“Esta decisión no solamente afecta el tema de la inversión privada nacional y extranjera en proyectos que generarían empleos y nos ayudarían como país a avanzar en el equilibrio entre energías renovables y las provenientes de recursos no renovables, como es el petróleo; sino que nuevamente es un mensaje contradictorio que en medio de la pandemia del coronavirus…”, aseveró el presidente de la Concamin, Ernesto Cervantes.

Ciudad de México, 16 de mayo (SinEmbargo).- La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) se pronunció en contra del decreto de la Secretaría de Energía (Sener) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que impediría, en la práctica, la inversión nacional y extranjera en proyectos relacionados con la generación de energías renovables.

A través de un comunicado, la Concamin afirmó que la determinación del Gobierno federal afectaría tanto a las inversiones nacionales y extranjeras, como a la generación de empleos, en aras de querer avanzar en el equilibrio entre la energía renovable y la no renovable.

Además, aseguró que, de concretarse, sería un mensaje negativo y contradictorio si es que México quiere mostrar certidumbre en el interior como en el exterior.

“Esta decisión no solamente afecta el tema de la inversión privada nacional y extranjera en proyectos que generarían empleos y nos ayudarían como país a avanzar en el equilibrio entre energías renovables y las provenientes de recursos no renovables, como es el petróleo; sino que nuevamente es un mensaje contradictorio que en medio de la pandemia del coronavirus y justo cuando México debe generar certeza al interior y al exterior para promover la inversión productiva en un tema tan relevante para las nuevas generaciones, se decide tomar una decisión que a todas luces solamente responden a un criterio cerrado de los titulares de la Secretaría de Energía y de la Comisión Federal de Electricidad”, se lee en el comunicado emitido por Ernesto Cervantes, presidente de la Concamin.

Asimismo, el organismo afirmó que la titular de la Sener, Rocío Nalhe, junto con el de la CFE, Manuel Bartlett, más de una vez han intentado modificar la normatividad ya establecida en el sector eléctrico del país.

Otro organismo que también mostró su inconformidad fue la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), pues aseguró que constituye una acción “temeraria” ya que podría ahuyentar la inversión de país.

En un comunicado emitido este sábado, Gustavo de Hoyos, presidente del organismo, coincidió con la Concamin y afirmó que este plan del Gobierno generará mayor desempleo, y provocará que los interesados así como los afectados tengan que acudir a tribunales nacionales e internacionales con la finalidad de exigir el cumplimiento de las obligaciones del Estado mexicano.

“El Gobierno federal una vez más, vuelve a exacerbar la incertidumbre jurídica e inhibe la creación de futuros empleos, al pretender cambiar las reglas del mercado bajo las cuales se planearon y ejecutaron las inversiones, que desde el 2014 que entró en vigor la reforma energética ha permitido el crecimiento exponencial de las energías limpias”, sentenció.

IMEF MUESTRA SU PREOCUPACIÓN

Por su parte el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) reconoció que el Estado tiene la facultad para establecer, conducir y coordinar la política energética del país, así como para supervisar su cumplimiento con prioridad en la seguridad y diversificación energéticas, el ahorro de energía y la protección del medio ambiente, en un marco de impulso al desarrollo nacional.

Ante esto, expresó su preocupación ante la nueva política por los siguientes factores:
1. Genera un ambiente negativo para la inversión privada nacional y extranjera al establecer condiciones de incertidumbre jurídica e inhibir la competencia cuando el país atraviesa por una profunda recesión económica que requerirá de una activa
participación de la inversión privada para la recuperación de la actividad económica y del empleo.
2. Centraliza en el Estado actividades críticas para la generación de energía eléctrica en circunstancias de severa restricción de recursos públicos, derivada del impacto de la recesión económica sobre la capacidad recaudatoria del gobierno federal y el deterioro de los ingresos petroleros.
3. Genera dudas sobre la viabilidad de las energías limpias en la matriz energética del país, con el impacto negativo que ello podría generar sobre la salud de los mexicanos y sobre los compromisos del país en materia de medio ambiente.

LA PUBLICACIÓN DEL ACUERDO

La noche de ayer, la Secretaría de Energía publicó un acuerdo que limitaría la participación de empresas privadas en energías renovables que entró en vigor justo este sábado.

Este viernes, en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación (DOF), la Sener publicó el acuerdo por el que emite la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional, el cual sustituye los lineamientos publicados en febrero de 2017, durante la administración del ex Presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018).

Además, el acuerdo establece nuevas directrices para el despacho de energía eléctrica al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

De acuerdo con el documento, se contempla “de manera más ordenada la penetración de Centrales Eléctricas con Energía Limpia Intermitente, fotovoltaicas y eólicas, previendo que los Estados Operativos de Alerta y Emergencia se reduzcan a un mínimo de acuerdo a las experiencias internacionales”.

Esto, “disminuyendo en lo posible las salidas forzadas asociadas a la generación”, particularmente peligrosas en las rampas de salida y puesta del sol, así como en las horas críticas del SEN y que exponen a daños financieros al SEN, así como a los Usuarios Finales. Dicho fortalecimiento se realizará a través de la optimización de los elementos que conforman el SEN en su conjunto.

El acuerdo recordó que uno de los principios de la Política Energética Nacional considera la construcción de la transición energética “de manera soberana y acelerada, mediante una política integral para la utilización de las energías renovables”.

La cual estará “sustentada en la evolución productiva y tecnológica, y en un aumento ordenado de la generación con Energía Limpia conectada y no conectada al SEN”.

Sobre la Energía Limpia Intermitente, la Sener señaló en documento que se refiere a las fuentes de energía renovables, como el sol o el viento, “que presentan una serie de características, como la variabilidad temporal y geográfica”.

Cuya naturaleza intermitente las hace operar siempre que esté disponible el recurso que la sustenta, exigiendo mayor Flexibilidad Operativa al resto del sistema.

Por otra parte, también el viernes, mediante sendas cartas dirigida a la titular de la Sener, Rocío Nahle, la Embajada de Canadá en México y la Unión Europea señalaron que el acuerdo para limitar la operación de nuevas centrales de energía renovables durante la contingencia sanitaria, publicado el 29 de abril, podría afectar la inversión privada y la extranjera en México.

En la misiva, el Embajador de Canadá, Graeme Clark, señaló que en los últimos meses empresas canadienses con inversión y proyectos en el país “han enfrentado diversos desafíos manifestando su preocupación por la política de cancelación de subastas de energía limpia”.

En tanto, la delegación de la Unión Europea comentó en su texto sobre el Acuerdo del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) que había elevado “las inquietudes de varias empresas europeas involucradas en el desarrollo y fomento de las energías limpias en México frente a algunas decisiones gubernamentales que están afectando al sector”.

Entre ellas estaban “la suspensión indefinida de las subastas de electricidad de fuentes de energía limpia y el cambio de la Regulación de los Certificados de Energía Limpia”, dijo el encargado de Negocios de la UE, Jean-Pierre Bou.

Según un informe conjunto de la Asociación Mexicana de Energía Solar (Asolmex) y la Asociación Mexicana de Energía Eólica (Amdee), el citado acuerdo tendrá impactos negativos en 44 proyectos de generación de energía limpia ubicados en 18 estados de México.

Afectará a 26 plantas solares fotovoltaicas y eólicas que estaban listas para entrar en operación, más 18 proyectos en construcción, respaldados por más de 6 mil 400 millones de dólares de inversión.

-Con información de EFE.