El análisis publicado este sábado por el influyente diario The New York Times expone que las autoridades mexicanas estarían bloqueando el paso de los migrantes en la frontera, al negarles el andar por los puentes fronterizos, impedirles la petición de asilo a Estados Unidos; además intercepta a menores de edad que no se encuentran acompañados y elabora listas de solicitantes de asilo.

De acuerdo con el Times, la inacción del Gobierno de México formaría parte de un mecanismo de resistencia a las políticas migratorias de Trump, según relataron personas de la administración de López Obrador a periodistas del NYT. Según el texto, el consentimiento a los protocolos migratorios de Estados Unidos fue hecho “sólo de manera estratégica”. En este sentido, los funcionarios del Gobierno federal –que hablaron en condición de anonimato–, destacaron que la estrategia mexicana buscaría que organizaciones de la sociedad civil estadounidenses promovieran juicios en contra de las medidas en cortes del distrito federal norte de California, donde se considera que los jueces son de tendencia liberal.

Ciudad de México, 2 de marzo (SinEmbargo).- Una serie de acciones ejecutadas por el Gobierno de México en la frontera con Estados Unidos, sugeriría que la administración de Andrés Manuel López Obrador estaría cumpliendo con las peticiones migratoria de Donald Trump, según un análisis de The New York Times.

El texto firmado por los periodistas Azam Ahmed y Kirk Semple planea que las autoridades mexicanas estarían cumpliendo con los designios de Trump para no hacerlo enojar y evitar una pelea pública que sea costosa.

Los hechos relatados, plantearon los periodistas del Times el pasado 1 de marzo, estarían contraviniendo las promesas de defender a los migrantes y respaldarlos en su búsqueda de ingresar a Estados Unidos.

En este sentido, el análisis señala que las autoridades mexicanas estarían bloqueando el paso de los migrantes en la frontera, al negarles el andar por los puentes fronterizos, impedirles la petición de asilo a Estados Unidos; así como interceptar a los menores de edad que no se encuentran acompañados y la elaboración de listas de solicitantes de asilo.

A la par, puntualizan los periodistas, el Gobierno de México ha permitido el retorno de 120 migrantes a Tijuana, Baja California, en lo que esperan la resolución a sus peticiones de asilo. El hecho, dicen, los deja a expensas de la violencia que se viven en dicho municipio fronterizo.

Al menos 120 migrantes han sido regresos a territorio mexicano. Foto: AP.

Sobre este tema, NYT entrevistó a la secretaria técnica del Grupo de Trabajo sobre Política Migratoria, Melissa Vértiz Hernández, quien dijo que “México sigue haciendo el papel que Estados Unidos cree que debería desempeñar, que es contener el flujo migratorio y ya”.

El NYT añade que los estados y municipios fronterizos han quedado, hasta cierto punto, desprotegidos ante la inacción de la Federación, por lo que se han tenidos que “defenderse solos ante presión de sus contrapartes”.

El diario estadounidense ejemplificó que en Reynosa, Tamaulipas, policías mexicanos evitan que cualquier migrante se acerque a la frontera con McAllen, Texas, para pedir asilo. Por lo que las personas de otros países se han visto obligadas a dirigirse hacia otros sitios en busca de poder realizar le trámite.

Mientras en Piedras Negras, Coahuila, el cierre de un albergue que brindaba atención a los migrantes, ha provocado el éxodo de estos hacia otros municipios fronterizos.

¿ESTRATEGIA DE RESISTENCIA?

La inacción del Gobierno federal formaría parte de un mecanismo de resistencia a las políticas migratorias de Trump, según relataron personas de la administración de López Obrador a los periodistas del NYT.

Según el texto “México está cumpliendo con los planes fronterizos de Donald Trump”, el consentimiento a los protocolos migratorios de Estados Unidos fue hecho “sólo de manera estratégica”.

En este sentido, los funcionario del Gobierno federal, que hablaron a condición de anonimato, la estrategia mexicana buscaría que organizaciones de la sociedad civil estadounidenses promovieran juicios en contra de las medidas en cortes del distrito federal norte de California, donde se considera que los jueces son de tendencia liberal.

Trump enfrenta una batalla legislativa y judicial para hacerse de los recursos que le permitan construir el muro. Foto: EFE.

El hecho, sugiere el diario estadounidense, podría ayudar a incentivar el voto de latinos y mexicanos-estadounidenses de cara a las elecciones presidenciales del 2020, donde varios grupos y políticos buscan evitar la reelección de Trump.

Sin embargo, para la directora de la iniciativa en Seguridad de México de la Universidad de Texas, Stephanie Leurot, la estrategia es arriesgada, ya que “no creo que debas poner tu política exterior y migratoria en manos de una organización de la sociedad civil de otro país”.

The New York Times recordó que el pasado 14 de febrero, la Unión Americana de Libertades Civiles presentaron una demanda contra el protocolo migratorio de Trump, ya que violaría las leyes migratorias y de derechos humanos estadounidenses e internacionales.

EL GOBIERNO ACEPTA PROTOCOLO

Antes de asumir la Presidencia, López Obrador había asegurado, en voz del entonces propuesto como Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón, que no aceptaría el protocolo de ingreso estadounidenses.

Pese a ello, y luego de la presentación de la política migratoria de Trump –el pasado 28 de enero–, las autoridades migratorias mexicanas dieron paso a algunas de las medidas del manual en el cruce entre San Diego y Tijuana. El diario estadounidense criticó que la falta de declaraciones de López Obrador sobre el tema derive en un costo político para el Presidente mexicano.

Cientos de migrantes buscan una nueva oportunidad, lejos de la violencia y la pobreza en sus lugares de origen, en EU. Foto: Manuel Rodríguez Muro, Cuartoscuro

“Para muchos mexicanos lo que suceda con los migrantes es una preocupación secundaria a las que tienen a nivel doméstico”, señala el texto.

Al respecto, una fuente al interior del Gobierno reveló que “si tenemos que aceptar a un añado de gente que regresa a México no es realmente un problema para nosotros, no siquiera en lo político”, ya que “lo que realmente queremos evitar es una pelea pública con Trump”.

LA DECEPCIÓN

El NYT señala que varios migrantes han mostrado su confusión y decepción por la actitud del Gobierno mexicano sobre el tema.

Yanira, una salvadoreña de 34 años entrevistada por el diario estadounidense, mostró su descontento ante la administración federal por la falta de acciones de apoyo.

“No tengo idea de cómo voy a sobrevivir”, dijo la mujer salvadoreña que huyó de su país luego que una pandilla local la amenazara si no permitiría que uno de sus hijos, de 11 años, se integrara a dicho grupo.

Organizaciones civiles y grupos comunitarios también han mostrado su descontento. Señalaron que los albergues en varios municipios de Baja California están rebasados y “bajo una presión extraordinaria por la llegada casi continua de migrantes que viajan en caravana”.

Por ejemplo, en uno de los albergues habitan 120 mujeres y niños en un espacio diseñado para 44 personas.

La situación, dijo una de las trabajadoras sociales, podría empeorar a finales de marzo, una vez que concluyan las primeras audiencias de asilo.

El texto finaliza: “¿Qué va a pasar con ellos? (…) No sabemos”.

Cientos de migrantes buscan una nueva oportunidad, lejos de la violencia y la pobreza en sus lugares de origen, en EU. Foto: Manuel Rodríguez Muro, Cuartoscuro