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Gustavo De la Rosa

23/05/2022 - 12:01 am

Elección de magistrados

La Constitución ahora reformada establecía un concurso de oposición que incluía la participación ciudadana y se auxiliaba con la colaboración de centros universitarios para encontrar una terna que se sometería a la Gobernadora, quien a su vez enviaría una propuesta de Magistrado al Congreso que debía aprobarla por dos terceras partes. 

María Eugenia Campos, Gobernadora de Chihuahua.
“Pobre estado de Chihuahua, pues la Gobernadora controla al Congreso y controla al Poder Judicial igualita que la reina Victoria”. Foto: Victoria Valtierra, Cuartoscuro

El jueves pasado, el Congreso del estado de Chihuahua aprobó una reforma inconcebible, un triunvirato dominado por el Ejecutivo propondrá al Congreso la terna que el pleno habrá de votar por 22 diputados al servicio del Poder Ejecutivo, la Gobernadora Campos logró restablecer la monarquía sexenal formalmente reconocida por la Constitución local. 

Aquí cualquier milagro jurídico sucede si ella cuenta con 22 diputados. 20 del PRIAN, una del PT (propiedad de Rubén Aguilar) y otro de MC (propiedad de Dante Delgado).

Previamente se había abierto un proceso que aspiraba a ser histórico para hacer una reforma integral a la Constitución local. Pero repentinamente surgió la prisa de reformar el Poder Judicial interrumpiendo el proceso inaugurado hace días, y con bombo y platillo.

La Constitución ahora reformada establecía un concurso de oposición que incluía la participación ciudadana y se auxiliaba con la colaboración de centros universitarios para encontrar una terna que se sometería a la Gobernadora, quien a su vez enviaría una propuesta de Magistrado al Congreso que debía aprobarla por dos terceras partes. 

Días más adelante habrá de nombrarse a la nueva presidenta del Supremo Tribunal de Justicia del Estado por el pleno del mismo y este empoderamiento anticonstitucional y anti republicano de la Gobernadora le permitirá impulsar en el Poder Judicial a algún Magistrado favorito aunque vulnere el principio de alternancia de género, ya que legalmente corresponde elegir a una mujer, pero si la orden es elegir un hombre, Magistrado será aprobado por el pleno del Tribunal ya que está muy claro quién manda y quién tiene el poder real ahí.

Eso es lo que necesitaba la encargada del Poder Ejecutivo dar un golpe de mano, controlar la designación de futuros magistrados, tener “el poder para poder”, máxima política ya clásica en el Estado de Chihuahua, célebre por el abuso del inefable César Duarte. 

El próximo presidente del Supremo Tribunal de Justicia puede ser la antítesis de un juzgador imparcial, sin reconocimiento alguno de sus pares, sin experiencia, sin los conocimientos y experiencia necesaria, algún emulo de Vicente Fox. Repito se puede violar la alternancia de género, ya que en una interpretación correcta de la ley debe elegirse una mujer como presidenta. Pero como se tiene el poder absoluto, la interpretación del propio tribunal, será que toca varón porque actualmente es una mujer que tiene un año como interina, y seguramente el propio Tribunal sometido obedecerá, aunque escojan al peor varón del Tribunal, se han eliminado totalmente los criterios de selección meritoria. 

Pobre estado de Chihuahua, pues la Gobernadora controla al Congreso y controla al Poder Judicial igualita que la reina Victoria.

En mi turno en la tribuna propuse un cambio verdadero para la selección de los magistrados. Propuse desde la diputación de Morena que la selección de la terna se hiciera de la misma forma prevista en la Constitución local, mediante un concurso de oposición, que permitiera filtrar a los mejores tres aspirantes, pero que la decisión final del Magistrado a ingresar al Supremo Tribunal debía elegirse por voto individual secreto y libre de cada uno de los jueces y magistrados activos en el estado de Chihuahua.

El papel del Magistrado es muy importante y fundamental para la vida de los habitantes del estado, es quien resuelve en definitiva los juicios que pueden involucrar patrimonios, familias, herencias, alimentos, custodia de hijos, justicia o impunidad, cárcel o libertad. 

Quienes los conocen mejor en lo inmediato, en sus virtudes, en sus errores y honorabilidad, son los jueces de primera instancia, los que están en el campo enfrentando el riesgo y aplicando justicia inmediata. Ellos son los afectados por sus magistrados, por lo tanto, ellos son los que deben tener derecho a elegir a quienes ratifiquen o revoquen sus sentencias.

Fuimos ignorados por los 22 contra 10 y en adelante. La terna la elegirá un triunvirato integrado por un representante del Poder Judicial, otro de la legislatura y otro de la Gobernadora.  La terna será escogida a ojo de buen cubero entre los cientos de empleados del Poder Judicial y los miles de abogados en la práctica privada, sin convocatoria ni proceso. Simplemente se reunirán tal vez en algún café y encontrarán la terna, de seguro en un Whats App de la Jefa o su secretario favorito. Y de ahí con sus 22 todo se aprueba. 

Sin embargo, Morena en Chihuahua ha planteado con toda precisión la idea más democrática y respetuosa de la división de poderes que para elegir a los magistrados en el Poder Judicial, debe ser el propio Poder Judicial en elecciones libres secretas e individuales. Necesitamos dignificar a los jueces, el Poder Ejecutivo nombra a sus funcionarios, el Poder Legislativo nombra a sus representantes y el Poder Judicial debe nombrar a sus magistrados así de simple.

Gustavo De la Rosa
Es director del Despacho Obrero y Derechos Humanos desde 1974 y profesor investigador en educacion, de la UACJ en Ciudad Juárez.
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