La “era dorada” de Trump es de pesadilla: pierden inversionistas, pierden ciudadanos

31/03/2026 - 11:05 am

La promesa de Donald Trump de llevar a Estados Unidos a una de las mejores épocas en su historia se desvanece gracias a las repercusiones que tienen sus mismas decisiones.

Ciudad de México, 31 de marzo (SinEmbargo).– Donald Trump hablaba de una nueva “era dorada”. Quizás fue para él y su familia, que según The New Yorker han acumulado cuatro mil millones de dólares (mdd) en apenas un año. O para el Secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien intentó realizar una enorme inversión en un paquete de acciones de empresas de armamento apenas unas semanas antes de que Estados Unidos (EU) e Israel lanzaran su guerra contra Irán, según The Financial Times, citando a tres personas anónimas vinculadas a Morgan Stanley y BlackRock.

En la calle, en los mercados, en las tiendas, en sus negocios, millones están viviendo una historia muy distinta. El público inversionista sufre otra historia. De hecho, se prepara para una recesión global, provocada por un aumento histórico en los precios de la energía. La guerra cumple un mes.

“Las acciones estadounidenses se encaminan a registrar su peor trimestre en casi cuatro años. El índice compuesto Nasdaq, con fuerte presencia de empresas tecnológicas, entró en territorio de corrección el 26 de marzo, lo que significa que cayó un 10 por ciento por debajo de su máximo reciente. Un día después, el Dow Jones Industrial Average (un referente de la economía real) se unió a la tendencia”, explica hoy The Wall Street Journal.

Trump hablaba de una nueva “era dorada”. Quizás fue para él y su familia, que según The New Yorker han acumulado cuatro mil millones de dólares en un año.
Operadores trabajan en la Bolsa de Nueva York, Estados Unidos, el 2 de marzo de 2026. Foto: Liu Yanan, Xinhua

Los mercados petroleros se han sacudido por la guerra en el Golfo Pérsico, de donde proviene aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo. Las repercusiones se han sentido desde Oriente Medio, donde grandes productores como Kuwait están cerrando sus puertas, hasta las carreteras estadounidenses, donde los conductores se enfrentan a precios más altos en las gasolineras.

“La industria alimentaria estadounidense es muy sensible a las fluctuaciones de los precios del petróleo y es uno de los primeros sectores en sentir el impacto de un fuerte aumento en el costo del combustible”, detalla este martes The New York Times. El diésel se utiliza para los tractores y cosechadoras en las granjas, y también impulsa los camiones que transportan hamburguesas a los restaurantes y aguacates a los supermercados. Según el Departamento de Agricultura, los camiones transportan el 83 por ciento de los productos agrícolas de Estados Unidos, y el 92 por ciento de los lácteos, frutas, verduras y frutos secos.

El precio del barril de crudo Brent, la referencia internacional, ha subido un 56 por ciento desde que comenzó la guerra con Irán. El precio medio del diésel ha aumentado un 44 por ciento. Si la guerra continúa, es probable que la presión sobre los costes de las empresas a lo largo de toda la cadena de suministro empeore. Los analistas le dijeron a The New York Times que ya se están añadiendo recargos por combustible al coste de envío de ciertos productos alimenticios, como frutas altamente perecederas o mariscos importados de lugares lejanos.

Trump hablaba de una nueva “era dorada”. Quizás fue para él y su familia, que según The New Yorker han acumulado cuatro mil millones de dólares en un año.
Una gota de combustible cae de la pistola de un surtidor en una estación de servicio, en Londres, Reino Unido, el 26 de marzo de 2026. Foto: Li Ying, Xinhua

“Por ejemplo, el salmón capturado en el extremo sur de Chile se lleva primero a Puerto Montt y luego se transporta en camiones a Santiago. Desde allí, se vuela a Miami, y se distribuye en camiones a restaurantes y supermercados de todo el país. El precio mayorista del salmón ha subido a 6,48 dólares la libra, desde los 6.25 dólares de febrero. El precio aumentó justo antes de las vacaciones de Semana Santa, cuando muchos chefs destacarán este pescado en sus menús, según Janice Schreiber, analista del sector pesquero en Expana, proveedor de datos de mercado para las industrias agrícola y alimentaria”.

La guerra en Irán traerá pobreza

Pero no sólo es Estados Unidos. El mundo entero lidia con nuevas condiciones, peores condiciones, gracias a Donald Trump y al Primer Ministro Benjamín Netanyahu, quien, según distintos testimonios, llevó a Estados Unidos a la guerra. De acuerdo con las proyecciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, un mes de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán podría sumir en la pobreza a cuatro millones de personas más en todo el mundo árabe y reducir hasta un seis por ciento la producción económica de la región durante ese periodo.

Trump hablaba de una nueva “era dorada”. Quizás fue para él y su familia, que según The New Yorker han acumulado cuatro mil millones de dólares en un año.
El pasado 27 de marzo, Donald Trump, Presidente de Estados Unidos (EU), ofreció un discurso en el Foro Faena en Miami, Florida. Foto: Casa Blanca

El informe, publicado este martes, utiliza una simulación económica para proyectar los efectos de un conflicto en curso y advierte de “impactos socioeconómicos profundos y generalizados en toda la región árabe”. Abdallah Al Dardari, director de la oficina regional del PNUD para los estados árabes, declaró a The New York Times que las proyecciones se basaban en tan sólo cuatro semanas de guerra, un periodo que el conflicto actual ya ha superado.

Según explicó al diario estadounidense, la agencia había utilizado una simulación de este tipo para predecir el impacto económico de la guerra en Gaza y la última ofensiva israelí contra la milicia Hezbolá, respaldada por Irán, en el Líbano en 2024. De acuerdo con los modelos, afirmó, el daño económico de la guerra actual se agrava exponencialmente a medida que el conflicto se prolonga.

Síguenos en nuestros canales
Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero