Este lunes se registró un enfrentamiento en el 27 Batallón de infantería de Iguala entre militares y padres de los normalistas. Foto: Cuartoscuro.

Este lunes se registró un enfrentamiento en el 27 Batallón de infantería de Iguala entre militares y padres de los normalistas. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 15 de enero (SinEmbargo).– Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), informó que entrará en contacto con las autoridades correspondientes y con los padres de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa para iniciar lo más pronto posible “y si se puede hoy” la visita al cuartel militar de Iguala.

“Yo me pronunciaría porque fuera de inmediato, si se puede hoy mismo. Entraré en contacto con las autoridades que ven el asunto, con los padres de familia, yo quiero ir con los padres de familia”, dijo el Ombudsman nacional en entrevista para MVS Noticias.

González Pérez indicó que aunque esperarán una invitación formal para el acompañamiento en el ingreso a las instalaciones militares, buscarán ir acompañados de una representación de padres de familia.

“Se va a invitar a la CNDH, esperaremos la invitación formal para acudir al cuartel de Iguala, nosotros lo haremos y buscaríamos ir acompañados de una representación de padres de familia, a mí me gustaría ir juntos”, indicó.

Asimismo realizó un exhorto para que la visita se realice de “manera ordenada y pacífica”.

Padres de los normalistas consultados por SinEmbargo coinciden que la apertura de los cuarteles de las fuerzas castrenses que anunció la Procuraduría General de la República (PGR) es una simulación para limpiarle el rostro a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

La PGR, después del enfrentamiento entre padres de los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos y el destacamento del Ejército en Iguala, aceptó que los papás ingresen a cuarteles militares.

Pero los papás no están conformes.

“Lo único que hacen es estar administrando la información, no es más que para darle un buen rostro a la Sedena, es simulación que no garantiza que sea algo honesto, justo, trasparente. Nosotros tenemos datos de que los militares tuvieron que ver y el problema es que la PGR no sabe cómo informar a los padres qué pasó con los muchachos. Ellos saben, pero no saben cómo decirles que se les pasó la mano”, dijo José Félix Rosas Rodríguez, miembro de la Unión de Pueblos Originarios del Estado de Guerrero (UPOEG) de Tecoanapa, municipio de donde son originarios ocho de los desaparecidos.

Para José Félix es claro que las fuerzas castrenses están involucradas en la desaparición de los normalistas.

“Ellos se mancharon las manos  y mancharon a la institución. Ante la opinión pública tenemos las instituciones más corruptas y criminales. Nosotros no estamos tratando de hacer ningún llamado a la violencia, pensando con cabeza fría, para no perder los estribos y justificar una represión. Tampoco haremos un llamado a las armas, los muertos no los vamos a seguir poniendo nosotros”, dijo.

Clemente Rodríguez Moreno, padre de Cristian Alfonso Rodríguez, indicó que los papás de los jóvenes tomarán la palabra de la PGR, siempre y cuando puedan llegar de sorpresa a los cuarteles, no como lo propone la Procuraduría.

“Se informa que familiares de normalistas de Ayotzinapa solicitaron asistir a cuarteles militares del Ejército Mexicano. Se recordó que los cuarteles militares están abiertos a los ciudadanos y que el ingreso, en su caso, será de manera ordenada y respetuosa. Al respecto, familiares de normalistas de Ayotzinapa informarían fecha y hora para su ingreso a las instalaciones militares”, informó la PGR vía Twitter.

“Los pueden cambiar de lugar, nosotros sabemos que tienen hornos crematorios clandestinos, fosas subterráneas, que nos dejen entrar cuando nosotros queramos entrar, sin avisarles. Ya que estemos ahí afuera, que nos abran las puertas, porque no les tenemos confianza”, dijo Clemente.

EN BUSCA DE EVIDENCIA

Brigadas encontraron más entierros en Iguala, esta semana. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo

Padres y policías comunitarias buscan a sus hijos en la sierra de Guerrer0. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo

Al margen del ingreso a los cuarteles del Ejército, los  padres de 42 de los normalistas de Ayotzinapa  desaparecidos en Iguala salieron desde ayer por la tarde hacia la sierra de Filo de Caballo, en busca de pistas para dar con el paradero de sus hijos, informó Clemente Rodríguez Moreno.

Ayer a las 8:00 de la mañana los papás de los estudiantes tuvieron una reunión a puerta cerrada y decidieron partir después de medio día.

“Ya no nos queda de otra, más que buscarlos con nuestros recursos, nosotros mismos. No confiamos en el gobierno y lo hacemos responsable si algo nos pasa por allá”, dijo Clemente en entrevista con SinEmbargo.

