La producción mostró una caída de 28.85 por ciento y fue el segundo retroceso anual al hilo y el mayor desde junio 2020. Las exportaciones automotrices anotaron la misma cifra que en febrero de 2014 y el segundo retroceso anual consecutivo y el mayor desde junio 2020.

Ciudad de México, 5 de marzo (SinEmbargo).- En febrero se vendieron 82 mil 323 vehículos ligeros en el mercado mexicano, lo que significó el peor nivel para un mes igual desde 2014. La producción de autos fue de 238 mil 868 unidades, el más bajo desde febrero de 2011; y las exportaciones se desplomaron hasta su peor nivel en siete años.

Con respecto a febrero el Registro Administrativo de la Industria Automotriz, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la producción mostró una caída de 28.85 por ciento y fue el segundo retroceso anual al hilo y el mayor desde junio 2020.

En términos mensuales, se registró una contracción de 14.30 por ciento por tres factores, las afectaciones energéticas que dejaron las heladas en Texas y en el norte del país; las restricciones por la COVID-19 continúan obstaculizando el sector; y el desabasto mundial de semiconductores electrónicos.

En las exportaciones automotrices hubo un total de 213 mil 987 vehículos enviados, la misma cifra que en febrero de 2014. A tasa anual hubo una caída de 21.80 por ciento, siendo el segundo retroceso anual consecutivo y el mayor desde junio 2020.

Con respecto al mes anterior, anotó una contracción de 4.27 por ciento. En febrero, las exportaciones se vieron afectadas por los bloqueos que efectuaron los normalistas en el acceso al Puerto Lázaro Cárdenas en Michoacán; también los cortes carreteros que ejecutó la Yaqui en autopistas del sur de Sonora.

La Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin) expresó que los bloqueos afectaron las cadenas productivas del país en materia automotriz, de electrónicos y en materia agropecuaria. Asimismo, el desabasto de chips semiconductores ha causado interrupciones en las cadenas de suministro.

“Hacia adelante, se espera que la debilidad en la demanda interna continúe y que esta sea reflejada en los niveles de ventas de autos en el país. Asimismo, no se descarta que las agencias se vean afectadas nuevamente por el reforzamiento de las restricciones de movilidad, pues el periodo vacacional de semana santa podría ocasionar un nuevo repunte de casos de coronavirus en México”, detalló la analista de Banco Base, Gabriela Siller.

La institución financiera previó que, en la primera mitad del año, el sector se fortalecerá ante el aumento de la demanda de Estados Unidos por autos y componentes.

Destacó que el índice ISM de manufactura de Estados Unidos, creció 2.1 puntos, hasta 60.8, “permaneciendo en zona de expansión por noveno mes consecutivo”, destacó Siller. Aumentaron los pedidos 3.7 unidades, hasta los 64.8 puntos, lo que fue visto como una señal positiva para las exportaciones mexicanas.

La industria automotriz continuará limitadpor la escasez mundial de semiconductores, ya que la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y la Industria Nacional de Autopartes (INA) prevén que el desabasto continúe hasta mayo o junio.