Un grupo de niñas y niños decidieron presentar una petición ante la Cofepris, para que se ajusten las normas mexicanas a los valores sugeridos por la OMS. Foto: Greenpeace

Por Edith Martínez*

Mejorar la calidad del aire es aún una tarea pendiente en México. Si bien contamos con normas para medir los contaminantes y con base en ello tomar decisiones para proteger nuestra salud, la realidad es que no en todas las ciudades se monitorea la calidad del aire y donde se hace, en ocasiones es de manera deficiente y con base en los estándares mexicanos que dejan mucho que desear.

Los Límites Máximos Permisibles de contaminantes en México están por encima de los sugeridos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por poner solo un ejemplo, en el caso del material particulado menor a 2.5 micrómetros (PM2.5) uno de los contaminantes atmosféricos considerados de los más peligrosos para la salud, la OMS sugiere que la exposición durante un día no rebase los 25 microgramos/metro cúbico (μg/m3), mientras que las normas mexicanas establecen el límite máximo en 45 μg/m3, es decir casi el doble de que recomienda el organismo internacional.

Casos como éste se repiten con otros contaminantes como el ozono, las PM 10, el Dióxido de azufre (SO2), el Dióxido de nitrógeno (NO2), el Monóxido de carbono (CO) y otros contaminantes, lo que significa que cuando las autoridades nos dicen que el aire está “limpio”, puede no ser tan cierto, pues los parámetros mexicanos están por encima de las recomendaciones de la OMS y por si fuera poco pese a que los límites nacionales son laxos, tampoco se cumplen.

De acuerdo con el Programa de Gestión Federal para Gestionar la Calidad del Aire de la Megalópolis, Proaire 2017-2030, publicado este año por la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAME) (2), en 2015: se incumplieron los límites de concentración establecidos en la NOM de partículas suspendidas menores a 10 micras (PM10) y 2.5 micras (PM2.5), así como de ozono (O3) en la Zona Metropolitana del Valle de México, la Zona Metropolitana del Valle de Toluca y en Puebla. En Hidalgo hubo incumplimiento de las NOM de PM2.5, O3 y dióxido de azufre (SO2). En Morelos no se cumplió con la NOM de O3. En Tlaxcala sólo hubo medición de PM10, pero no se contó con información para evaluar el cumplimiento de la norma. En Querétaro se registraron problemas de calidad del aire por PM2.5 y monóxido de carbono (CO).

Preocupados porque esta situación los está afectando directamente, por ser uno se los sectores más vulnerables a la contaminación del aire, un grupo de niñas y niños decidieron presentar una petición ante la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), para que se ajusten las normas mexicanas a los valores sugeridos por la OMS.

La legítima demanda de este grupo de entre 3 y 12 años beneficiaría a toda la población. Es por ello que este domingo los niños y niñas salieron a rodar en el Paseo de la Reforma, acompañados de sus padres y ciclistas que se unieron para apoyar su petición, la cual la Cofepris deberá responder en un lapso máximo de 3 meses. Esperamos que la respuesta sea favorable para que a partir de esto, revolucionemos las ciudades para tener aire limpio en favor de nuestra salud y nuestra la calidad de vida.

 

*Edith Martínez es coordinadora de medios de Greenpeace México

Facebook: Greenpeace México

Twitter: @greenpeacemx

Para apoyar la demanda de niños y niñas puedes firmar la petición en: http://act.gp/2zGtQRK