Se internarán en la sierra los padres de los 42 jóvenes que faltan, indicó. El papá de Alexander Mora Venancio no participará en la búsqueda.

Además acompañarán a los papás una brigada de 300 hombres de la Unión de Pueblos Originarios del Estado de Guerrero (UPOEG), 700 del sistema de policías comunitarias, maestros de Michoacán, Veracruz y Estado de México, así como organizaciones civiles.

La sierra Filo de Caballo es una de las zonas más peligrosas del estado, controlada por grupos del crimen organizado.

Ahí, según José Félix hubo noticias por última vez de los jóvenes entre el 18 y 22 de noviembre.

“Hay un pueblo que se llama Pericotepec [San Miguel Totolapan] donde dicen que vieron un grupo de jóvenes vivos y hasta una imagen hay. Eso nos hace pensar que no fueron incinerados el 26 y 27 de septiembre. También fueron vistos en Acapetlanca, municipio de Iguala, por el Río Balsas. Se solicitó el apoyo de los militares para buscarlos y no lo hicieron, la Gendarmería nada más simuló que los buscó en helicóptero”, dijo Félix Rosas.

Pericotepec y Linda Vista, la comunidad que se levantó en armas a finales del año pasado, para luchar en contra del crimen organizado, pertenecen a la mismo municipio.

De acuerdo con el comunitario, hay varias poblaciones armadas en esa zona, cansadas del acoso del crimen organizado.

Una de esas poblaciones recibirá a los padres de los normalistas y desde ese punto se organizará la búsqueda por la sierra.

“Llegarán a uno de los pueblos, ahí se les entregarán fotos de los jóvenes que fueron vistos y toda la información que tienen a los papás”, dijo.

Leopoldo Soberanis Hernández, director de la Alianza de Derechos Humanos de Guerrero Unido, explicó en noviembre que Linda Vista se ubica a seis horas de camino de tercería de Tecpan de Galeana, ubicado a 100 kilómetros de distancia de Acapulco y que la crisis de inseguridad que viven sus habitantes es terrible, pues desde hace ocho meses varias mujeres permanecen secuestradas por los criminales, en total impunidad.

“Ángel Aguirre me desmintió cuando denuncié aquella masacre [ocurrida en febrero, donde murieron ocho pobladores] y yo personalmente coloqué a 247 personas de Linda Vista en albergues de Tecpan, que salieron de su pueblo a raíz de aquel ataque. Ellos están incomunicados en la sierra, ellos son los que me llaman cuando pueden, la última vez que me hablaron me dijeron: ‘vamos a tomar las armas para que en lugar de que nos maten indefensos, que nos maten armados y que nosotros, también podamos matar a un infeliz que venga a querer quitarnos el pan de nuestros hijos’, así lo expresaron cuando me hablaron”, afirmó el activista.

El activista denunció que el crimen organizado despojó a los habitantes de Linda Vista de sus tierras, secuestró familias enteras y desde hace ocho meses se llevó a varias mujeres de la comunidad, que no pudieron ser rescatadas.

El poblado está cercado, los caminos son vigilados por miembros del crimen organizado y por ello, los habitantes no pueden sembrar maíz ni frijol.

“Es un escenario de violaciones, asesinatos, la población está clamando ayuda porque está abandonada. El gobierno no les lleva ni agua, los tiene a merced de los criminales. Hace unos días me hablaron desesperados y me pidieron un teléfono de la Comisión Nacional de Derechos Humanos [CNDH]”, recordó.

Según José Félix en esa zona hay varios pueblos que se levantaron en armas y que apoyarán a los papás.

Hace un mes Crisóforo García Rodríguez, promotor de la UPOEG, reveló que había sospechas de que los jóvenes fueron secuestrados para la cosecha de enervantes.

“Tenemos la esperanza, no el 100 por ciento, pero un 85 por ciento de que los muchachos están vivos. Hemos tenido información directa, la inteligencia comunitaria es muy grande, si los llegaran a matar sería después de esto. Nosotros sabemos a quiénes ya los mataron, porque de ante mano sabemos que hay gente que se defiende, estamos conscientes, por información, que 85 por ciento están vivos”, dijo en entrevista.

García Rodríguez indicó que la población de Iguala y de otros municipios les proporcionó datos importantes que indican que los jóvenes se encuentran en la sierra de Guerrero.

“Los han utilizado para la cosecha de enervantes, a ellos y a otras víctimas que no son estudiantes y que han sido secuestradas. Esto es muy probable según los datos que tenemos”, aseveró.