Ciudad de México, 7 de mayo (SinEmbargo).– El gobierno de México informó a los corresponsales extranjeros que las regalías que se cobrarán por cada barril de petróleo que sea extraído por empresas privadas, será de aproximadamente el 10 por ciento.

“No va a haber incentivos fiscales. Habrá licitaciones donde en campos de mayor rentabilidad ofrecerán más al Estado, y en campos de menor rentabilidad lo que se ofrezca al estado será poco más chico, en ese sentido no necesitarían tener estímulos fiscales”, dijo el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Miguel Messmacher, a los periodistas extranjeros.

Otra frase de él que rescatan los medios internacionales en sus ediciones de hoy:

“A un nivel de 100 dólares por barril -más o menos para la mezcla mexicana- estaríamos hablando que la regalía para proyectos de producción de petróleo se estaría ubicando en alrededor de 10%”.

Una más:

“Si de repente tienes sorpresas positivas en precio o encuentras yacimientos mucho más grandes de lo previsto, entonces el porcentaje de utilidad o producción compartida que le toca al Estado se irá volviendo más grande”.

En México, a diferencia de muchos otros países, se acostumbra dar un 10 por ciento de propina a los trabajadores del sector servicios, como los restaurantes. También es el cálculo que se hace de “comisión” otorgada a funcionarios corruptos. Se le llama comúnmente “diezmo”, y en últimas fechas “moche”

Estos detalles sobre la Reforma Energética empiezan a salir a la luz pública en los últimos días. Algunos de ellos no son tan esperanzadores para el ciudadano común.

Por ejemplo, ayer, los senadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) encontraron que en la iniciativa de leyes secundarias que envió el Presidente Enrique Peña Nieto no se contempla que bajen las tarifas energéticas, sino todo lo contrario.

La Senadora perredista María de los Dolores Padierna, acompañada por el coordinador de la bancada del PRD en la Cámara Alta, Miguel Barbosa Huerta, explicó: “En lo que a tarifas se refiere se establece en la Ley que entre 2014 y 2019 habrá gasolinazos mensuales, no bajará el precio de la gasolina sino que el precio de los energéticos subirán cada mes y en 2020 se liberará los precios al libre mercado. Esto demuestra el total engaño y la terrible mentira del gobierno”.

El pasado 30 de abril, Pedro Joaquín Coldwell, titular de la Secretaría de Energía (Sener), afirmó, en respuesta al planteamiento hecho por el cineasta Alfonso Cuarón, que en dos años, a partir de la aprobación del paquete de propuestas de la leyes secundarias en materia energética, los precios del gas, gasolina, combustóleo y energía eléctrica irían a la baja.

Días antes, Cuarón le preguntó al Presidente Enrique Peña Nieto: “¿Cuándo bajarán los precios del gas, gasolina, combustóleo y energía eléctrica? ¿Qué otros beneficios tangibles se esperan de la Reforma? ¿Cuál es el cronograma de esos beneficios?”.

En este contexto es que la Senadora del Sol Azteca afirmó que no bajará el precio de la gasolina sino que el precio de los energéticos subirán cada mes y en 2020 se liberará los precios al libre mercado.

LA PROPINA DEL 10 POR CIENTO

Miguel Messmacher, Subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), dijo en un encuentro con corresponsales de la prensa extranjera que se fijarán regalías “relativamente moderadas” a las compañías que incursionen en el mercado petrolero mexicano, las cuales dependerán del tipo de licitación y del precio del barril de crudo.

Explicó que si el barril estuviera en torno a los 100 dólares, por ejemplo, la regalía será del 10 %. “No quisiéramos que fuera tan grande como para que dejara fuera proyectos que de todas maneras son rentables de realizar”, afirmó el funcionario.

Messmacher comentó que, aunque la regalía sea baja, existen otras cargas fiscales, como el impuesto a la renta (30 %), que se fija sobre los ingresos brutos, y los otros tributos específicos para el sector.

En el encuentro realizado ayer para precisar algunos puntos de las leyes secundarias en materia energética, el funcionario de Hacienda detalló las cargas fiscales que tendrán las empresas interesadas en explotar yacimientos de hidrocarburos en México, una de ellos general, el impuesto a la renta, y otras más específicas.

Estos últimos impuestos serán, en primer lugar, una “cuota contractual básica” que consistirá en un pago por el terreno que esté asociado a cada contrato, en la etapa de exploración, y cuando comience la producción “ese componente desaparece”.

Unido a ello, dijo que habrá otros componentes tributarios dependiendo del tipo de contrato, ya sea de utilidad compartida, de producción compartida o por medio de licencias, las tres clases establecidas en la reforma constitucional.

Explicó que el gobierno federal quiere  que estas cargas fiscales tengan progresividad, es decir, si el campo es mayor a lo inicialmente previsto, o si los precios internacionales de hidrocarburos aumentan, “habrá mayor ingreso para el Estado”.

En la reunión con la prensa extranjera se informó que el gobierno mexicano espera desarrollar durante el primer semestre del año próximo las primeras licitaciones de yacimientos de hidrocarburos para que participen empresas privadas, con un régimen fiscal mixto y criterios progresivos.

La llamada “ronda uno” de licitaciones se prevé que se lleve a cabo en el primer semestre del 2015, según informó la subsecretaria de Hidrocarburos, Lourdes Melgar.

Antes de eso, Melgar confirmó que el próximo 17 de septiembre se anunciarán las asignaciones que se quiere reservar Petróleos Mexicanos (Pemex), en la llamada “ronda cero”, tanto en campos que están en producción como las áreas que quiere explorar.

Melgar dijo que no habrá criterios diferenciados sobre qué áreas de explotación serán ofertadas en primer lugar, y agregó que habrá una diversidad que incluya aguas profundas, yacimientos de lutitas o campos maduros que ha dejado de explotar Pemex.

-Con información de EFE