Nueva York, 22 jun (EFE).- Tras cuatro jornadas consecutivas en terreno positivo, Wall Street volvió hoy a los números rojos después de que la Reserva Federal (Fed, banco central) de Estados Unidos arrojara unas desalentadoras previsiones de crecimiento para la economía de este país y no diera señales de más medidas de estímulo.

Los inversores neoyorquinos han estado durante toda la semana a la espera de que concluyera hoy la reunión de dos días del Comité de Mercado Abierto de la Fed, que regula la política monetaria del país, y tras la cual el presidente su presidente, Ben Bernanke, ofreció una conferencia de prensa de la que se analizó hasta la última coma.

Allí el máximo responsable de la Fed reconoció que el moderado ritmo de recuperación económica del país es menor del esperado originalmente, aunque confirmó que el programa de recompra de bonos del Tesoro terminará a final de junio, tal y como ya había anunciado.

Bernanke no dio señales de que el banco central vaya a anunciar un nuevo paquete de estímulo económico, a pesar de que la Fed prevé ahora que la primera economía mundial crezca tan sólo entre el 2.7% y  2.9% este año, frente al entre 3.1% y 3.3% anticipado en abril.

Sus expectativas para 2012 también son menos optimistas, al rebajar la cifra de crecimiento a entre 3.3% y el 3.7%, por debajo del entre 3.5% y 4.2% de hace tres meses.

Ésos no fueron los únicos datos desalentadores que conocieron los inversores, ya que también hubo cifras poco halagüeñas referentes al desempleo en Estados Unidos, que sigue siendo uno de los mayores temores de los analistas económicos.

La Fed también elevó a un rango de 8.6% y 8.9% la tasa de desempleo para 2011, por encima de la horquilla 8.4% y 8.7% que había previsto en abril.

Pese a esta revisión a la baja de las expectativas, el banco central considera que esa ralentización obedece a causas “temporales”, como los altos precios de los combustibles y los alimentos o las alteraciones en la cadena de suministro asociadas con el terremoto de Japón.

A falta de señales de mayor estímulo económico, el banco central sí que confirmó que mantiene las tasas de interés de referencia entre el 0 % y 0,25 %, un nivel excepcionalmente bajo que seguirá por un “periodo extenso de tiempo”.

Así Wall Street se pasó la jornada mirando hacia Washington y olvidó las buenas noticias desde el ámbito empresarial ofrecidas por la segunda mayor empresa de mensajería del mundo, FedEx, que subió 2,59 % tras anunciar un beneficio de mil 450 millones de dólares para el conjunto de su ejercicio 2011, un 23% más que en el año fiscal precedente.

Esos resultados del gigante de la mensajería lograron que el sector de los transportes fuera el que menos descendió esta jornada (0.17 %), e impulsó la cotización de su competidora UPS, que subió 0.65 por ciento.

A pesar de las alentadoras cuentas de FedEx, el Dow Jones de Industriales, la principal referencia del parqué neoyorquino, no pudo evitar terminar la jornada con un descenso del 0,66 % -hasta las 12.109,67 unidades- un día que había comenzado con leves descensos y en el que hacia la media sesión había registrado moderados avances.

Con esa bajada, el índice de referencia de Wall Street dio portazo a los avances de las últimas cuatro jornadas y rompió con el optimismo con el que terminó el martes ante las esperanzas sobre Grecia, donde el primer ministro griego, Yorgos Papandréu, logró finalmente superar el crucial voto de confianza al que se sometía en el Parlamento.

Ante las noticias de la Fed, los inversores neoyorquinos no prestaron hoy la misma atención a los acontecimientos en el país heleno y a penas influyó en Wall Street la noticia de la aprobación del proyecto de ley que contiene las medidas de austeridad y privatizaciones sin el que la zona euro no le concedería el quinto tramo de ayudas a Atenas.