Donald Trump podría convertir las elecciones de México en una contienda de antiamericanismo, especialmente si abandona el TLCAN y podría empoderar a Andrés Manuel López Obrador, quien es favorito en las encuestas presidenciales, destacó la revista británica The Economist.

La publicación británica dice que en un país cuyos líderes recurrieron intermitentemente al antiamericanismo para “apuntalar el gobierno autocrático o justificar las políticas proteccionistas, los modernizadores han trabajado durante mucho tiempo para superar la desconfianza hacia los Estados Unidos”.

“El resentimiento se aprendió temprano, en las lecciones de la infancia sobre gringos con colmillos o colmilludos estadounidenses, robando territorio en el siglo XIX y, más recientemente, oprimiendo a los 36 millones de mexicanos que viven en la frontera, hasta 6 millones de ellos sin papeles legales”, agrega.

Ciudad de México, 27 de octubre (SinEmbargo).– The Economist, una de las publicaciones más influyentes del mundo –sobre todo entre economistas, financieros y creadores de políticas públicas– dice hoy en una amplia pieza que Donald Trump ha provocado en México una oleada nacionalista.

También indica que si Estados Unidos decide cancelar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), como ha amenazado una y otra vez durante la presidencia de Trump, Andrés Manuel López Obrador sería “empoderado”, aunque no sólo él: señala que otros contendientes han virado hacia un discurso más agresivo en contra de su vecino del norte. Cita en particular a Ricardo Anaya y a Margarita Zavala.

The Economist empieza narrando cómo, en medio de los brillantes rascacielos y cafés hipster del centro de la ciudad de México, “las oficinas legislativas de Armando Ríos Piter, un Senador de centro izquierda del pobre y rural estado de Guerrero, ofrecen una saludable sorpresa”.

“Las paredes –cuenta– están repletas de máscaras de jaguar, arte indígena y pancartas de protestas contra la corrupción: recordatorios de que este es un país grande y diverso, en el que los reformadores como el Senador deben luchar contra la desigualdad de ingresos, los sobornos y el crimen violento”.

Ríos Piter, a quien The Economist considera “reformador”, ha sido señalado –y no sólo dentro de la izquierda– como un señuelo del Gobierno federal y, en específico, de Luis Videgaray Caso, Secretario de Relaciones Exteriores y uno de los hombres más poderosos de la administración Peña.

“A pesar de las apremiantes preocupaciones domésticas, Ríos Piter ahora también tiene una nueva preocupación en el exterior: el Presidente Donald Trump. Cerca de un millón de mexicanos de Guerrero viven en los Estados Unidos, dice; le dicen que ‘se sienten asustados’ por los rumores de inminentes redadas y deportaciones de inmigrantes”, agrega la publicación inglesa.

Luego señala: “En un país cuyos líderes recurrieron intermitentemente al antiamericanismo para apuntalar el gobierno autocrático o justificar las políticas proteccionistas, los modernizadores han trabajado durante mucho tiempo para superar la desconfianza hacia los Estados Unidos. El resentimiento se aprendió temprano, en las lecciones de la infancia sobre gringos con colmillos o colmilludos estadounidenses, robando territorio en el siglo XIX y, más recientemente, oprimiendo a los 36 millones de mexicanos que viven en la frontera, hasta 6 millones de ellos sin papeles legales”.

De acuerdo con The Economist, “gracias a pactos como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado hace 25 años, México y los Estados Unidos han construido poderosas redes de interdependencia. La relación ha permanecido espinosa y desigual. Pero desde los días de John F. Kennedy, ambos países han creído que la construcción de un México abierto, próspero, democrático y estable era de mutuo interés”.

Afirma: “Se podría decir que el TLCAN apresuró el fin del gobierno de partido único en México, y ha anclado todo, desde reformas electorales hasta la independencia del banco central”.

Todo esto ahora parece incierto ahora, agrega.

Cita cómo Trump ha presionado con el TLCAN a México, y cómo Ríos Piter, Margarita Zavala e incluso Ricardo Anaya se han expresado en contra de la relación bilateral envenenada por el mandatario estadounidense. También narra cómo “algunos políticos populistas mexicanos hablan de abrir la frontera sur del país a los migrantes de América Central, dándoles boletos de tren hacia el norte a Texas”.

“Quizás el argumento más potente en Estados Unidos es la advertencia de que Trump corre el riesgo de convertir las elecciones de México en una contienda de antiamericanismo, especialmente si abandona el TLCAN. Podría empoderar a Andrés Manuel López Obrador, un guerrero estridente que realizará su tercera candidatura presidencial en 2018, y quien es comparado por críticos con Hugo Chávez, el último líder autoritario de Venezuela”, dice The Economist.

“Sorprendentemente, uno de los aliados más cercanos de López Obrador, Yeidckol Polevnsky, se esfuerza por rechazar las comparaciones con Chávez o Trump, e incluso la etiqueta de ‘populista’. Polevnsky, secretaria general del Movimiento para la Regeneración Nacional (Morena), insiste en que su jefe, si es elegido, sería serio y responsable y no competiría con ‘el espectáculo de Trump’. El cálculo electoral es bastante claro: es popular estar contra Trump, pero menos rentable ser como él”.

Luego cita a Enrique Krauze, quien han planteado en distintos textos su rechazo a López Obrador.

Dice que él “está seguro de que, si es elegido presidente, López Obrador buscaría acumular los poderes de un hombre fuerte. Un riesgo adicional es que, como un hombre orgullosamente provinciano que no habla inglés, al señor López Obrador le faltaría la inteligencia para navegar por la política interior estadounidense, obstaculizando los intentos de rodear a Trump y reunir una coalición transfronteriza de América del Norte”.

Según The Economist, Krauze dijo con tristeza: “Tiene esta cosa mística, que irá con Trump y le explicará que no está siendo razonable”.

“Por ahora, los funcionarios mexicanos están consintiendo en la actitud más colaborativa de varios miembros del Equipo Trump, incluidos Rex Tillerson, el Secretario de Estado, y Jared Kushner, el yerno del Presidente. Los optimistas dicen que las instituciones democráticas de México se han fortalecido lo suficiente como para resistir el retroceso. Krauze señala que México ha visto protestas contra Trump pero no manifestaciones más amplias contra Estados Unidos: ‘México es un buen vecino, no por amor, sino por pragmatismo, realismo y, sí, un trasfondo de respeto’”.

Concluye: “Aún así, la inquietud se está extendiendo. Los líderes mexicanos –dice la influyente revista británica– se sienten abandonados por los políticos estadounidenses que deberían saberlo mejor, pero tienen miedo de Trump y sus votantes. Los mexicanos no son los únicos aliados de los Estados Unidos que se sienten de esa manera”.