El abogado Wise, quien representa al grupo de defensa de animales Nonhuman Rights Project, ha intentado infructuosamente durante años convencer a las cortes de que le otorguen a los chimpancés de Nueva York un recurso de hábeas corpus, para liberarlos de lo que acusa es un confinamiento ilegal.

Por Verena Dobnik

Nueva York, 19 de marzo (AP).- ¿Se debería tratar a un chimpancé como una persona con derechos legales? Eso es de lo que el abogado Steven Wise intentó convencer el jueves a una corte de apelaciones de Manhattan.

Wise, quien representa al grupo de defensa de animales Nonhuman Rights Project, con sede en Florida, argumentó que dos chimpancés, de nombre Tommy y Kiko, deberían ser liberados de sus jaulas y vivir en un enorme santuario al aire libre en Florida.

El abogado de Boston ha intentado infructuosamente durante años convencer a las cortes de que le otorguen a los chimpancés de Nueva York un recurso de hábeas corpus, para liberarlos de lo que acusa es un confinamiento ilegal.

Afirma que en caso de que los jueces estén de acuerdo, los primates — que no estuvieron en el tribunal — serían enviados a vivir con otros de su especie en una de las 13 islas de un lago en Fort Pierce, Florida, que conforman el santuario Save the Chimps.

Un panel de cinco jueces emitirá su fallo en los próximos días o semanas.

El cuidador de Kiko, Carmen Presti, dijo que no se dará por vencido.

¿Se debería tratar a un chimpancé como una persona con derechos legales? Foto: Especial.

Presti y su esposa rescataron al chimpancé sordo hace 23 años, luego de una vida de actuar en ferias estatales y en la película exclusiva para televisión “Tarzan in Manhattan”. Se cree que Kiko perdió su capacidad auditiva a causa de los golpes de un adiestrador, y sufre de problemas médicos que requieren de atención constante.

“Si se lo llevan, podría morir sin su familia que le brinde el cuidado especial que necesita, sin que lo lleven al interior de la casa a jugar”, dijo Presti, residente de Niagara Falls, Nueva York, en donde estableció su organización sin fines de lucro Primate Sanctuary, cuyos animales rescatados son parte de un programa educativo para jóvenes.

Tommy vivió enjaulado en una parada de remolques en Gloversville, a las afueras de Albany.

Su cuidador, Patrick Lavery, dijo que las demandas son “una ridiculez”. Dijo a The Associated Press que cuidó temporalmente de Tommy para evitar que fuera sacrificado, y posteriormente lo donó en septiembre de 2015 a una instalación fuera del estado.

Nonhuman Rights Project, con sede en Coral Spring, tiene un largo historial de litigios en torno a los chimpancés, que comenzó en 2013 con una demanda a nombre de Kiko ante la Corte Suprema de Niagara Falls, y en el condado Fulton a nombre de Tommy.