automóviles, no solo a los que están por encima de cualquier cuota, una amenaza que todavía se cierne sobre Canadá. El Presidente (Trump) aún puede extender sus tácticas duras a sus tratos con el Congreso, cancelando el TLCAN original para obligar a los legisladores a elegir entre el nuevo acuerdo y el caos”.

Incluso, el The Wall Street Journal calificó al acuerdo de “notablemente peor en muchas maneras”, según su editorial del pasado martes 28 de agosto.

El diario señaló que pese al “rally de alivio” que el nuevo acuerdo generó en los mercados, la aprobación del mismo está en la incertidumbre dado que los tiempos legislativos de Estados Unidos lo expondrían a ser discutida por la siguiente legislatura que podría tener mayoría demócrata.

La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, ha expresado que aún hay temas pendientes para cerrar un acuerdo con EU. Foto: Andrew Harnik, AP.

También se duda de si la administración de Trump está calificada para firmar un acuerdo que excluya Canadá, pues el mandato de negociación incluía a todos los integrantes del TLCAN.

Mientras las dudas persisten, “las negociaciones entre EU y Canadá continúan”, indicó en un comunicado un portavoz de la Oficina del Representante de Comercio Exterior de EU, encabezada por Robert Lighthizer, sede de las conversaciones.

Por su parte, Freeland aseguró a los periodistas a la entrada del edificio que todos han tenido “una noche para reflexionar” y mostró su disposición a escuchar lo que Lighthizer tiene que “decir esta mañana”.

En caso de que no se llegue a un acuerdo con Canadá, Trump ha advertido sobre la imposición de aranceles a los automóviles fabricados en Canadá, y el establecimiento de un tratado comercial sólo con México.

-Con información de EFE y AP.