Salvador Cabañas Ortega recibió un tiro en la cabeza la madrugada del 25 de enero de 2010 en un bar de la Ciudad de México. 

 

Ciudad de México, 25 de enero (SinEmbargo).– Era 25 de enero de 2010. Salvador Cabañas Ortega, figura del Club América y de la selección paraguaya de futbol, ingresó al Bar Bar en la avenida Insurgentes, en la Ciudad de México. Una tragedia pondría freno a su carrera esa madrugada.

El delantero guaraní llevaba más de 110 goles en el futbol mexicano. El mundo tendría la oportunidad de verlo en el mundial de Sudáfrica, evento al que llegaría como el gran referente de su país. Sin embargo, ese día, el 25 de enero de 2010, recibió un disparó en la cabeza en el bar citado.

“Yo entré muy tranquilo. Estuve un rato en el baño. Luego me apuntó. Me decía muchas cosas. Me dijo que yo tenía miedo. Yo le decía que no. Tenía la pistola en mi frente. Disparó”, contó después de recuperarse Cabañas Ortega. 

En los baños del Bar Bar, el futbolista se topó con José Jorge Balderas Garza, alias “El JJ”, y su guarura. Iniciaron una discusión y después ocurrió la detonación que cambió para siempre la vida del paraguayo.

Cámaras de seguridad del establecimiento captaron que instantes después del balazo, un guardia de seguridad se aproximó al baño y observó con sorpresa la escena: Cabañas herido frente a dos sujetos que estaban listos para escapar.

Salvador Cabañas fue intervenido de emergencia. Mantuvo la atención de los medios de comunicación sobre él. Y sobrevivió. Sin embargo, nunca volvió a ser el mismo: volvió a las canchas, pero dejó de ser figura.

El año pasado, Balderas Garza fue sentenciado por un Juez Federal a cumplir una condena de 20 años de prisión y una multa de 500 días por el delito de delincuencia organizada en la modalidad de contra la salud.

Balderas Garza fue detenido por elementos de la Policía Federal el 18 de enero de 2011 por su presunta participación en la organización criminal de los Beltrán Leyva y de la que habría sido operador en la Ciudad de México.

Su detención ocurrió en un operativo en la lujosa zona de Bosques de las Lomas. Era el encargado de la distribución de drogas en el Distrito Federal y municipios del Estado de México como Naucalpan, Tlalnepantla, Atizapán de Zaragoza, Cuautitlán y Huixquilucan. Colaboraba directamente con el grupo delincuencial de Edgar Valdez Villarreal, conocido como “La Barbie”.