El interés por contar historias diversas está presente en su trabajo con el documental Ayotzinapa 26, en el que aborda el caso de los 43 normalistas desaparecidos en 2014 en Ayotzinapa, o la serie El juego de las llaves, que ayudó a producir para Amazon Prime Video y que habla de las relaciones de pareja fuera de lo preestablecido.

Guadalajara, 28 de octubre (EFE).- La mexicana Kenya Márquez, directora de Asfixia, película ganadora de dos premios Ariel, consideró en entrevista con Efe que en su país falta la visión “genuina” que pueden dar las mujeres realizadoras.

“Tiene que haber más historias que contemos las mujeres porque es un punto de vista muy genuino. No con esto quiero decir que el hombre no pueda abordar la historia de una mujer, pero creo que la mujer visibiliza más lo que nos pasa y por lo que vivimos día a día” comentó.

La cineasta nacida en Guadalajara (en el oeste de México) asegura estar convencida de que las directoras pueden contar historias que interesen a cualquier espectador.

“Tenemos que ocupar esos lugares porque hacemos igual de bien nuestro trabajo porque son buenas películas, a fin de cuentas el espectador ve una película sin pensar en qué sexo tiene el director”, indicó.

El interés por contar historias diversas está presente en su trabajo con el documental Ayotzinapa 26, en el que aborda el caso de los 43 normalistas desaparecidos en 2014 en Ayotzinapa, o la serie El juego de las llaves, que ayudó a producir para Amazon Prime Video y que habla de las relaciones de pareja fuera de lo preestablecido.

Para la también productora y guionista, las directoras no deben buscar ocupar la misma postura que los hombres, sino buscar su propia voz.

“Siento que buscando esta igualdad nos posicionamos en el mismo lugar que no queremos que nos posicionen y hacemos patrones que hacen con nosotras y hay que ser muy cuidadosas. Que nuestra batalla sea partiendo de la igualdad y de una justicia no solo para nosotras sino también para los hombres”, señaló.

Márquez fue la única mujer nominada a mejor dirección en la edición 62 de los premios Ariel de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) de México por su película Asfixia, postulada a seis categorías en el galardón, cuya ceremonia se llevó a cabo en septiembre pasado de manera virtual.

El filme resultó ganador en las categorías de coactuación masculina, para el actor Raúl Briones, y coactuación femenina, para la actriz Mónica del Carmen.

EL FINAL DE UNA TRILOGÍA

Asfixia fue estrenada en 2019 y es su trabajo “más personal” en el que refleja la discriminación y la violencia de género que viven muchas mujeres en México, según expresó.

“Es una película con una visión muy femenina en el sentido de lo que nos pasa y lo que padecemos las mujeres y hay pocas películas que hablen de eso. Desde el inicio quería abordar el tema de la discriminación por lo que somos o hacemos”, comentó.

Márquez ha dirigido los cortometrajes Cruz, La mesa servida y de uno de los capítulos de la serie de Netflix Oscuro Deseo, además de ser productora de otras series televisivas.

Reveló que trabaja en su próximo largometraje Se busca que será rodado en Guadalajara y Ciudad Juárez y con el que cierra la “trilogía” de historias femeninas que inició con Fecha de caducidad y siguió con Asfixia con ocho años de diferencia.

“Siento que tardé mucho entre una película y otra, pero también tengo esa paciencia de esperar y contar lo que a mí me conmueva y en ese momento tenga la necesidad de contar, que sea una historia con la que pueda tener un proceso creativo y financiero”, indica.

También dedica su tiempo a la producción de la segunda temporada de El juego de las llaves y a la realización del cortometraje Ventanas, donde debuta con su primer trabajo de animación y en el que mostrará cómo la infancia ha sido trastocada con la pandemia de la covid-19.