Las autoridades de Suecia anunciaron una ayuda económica adicional para realizar pruebas de detección de coronavirus; la estrategia que ha seguido el Gobierno de ese país para combatir la pandemia de la COVID-19 ha sido duramente criticada.

Copenhague, 4 de junio (EFE).- El Gobierno sueco anunció este jueves que destinará 5 mil 900 millones de coronas (566 millones de euros) adicionales para realizar más test de COVID-19, también de anticuerpos, y para rastrear los contactos de personas contagiadas.

El Ejecutivo rojiverde en minoría había marcado ya hace dos semanas como objetivo hacer 100 mil pruebas semanales, pero las cifras oficiales revelaron que apenas se llegaba a un tercio, lo que las autoridades regionales competentes explicaron con problemas logísticos.

“Con esta apuesta, aseguramos que haya recursos suficientes para apoyar a las regiones para aumentar su capacidad. Queda muy claro que el Gobierno asume el coste”, dijo en una rueda de prensa el Ministro de Finanzas, Per Bolund.

La titular de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, señaló en la misma comparecencia que con este plan se acaban las “confusiones”, si bien subrayó que el inicio de la campaña masiva depende de cada región.

La estrategia de combate del coronavirus en Suecia ha sido suave y tiene el número más alto de casos de los países nórdicos. Foto: Johan Nilsson, EFE

“Hemos tenido durante largo tiempo una tendencia descendente de casos. Ahora estamos en una meseta y debemos pensar en qué hacer para superarla y reducir más aún. Hacer más test y rastrear es una posibilidad adecuada”, afirmó en otra rueda de prensa el epidemiólogo jefe de la Agencia de Salud Pública (FI), Anders Tegnell.

Tegnell, cabeza visible de la estrategia más suave contra el coronavirus de ese país, había admitido ayer en una entrevista que con el conocimiento que existe ahora del virus, Suecia debió haber tomado más medidas y antes, y que había “potencial de mejora”.

Suecia ha optado desde el inicio de la pandemia por muchas recomendaciones generales apelando a la responsabilidad individual para proteger a los grupos de riesgo, a la vez que ha ido introduciendo restricciones a la vida pública.

Así, se cerraron institutos y universidades, pero no guarderías ni escuelas ni restaurantes, se prohibieron las visitas en las residencias de ancianos y se han limitado las concentraciones de personas, permitidas a 50 individuos.

La elevada mortalidad registrada en Suecia, mucho mayor a la de sus vecinos nórdicos y solo superada por los países más afectados, ha provocado críticas a la estrategia de las autoridades sanitarias, aunque Tegnell ha reiterado que sigue pensando que es “buena” y que no es necesario cambiarla.

Suecia ha registrado 41 mil 883 casos y 4 mil 562 muertos, veinte más que ayer, según los últimos datos oficiales.

Aunque el número de casos, muertos y pacientes en cuidados intensivos se ha reducido desde hace un mes y medio, en los últimos días han vuelto a constatarse más infectados, lo que las autoridades atribuyen a un repunte en la región occidental de Västra Götaland, donde se encuentra Gotemburgo, la segunda ciudad más poblada.

El sistema sanitario mantiene, no obstante, una capacidad disponible en cuidados intensivos del 30 por ciento y por primera vez desde el 31 de marzo hay menos de 300 ingresados en esas unidades, según datos oficiales.

DESMANTELAN HOSPITAL EN ESTOCOLMO

Las autoridades de la región de Estocolmo anunciaron, además, que será desmontado de forma inmediata el hospital de campaña construido al inicio de la pandemia en Älvsjö, a las afueras de la capital, y que en dos meses no ha recibido a ningún paciente.

Un sondeo difundido hoy por la televisión pública SVT reveló que la confianza en la gestión del Gobierno, que hasta ahora se había mantenido en niveles altos, cayó en el último mes del 63 por ciento al 45 por ciento, mientras que el 65 por ciento está de acuerdo con la actuación de la FI, ocho puntos menos que en mayo.